Mi último viaje a Cork, Irlanda, no ha sido lo que se dice un viaje de turismo, sino más bien el viaje para visitar a la familia. Como ya me ha pasado otras veces en anteriores visitas, lo que destacaría de éste son las horas que me he pasado metida en la cama en plan perezosa (también porque me hice un esguince nada más llegar y necesitaba reposo).
Pues bien, el hambre es algo que hay que saciar y con la nevera vacía es imposible así que por primera vez en mi vida, eché mano de la página de TripAdvisor para buscar un sitio donde poder ir a comer con mi hermana.
El restaurante que ocupaba la primera posición en la lista elaborada por gente que ha comido en él con anterioridad era el Strasbourg Goose Restaurant así que nos fuimos directas a la web de dicho restaurante para ver dónde estaba y un poco el menú que nos íbamos a encontrar ya que mi hermana en 5 años no había oído hablar de él nunca.
El restaurante se encuentra ubicado en el centro de Cork, en una calle muy estrecha llamada French Church Street en los números 17 y 18.
Pues para allá que nos fuimos las dos con más hambre que el perro de un ciego a darnos un homenaje de los buenos. Lo que no nos esperábamos al llegar es que no estuviese abierto y es que el horario es un poco extraño para un español. Abrían a las 4 de la tarde, imagino que para empezar a darle las cenas a los irlandeses, pero bueno como eran las 3.30 pm tampoco teníamos que esperar mucho tiempo, una cervecita en una terraza y listo.
Creo que abrían a esa hora porque era el Domingo de Semana Santa, pero según pone en su web, los Lunes cierran, de Martes a Viernes abren a las 5.30 pm y los Sábados y Domingo están abiertos desde las 12 del medio día a cierre (que no tengo ni idea de que hora será aunque estando en Cork yo diría que hasta las 10 pm como muy tarde).
El sitio es un local pequeño, como para unos 25 comensales a la vez, decorado como si fuese un salón antiguo, con su chimenea y todo, y con un servicio muy cercano al cliente con el cual te hacen sentir como si estuvieses en casa comiendo.
Y ahora me centraré un poco en el menú que para eso hablamos de un restaurante. Tienen una oferta que me parece increíble el haberla encontrado en un restaurante de Irlanda ya que por 20 €, si, habéis leído bien, 20 €, tenéis derecho a elegir 3 platos, es decir, lo que viene siendo primero, segundo y postre.
Yo todo el menú no me lo sé, por lo que os voy a contar lo que comimos nosotras para que os hagáis una idea de la relación calidad - precio del Strasbourg Goose.
Como entrantes nos pedimos una ensalada de salmón ahumado que estaba bastante buena pero que quizás era muy pequeña (aunque por el precio yo no me quejé en absoluto) y por otro lado unos mejillones frescos con salsa de vino blanco con los que te chupabas hasta los dedos (super recomendables).
Para el segundo plato había para elegir carnes y pescados pero nosotras íbamos buscando carnaza y fue lo que terminamos pidiendo. Por un lado pedimos un Sirloin Steak y por otro un Rib - Eye Steak, los dos poco hechos. Sin palabras
Para terminar quedaban los postres y yo ya no sabía si me iban a entrar o no pero como venían incluidos en el precio del menú pues por lo menos había que probarlos. Los elegidos por mi hermana fueron el Banoffee Pie y el Baileys Cheesecake. Aún sin tener hambre cuando llegamos a ellos, casi nos los comimos enteros, y es que las porciones no es que fueran para nada pequeñas.
Creo que si no vas a querer postre lo puedes cambiar por una copa de vino pero teniendo en cuenta cómo están los postres, yo no lo haría. Además tienes varios vinos argentinos y chilenos dónde elegir que te saldrán por menos de 20 € la botella.
Lo siento pero no puedo mostraros ninguna foto de los platos porque no llevaba la cámara de fotos y el móvil se me quedó sin batería.
Así que como conclusión deciros que el Strasbourg Goose Restaurant es un lugar dónde comer platos de gran calidad por un precio que muchos no se creeran, tan sólo 20 €.
¡¡ Buen provecho !!
Mostrando entradas con la etiqueta Irlanda. Mostrar todas las entradas
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martes, 26 de abril de 2011
jueves, 14 de octubre de 2010
Sligo
Sligo es un condado perteneciente a la provincia de Connacht situada en el oeste de Irlanda. La capital de este condado lleva el mismo nombre, Sligo. Para llegar hasta esta ciudad (la llamo ciudad por ser la capital) yo lo que hice fue cogerme un autobús de la empresa Bus Éireann en Dublin que en aproximadamente unas 4 horas de viaje y por 17 € sólo ida o 26 € ida y vuelta (precios de 2010) llegaba al centro de esta ciudad.
Sligo, o como se conoce en gaélico Sligeach, viene a significar algo así como "lugar en el que abundan las conchas". Un significado un poco raro, estais de acuerdo??
Este fue mi primer viaje fuera de España y quizás por eso guardo un recuerdo muy bonito de este sitio aunque si quereis que os diga la verdad no visité sus grandes atractivos, simplemente intenté empaparme al máximo posible de como era la vida de los irlandeses, qué hacían en su día a día, como se divertían, que compraban, etc. Asique me dediqué más que nada a andar por sus calles y a disfrutar de sus cervezas.
Sligo es el típico pueblo irlandés de casitas unifamiliares con fachadas de colores o de piedra gris de 2 o, como mucho, 3 alturas. En 2006 casi alcanzaba los 18.000 habitantes, por este motivo yo no la considero una ciudad ya que hay muchos pueblos en otros países con un número bastante más elevado de personas.
Los monumentos que no te puedes perder en Sligo son la Sligo Abbey y la Catedral de San Juan conocida como St John's Cathedral del siglo XIII.
Sligo Abbey está en ruinas aunque se puede apreciar muy bien lo que en su día tuvo que ser. Fue construida en el siglo XIII y a lo largo de los siglos ha sido destruida varias veces. Hoy en día se puede visitar.
Seguro que te encontrarás con la estatua del ganador de un Nobel, el poeta William Butler Yeats, ubicada en una zona muy cercana al río que cruza la ciudad. Este poeta se inspiró en muchas de las zonas con gran atractivo paisajístico que rodean Sligo. Entre ellas destacan el Lago Gill, con sus alrededor de 20 pequeñas islas entre ellas la famosa Innisfree y el castillo de Parke; el bosque de Hazelwood, el Lago Arrow, maravillosas playas en las que surfistas de toda Irlanda practican su deporte favorito y las montañas de Benbulben y Knocknarea. En ésta última es donde se encuentra la tumba megalítica de la Reina Maedhbh la cual se dice que fue enterrada en posición vertical para mirar de frente a sus enemigos.
Otra cosa que a nivel turístico tiene bastante interés y que se encuentra en este condado es Carrowmore. Se trata de un museo al aire libre en el que nos encontramos un gran número de tumbas del período megalítico relativamente bien conservadas.
Como cosas a resaltar dentro de la historia de esta zona es que en los puertos de Sligo es desde donde salieron un gran número de emigrantes hacia América, Australia y Sudáfrica debido a la gran hambruna que golpeó el país a mediados del siglo XIX.
Otro echo destacable y que tiene relación con los españoles es el desastre que sufrió uno de los capitanes de la Armada Invencible al llegar a las costas del condado de Sligo, el cual, tras se arrastrado su barco hasta la orilla, consiguió escapar del asalto de los irlandeses haciendo un camino a pie hasta Derry donde cogería otro barco de vuelta a España. Este recorrido es una de las rutas que ofrece la Oficina de Turismo de Sligo para los turistas.
Sligo, o como se conoce en gaélico Sligeach, viene a significar algo así como "lugar en el que abundan las conchas". Un significado un poco raro, estais de acuerdo??
Este fue mi primer viaje fuera de España y quizás por eso guardo un recuerdo muy bonito de este sitio aunque si quereis que os diga la verdad no visité sus grandes atractivos, simplemente intenté empaparme al máximo posible de como era la vida de los irlandeses, qué hacían en su día a día, como se divertían, que compraban, etc. Asique me dediqué más que nada a andar por sus calles y a disfrutar de sus cervezas.
Sligo es el típico pueblo irlandés de casitas unifamiliares con fachadas de colores o de piedra gris de 2 o, como mucho, 3 alturas. En 2006 casi alcanzaba los 18.000 habitantes, por este motivo yo no la considero una ciudad ya que hay muchos pueblos en otros países con un número bastante más elevado de personas.
Los monumentos que no te puedes perder en Sligo son la Sligo Abbey y la Catedral de San Juan conocida como St John's Cathedral del siglo XIII.
Sligo Abbey está en ruinas aunque se puede apreciar muy bien lo que en su día tuvo que ser. Fue construida en el siglo XIII y a lo largo de los siglos ha sido destruida varias veces. Hoy en día se puede visitar.
Torre de la St John's Cathedral
Seguro que te encontrarás con la estatua del ganador de un Nobel, el poeta William Butler Yeats, ubicada en una zona muy cercana al río que cruza la ciudad. Este poeta se inspiró en muchas de las zonas con gran atractivo paisajístico que rodean Sligo. Entre ellas destacan el Lago Gill, con sus alrededor de 20 pequeñas islas entre ellas la famosa Innisfree y el castillo de Parke; el bosque de Hazelwood, el Lago Arrow, maravillosas playas en las que surfistas de toda Irlanda practican su deporte favorito y las montañas de Benbulben y Knocknarea. En ésta última es donde se encuentra la tumba megalítica de la Reina Maedhbh la cual se dice que fue enterrada en posición vertical para mirar de frente a sus enemigos.
Otra cosa que a nivel turístico tiene bastante interés y que se encuentra en este condado es Carrowmore. Se trata de un museo al aire libre en el que nos encontramos un gran número de tumbas del período megalítico relativamente bien conservadas.
Estatua de William Butler Yeats
Como cosas a resaltar dentro de la historia de esta zona es que en los puertos de Sligo es desde donde salieron un gran número de emigrantes hacia América, Australia y Sudáfrica debido a la gran hambruna que golpeó el país a mediados del siglo XIX.
Otro echo destacable y que tiene relación con los españoles es el desastre que sufrió uno de los capitanes de la Armada Invencible al llegar a las costas del condado de Sligo, el cual, tras se arrastrado su barco hasta la orilla, consiguió escapar del asalto de los irlandeses haciendo un camino a pie hasta Derry donde cogería otro barco de vuelta a España. Este recorrido es una de las rutas que ofrece la Oficina de Turismo de Sligo para los turistas.
sábado, 28 de agosto de 2010
Molly Malone
Creo que no hay mejor forma de empezar una nueva categoría dentro del blog que con esta estatua tan peculiar. Como he indicado en el título, hoy me dispongo a contaros la historia de Molly Malone, una mujer muy peculiar que vivió allá por el siglo XVII en la ciudad de Dublín.
La historia de esta mujer está un poco distorsionada por como ha ido evolucionando a través del tiempo por el boca a boca de la gente que ya se sabe que no es el mejor método para legar historias. También hay gente que dice que nunca existió pero bueno yo soy de las que piensa que hay leyendas o historias que son bastante creibles y por lo tanto intento pensar que son reales (siempre hasta cierto punto claro). Entre los dublineses también es normal que la nombren como The tart with the cart (la golfa con el carro).
Molly Malone era una pescadera que se dedicaba a recorrer las estrechas y grises calles de Dublin tirando de su carro de madera repleto de pescado y marisco fresco al grito de “Cockles and Mussels” (berberechos y mejillones). Era muy conocida y querida en la zona portuaria por las gentes de allí ya que toda su familia se dedicaba al negocio del pescado, aparte, también era muy deseada por muchos ya que se cuenta que era una mujer de gran belleza.
Pero como en todos los sitios, seguramente que por la envidia de otras mujeres que no podían presumir de tanta belleza como nuestra Molly, empezó a circular el rumor de que por las noches dejaba de vender el pescado para, dicho de una forma un poco vulgar, vender su almeja al mejor postor. Si, exacto, se dice que por las noches se dedicaba a ese oficio tan antiguo y que tan mal visto está por la población (aunque haya mucha gente que utilice sus servicios) como es la prostitución.
Pero realmente la leyenda de Molly Malone se empezó a formar debido a las causas de su muerte y es que esta pobre mujer cayó un día muerta por fiebres en medio de la calle ante la mirada atónita de la gente que pasaba por allí y que no pudo hacer nada por librarla de tan triste final. Hoy en día se dice que su fantasma sigue recorriendo las calles de Dublin tirando de su carro al grito de “Cockles and Mussels”.
La ciudad de Dublín para honrar la memoria de esta vecina tan peculiar instaló una estatua que hoy podemos visitar en Grafton Street y en la que se representa a una mujer con un gran escote tirando del famoso carrito de madera.
Para que os hagais una idea de lo famosa que es la historia, hay una canción escrita por James Yorkston de la que se dice que es el himno no oficial dublinés que narra la vida de Molly y que fué utilizada por Stanley Kubrick en el inicio de la película "La Naranja Mecánica" en la que un mendigo la está cantando antes de que le metan una paliza.
La historia de esta mujer está un poco distorsionada por como ha ido evolucionando a través del tiempo por el boca a boca de la gente que ya se sabe que no es el mejor método para legar historias. También hay gente que dice que nunca existió pero bueno yo soy de las que piensa que hay leyendas o historias que son bastante creibles y por lo tanto intento pensar que son reales (siempre hasta cierto punto claro). Entre los dublineses también es normal que la nombren como The tart with the cart (la golfa con el carro).
Molly Malone era una pescadera que se dedicaba a recorrer las estrechas y grises calles de Dublin tirando de su carro de madera repleto de pescado y marisco fresco al grito de “Cockles and Mussels” (berberechos y mejillones). Era muy conocida y querida en la zona portuaria por las gentes de allí ya que toda su familia se dedicaba al negocio del pescado, aparte, también era muy deseada por muchos ya que se cuenta que era una mujer de gran belleza.
Pero como en todos los sitios, seguramente que por la envidia de otras mujeres que no podían presumir de tanta belleza como nuestra Molly, empezó a circular el rumor de que por las noches dejaba de vender el pescado para, dicho de una forma un poco vulgar, vender su almeja al mejor postor. Si, exacto, se dice que por las noches se dedicaba a ese oficio tan antiguo y que tan mal visto está por la población (aunque haya mucha gente que utilice sus servicios) como es la prostitución.
Pero realmente la leyenda de Molly Malone se empezó a formar debido a las causas de su muerte y es que esta pobre mujer cayó un día muerta por fiebres en medio de la calle ante la mirada atónita de la gente que pasaba por allí y que no pudo hacer nada por librarla de tan triste final. Hoy en día se dice que su fantasma sigue recorriendo las calles de Dublin tirando de su carro al grito de “Cockles and Mussels”.
La ciudad de Dublín para honrar la memoria de esta vecina tan peculiar instaló una estatua que hoy podemos visitar en Grafton Street y en la que se representa a una mujer con un gran escote tirando del famoso carrito de madera.
Para que os hagais una idea de lo famosa que es la historia, hay una canción escrita por James Yorkston de la que se dice que es el himno no oficial dublinés que narra la vida de Molly y que fué utilizada por Stanley Kubrick en el inicio de la película "La Naranja Mecánica" en la que un mendigo la está cantando antes de que le metan una paliza.
martes, 13 de julio de 2010
Isaacs Hostel Dublín
El Isaacs Hostel es uno de los hostels con mejores zonas comunes que he visto nunca. Es curioso que empiece hablando de esto en la entrada de un hostel pero es que es lo más representativo de este hostel. Tiene un sótano que es una pasada, con zona de lectura, sillones para poder ver la tele, creo que había un billar y un futbolín, máquina con refrescos y cervezas, etc. En esta zona también estaba la lavandería, que a mi me pareció una pasada por el número de lavadoras - secadoras que allí tenían y al parecer es la más barata de todo Dublín y encima tienen unas cuantas tablas de planchar con su planchita encima. Lo que si siento es no poder deciros las tarifas de este servicio ya que yo sólo pasé 2 noches aqui y no me hizo falta utilizarlo. También aquí tienen la zona de taquillas que eran unas jaulas enormes pero tienen una pega y es que no sirve el candado que lleves y tienes que pagar 2 €. Lo de las taquillas del sótano es imprescindible saberlo para la gente que lleva mucho equipaje y no quiere dejarlo en la habitación, en éstas no hay taquillas y es un gran punto en contra para este hostel.
Respecto a las habitaciones, decir que son muy amplias pero que no tienen taquillas. La ropa de cama, como en todos los hostels, es gratis y una anécdota de la habitación que nos tocó a nosotros es que a escasos metros de la ventana teníamos unas vías de ferrocarril por las que pasaban los trenes desde muy temprano. También decir que durante la noche no pasa ninguno por lo que las horas de sueño están más o menos respetadas.
Todas las habitaciones son con baño compartido y van desde la privada individual por 42 - 47 € dependiendo de si es fin de semana o no, hasta la de 16 camas por 12 €. Podemos elegir habitación también por sexos ya que este hostel nos ofrece habitaciones mixtas, exclusivamente de chicos y sólo de chicas.
El hostel se encuentra en Frenchmans Lane, muy cerca de la estación de tren de Connolly y de la estación de autobús de Busaras que es donde llegarás si vienes en autobús desde el aeropuerto de Dublín. Por ello este hostel es muy recomendable para gente que viaje con un equipaje muy pesado. El centro de Dublín se encuentra a unos 10 minutos andando por lo que el ir hasta el centro de la ciudad se puede hacer andando sin ningún problema.
Sótano con la zona de la televisión y la lavandería
La zona de la recepción es una pasada, es una sala super grande con muchas mesas en las que la gente se sacaba los portátiles y se conectaba a internet de forma gratuita, en esta zona es también donde desayuna la gente junto con la zona de patio. El desayuno era gratuito pero no recuerdo muy bien si era bueno o malo ya que yo esa noche no había dormido mucho y me lo comí medio dormida. Una cosa que no me gustó mucho es que mientras limpian las habitaciones no se puede pasar a ellas y a nosotros nos pilló por sorpresa y nos tuvimos que quedar en la recepción un par de horas esperando a que nos dejasen subir.
Sala de la recepción y del acceso a internet
Respecto a las habitaciones, decir que son muy amplias pero que no tienen taquillas. La ropa de cama, como en todos los hostels, es gratis y una anécdota de la habitación que nos tocó a nosotros es que a escasos metros de la ventana teníamos unas vías de ferrocarril por las que pasaban los trenes desde muy temprano. También decir que durante la noche no pasa ninguno por lo que las horas de sueño están más o menos respetadas.
Todas las habitaciones son con baño compartido y van desde la privada individual por 42 - 47 € dependiendo de si es fin de semana o no, hasta la de 16 camas por 12 €. Podemos elegir habitación también por sexos ya que este hostel nos ofrece habitaciones mixtas, exclusivamente de chicos y sólo de chicas.
El hostel se encuentra en Frenchmans Lane, muy cerca de la estación de tren de Connolly y de la estación de autobús de Busaras que es donde llegarás si vienes en autobús desde el aeropuerto de Dublín. Por ello este hostel es muy recomendable para gente que viaje con un equipaje muy pesado. El centro de Dublín se encuentra a unos 10 minutos andando por lo que el ir hasta el centro de la ciudad se puede hacer andando sin ningún problema.
viernes, 7 de mayo de 2010
Temple Bar
Temple Bar es el barrio más lleno de vida de Dublín. Comprendido entre el Río Liffey, Dame St, Fishamble St y Westmoreland St, alberga en su interior la zona de ocio y cultura por excelencia de la ciudad. El barrio no es muy grande, de hecho, en una media hora aproximadamente lo has podido rodear andando sin necesidad de ir muy rápido. Es una zona estupenda para caminar tranquilamente ya que no suele haber muchos coches por sus calzadas y la gente camina utilizando todo el ancho de la calle.
Temple Bar es mundialmente conocido por la gran cantidad de pubs que tiene instalados en sus calles. Si te sientes cansado después de un día agotador de turismo por Dublín y lo único que te apetece es una pinta tranquilamente en un pub típico de la ciudad, esta es la zona a la que tienes que ir. En estos pubs puedes encontrar a personas de todas las edades (mayores de edad claro) e independientemente de que sean hombres o mujeres con su pinta de Guinness y charlando animadamente. Yo me quedé sorprendida al ver como las personas mayores (cuando digo mayores es que tenían alrededor de los 65 años) se beben las pintas como si fuesen agua y después tan normales a su casa. También es verdad que no se bebian muchas porque sino estaría el Río Liffey lleno de gente nadando o intentando hacerlo.
Hay muchos pubs en los que puedes encontrar grupos de música tocando en directo que son una pasada y que, al parecer, es algo muy típico en el país y una genial forma de dar oportunidad a bandas que están empezando o que hacen estos conciertos para poder sacarse un dinerillo extra.
Si lo que te gusta es la fiesta, en esta zona también hay bastantes clubs, digo clubs por distinguirlos de alguna forma del típico pub irlandés, en los que siento deciros, os van a echar a las 2:30 ya que en Irlanda esta hora es la de cierre. Asique intenta cenar prontito para que la noche te cunda porque como salgas a eso de la media noche no te vas ni a enterar de ella y encima te vas a tener que ir al sitio dónde te alojes en el momento en el que las cervezas están empezando a hacer su efecto.
Asique mi consejo es, a eso de las 8 de la tarde cenar para que a las 9 - 9:30, poder estar entrando en el primer pub, escuchar algun conciertillo mientras te tomas unas pintas y a las 12 ya meterte en un club para terminar la noche.
Pero no penseis que en Temple Bar todo está relacionado con la ingesta de alcohol. En este barrio es donde se concentran un gran número de actividades culturales tipo exposiciones de fotografía, conciertos, proyecciones, etc. Lo suyo cuando llegas a este barrio es pasarse por la oficina de turismo que se encuentra en el número 12 de la calle East Essex e informarte de los eventos que se vayan a llevar a cabo en el tiempo que dure tu estancia en Dublín.
Un dato muy importante cuando vengas de turismo a Dublín es que te intentes alojar lo más cerca posible a Temple Bar ya que está situado en el centro de la ciudad y muy cerca de la estación de autobuses que comunica con el aeropuerto y con las distintas ciudades irlandesas. Aquí podrás encontrar gran número de hoteles y hostels que se acoplan al bolsillo de todo el mundo.
Temple Bar es mundialmente conocido por la gran cantidad de pubs que tiene instalados en sus calles. Si te sientes cansado después de un día agotador de turismo por Dublín y lo único que te apetece es una pinta tranquilamente en un pub típico de la ciudad, esta es la zona a la que tienes que ir. En estos pubs puedes encontrar a personas de todas las edades (mayores de edad claro) e independientemente de que sean hombres o mujeres con su pinta de Guinness y charlando animadamente. Yo me quedé sorprendida al ver como las personas mayores (cuando digo mayores es que tenían alrededor de los 65 años) se beben las pintas como si fuesen agua y después tan normales a su casa. También es verdad que no se bebian muchas porque sino estaría el Río Liffey lleno de gente nadando o intentando hacerlo.
Hay muchos pubs en los que puedes encontrar grupos de música tocando en directo que son una pasada y que, al parecer, es algo muy típico en el país y una genial forma de dar oportunidad a bandas que están empezando o que hacen estos conciertos para poder sacarse un dinerillo extra.
Si lo que te gusta es la fiesta, en esta zona también hay bastantes clubs, digo clubs por distinguirlos de alguna forma del típico pub irlandés, en los que siento deciros, os van a echar a las 2:30 ya que en Irlanda esta hora es la de cierre. Asique intenta cenar prontito para que la noche te cunda porque como salgas a eso de la media noche no te vas ni a enterar de ella y encima te vas a tener que ir al sitio dónde te alojes en el momento en el que las cervezas están empezando a hacer su efecto.
Asique mi consejo es, a eso de las 8 de la tarde cenar para que a las 9 - 9:30, poder estar entrando en el primer pub, escuchar algun conciertillo mientras te tomas unas pintas y a las 12 ya meterte en un club para terminar la noche.
Pero no penseis que en Temple Bar todo está relacionado con la ingesta de alcohol. En este barrio es donde se concentran un gran número de actividades culturales tipo exposiciones de fotografía, conciertos, proyecciones, etc. Lo suyo cuando llegas a este barrio es pasarse por la oficina de turismo que se encuentra en el número 12 de la calle East Essex e informarte de los eventos que se vayan a llevar a cabo en el tiempo que dure tu estancia en Dublín.
Un dato muy importante cuando vengas de turismo a Dublín es que te intentes alojar lo más cerca posible a Temple Bar ya que está situado en el centro de la ciudad y muy cerca de la estación de autobuses que comunica con el aeropuerto y con las distintas ciudades irlandesas. Aquí podrás encontrar gran número de hoteles y hostels que se acoplan al bolsillo de todo el mundo.
Calle de Temple Bar
lunes, 29 de marzo de 2010
Cerveza irlandesa
Para los irlandeses, su cerveza, es una de las cosas de la que más orgullosos están. Por ello, siempre que tienen ocasión, se van a una taberna a tomarse unas pintas. Esto puede sonar algo mal, ya que, da la impresión que todos los irlandeses son unos borrachos, y no es así. Su costumbre de reunirse con amigos frente a unas cervezas es lo que los hace parecerse a nosotros.
La marca más conocida de este tipo de cerveza es Guinness, elaborada en Dublín por primera vez en 1759 por Arthur Guinness. La Guinness es una marca de cerveza conocida en el mundo entero, ya que, tiene una gran aceptación no sólo en su país. Se dice que esta cerveza no se debe servir muy fría para poder captar todo su sabor aunque, la afluencia de turismo, está haciendo que cada vez se sirva más fría perdiendo así sus propiedades. Es una cerveza que se sirve en dos tiempos para que la espuma quede perfecta. Tiene que ser super densa y aguantar hasta que se termina la pinta. Hay veces que se dibuja un trébol en la superficie de la espuma para verificar que la pinta está servida al más puro estilo irlandés.
Esta marca de cerveza ha llegado a considerarse un símbolo más del país y en todas las tiendas de souvenirs podrás encontrar muchos artículos con el logotipo de la marca.
Pinta de Guinness
El segundo tipo de cerveza en Irlanda es la roja. La producida por la empesa Kilkenny (antiguamente conocida por Smithwicks) puede que sea la más popular entre los irlandeses. Su sabor es más suave que la cerveza negra y es de un color dorado oscuro. Esta empresa pertenece a Guinness.
Otra cerveza roja muy conocida es la elaborada por la empresa Murphy. Esta marca produce un gran número de cervazas de distintos tipos, pero no son tan conocidos como la Murphy’s Red. Esta empresa fue fundada en el año 1856 en el condado de Cork, donde es muy normal ver a la gente disfrutando de su sabor.
Botellín de Kilkenny
Botellín y pinta de Murphy's Red
También tienen cervezas rubias, entre ellas la que destaca es la Harp. Esta marca de cerveza pertecene también a la empresa Guinness y se lleva produciendo desde 1960.
Botellín de Harp
A la hora de pedir una cerveza en Irlanda, hay que tener muy en cuenta el formato que queremos. Podemos encontrarla en botella (bottled), en lata (canned) o la cerveza de barril (draught), ésta última la sirven en pintas (pint) que son unas cañas de 1/2 litro o medias pintas (half pint) que son de 1/4 litro.
viernes, 12 de febrero de 2010
Cliffs of Moher
Los Cliffs of Moher (en español "Acantilados de Moher") son una de las atracciones turísticas naturales más importantes y conocidas de Irlanda. Son unos acantilados que se extienden a lo largo de 8 km por la costa oeste de Irlanda y que llegan a alcanzar los 214 m de altura. Están situados en el condado de Clare muy cerca de Doolin. A unos 60 km hacia el sur, encontramos el aeropuerto de Shannon y a unos 80 km hacia el norte, Galway.
Este incleible paraje natural está acondicionado para que los turistas puedan recorrerlo y contemplarlo practicamente en su totalidad, además, hay muros de protección para que la gente no se pueda asomar al filo del acantilado y que por una ráfaga de viento un poco fuerte se despeñen (aunque siempre hay gente que salta los muros y se asoma). El clima en Irlanda no suele acompañar, el cielo casi siempre esta nublado y es muy posible que te llueva. La niebla que se forma cuando rompen las olas con la base de los acantilados da un aspecto enigmático a este lugar.
En el centro aproximadamente de los acantilados se encuerntra la torre de O'Brien, una torre circular construida en 1835 para que los turistas que se acercaban por allí ya en esa época pudiesen contemplarlos.
Yo cuando fui, estaba alojada en Galway y nos cogimos un autobús de la compañía Bus Éireann. Estos autobuses salen más baratos que los tour organizados pero tardan más en llegar porque pasan por un montón de pueblecillos. La parada del autobús te deja en medio de la carretera, como al pie de una colina la cual tienes que subir (no es una ascensión larga y no tiene mucha pendiente, además hay camino para subir).
Los Cliffs of Moher no se ven por ningún lado desde ese lugar pero se escucha el ruido de las olas. Hay que seguir avanzando para alcanzar la cima de la colinita y, al llegar arriba, toca impresionarse y quedarse con la boca abierta contemplando uno de los paisajes más salvajes, frios, tenebrosos e impresionantes que he visto en mi vida.
Cuando yo fuí estaban haciendo un edificio el cual imagino que hoy será un restaurante con tienda y demás, asique si se va a estar por esta zona de Irlanda unos días, es una excursión obligatoria para hacer.
Este incleible paraje natural está acondicionado para que los turistas puedan recorrerlo y contemplarlo practicamente en su totalidad, además, hay muros de protección para que la gente no se pueda asomar al filo del acantilado y que por una ráfaga de viento un poco fuerte se despeñen (aunque siempre hay gente que salta los muros y se asoma). El clima en Irlanda no suele acompañar, el cielo casi siempre esta nublado y es muy posible que te llueva. La niebla que se forma cuando rompen las olas con la base de los acantilados da un aspecto enigmático a este lugar.
En el centro aproximadamente de los acantilados se encuerntra la torre de O'Brien, una torre circular construida en 1835 para que los turistas que se acercaban por allí ya en esa época pudiesen contemplarlos.
Yo cuando fui, estaba alojada en Galway y nos cogimos un autobús de la compañía Bus Éireann. Estos autobuses salen más baratos que los tour organizados pero tardan más en llegar porque pasan por un montón de pueblecillos. La parada del autobús te deja en medio de la carretera, como al pie de una colina la cual tienes que subir (no es una ascensión larga y no tiene mucha pendiente, además hay camino para subir).
Los Cliffs of Moher no se ven por ningún lado desde ese lugar pero se escucha el ruido de las olas. Hay que seguir avanzando para alcanzar la cima de la colinita y, al llegar arriba, toca impresionarse y quedarse con la boca abierta contemplando uno de los paisajes más salvajes, frios, tenebrosos e impresionantes que he visto en mi vida.
Cuando yo fuí estaban haciendo un edificio el cual imagino que hoy será un restaurante con tienda y demás, asique si se va a estar por esta zona de Irlanda unos días, es una excursión obligatoria para hacer.
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