El Munch-museet o Museo de Munch es un museo situado en la ciudad de Oslo y que, como ya habéis podido deducir, está basado en la obra del pintor expresionista noruego Edvard Munch.
La colección se basa principalmente en la obra que el pintor donó a la ciudad de Oslo en su testamento. Se puede decir que Munch fue bastante generoso dejando un legado bastante amplio formado por aproximadamente 1100 pinturas, 4500 dibujos y 18000 grabados para que sus compatriotas pudiesen disfrutarlo.
Pero para poder disfrutar de la colección, el ayuntamiento se tenía que encargar de la construcción de un edificio que la albergase. Asique en 1963, coincidiendo con el centenario del nacimiento del artista, el Munch-museet abrió sus puertas en el barrio de Tøyen muy cerca de la parada de metro con el mismo nombre y situada en las líneas 1, 2, 3, 4, 5, y 6. La dirección exacta del museo es Tøyengata 53.
En mi viaje, lo de visitar este museo no entraba en mis planes, pero debido al frío que hacía, lo único que se podía hacer era visitar este tipo de lugares. Además, como dato importante que no puedo pasar por alto, la entrada era gratis en las fechas en las que yo visité Oslo, es decir, cuando más frío hace, entre Septiembre y Marzo (son listos estos noruegos ya que es la época en la que menos turistas tienen).
En este país las cosas gratis no son muchas, al revés, todo suele estar bastante caro por lo que puede ser una buena alternativa al frío de la calle.
Si visitais el museo en temporada alta, la entrada de los adultos sale por unas 75 NOK aunque podréis disfrutar de alguna rebaja si sois ancianos, estudiantes, niños o grupos.
Imagino que la mayoría de vosotros habréis oído hablar de la obra titulada El Grito por los robos que ha sufrido en las últimas décadas. Pero muchos no sabréis que de esta obra hay cuatro lienzos de los cuales dos de ellos están en el Munch-museet, otro en la Galería Nacional (el de más valor) y el último que pertenece a una colección privada. Creo que el ofrecer dos de los cuadros de esta obra ya es un buen reclamo para que los turistas visiten el museo.
Los horaríos de apertura varían según la época del año en la que se visite. En los meses en que el día es bastante corto, es decir, entre Septiembre y Mayo, el museo abre de Martes a Viernes de 10 de la mañana a 4 de la tarde y los Sábados y Domingos de 11 a 5. Los lunes, como habréis podido deducir, permanece cerrado.
Por otra parte, entre los meses de Junio y Agosto, el museo puede ser visitado todos los días de 10 de la mañana a 6 de la tarde.
Lo mismo cuando leais esta entrada se ha quedado bastante obsoleta ya que al parecer para el año 2013 este museo va a cambiar su sede a una zona más céntrica de la ciudad facilitando así su visita.
Mostrando entradas con la etiqueta Noruega. Mostrar todas las entradas
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jueves, 16 de diciembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010
Vigeland Park
El parque Vigeland es una de las atracciones turísticas más visitadas de la ciudad de Oslo y con razón porque es un parque que atrapa y no por su flora que es lo que suele atrapar en los parques.
Este parque fue diseñado por el noruego Gustav Vigeland durante la primera mitad del siglo XX debido a un pedido que le hizo el ayuntamiento de Oslo. Al señor Vigeland no se le ocurrió otra cosa que llenarlo de estatuas que representan cuerpos desnudos de personas de todas las edades representando así todas las etapas de la vida (desde la infancia hasta la vejez) hasta llegar a colocar más de 200 en todo el parque. Las esculturas están hechas en granito, bronce y hierro que nos permiten ver la pericia del artista en el manejo de distintos materiales.
Estas estatuas representan las distintas emociones que puede experimentar el ser humano, desde la alegría hasta la rabia, pasando por el amor, la fraternidad, la tristeza, la melancolía, etc.
El parque está dividido en 5 zonas bien diferenciadas: la entrada, el puente, el monolito, la fuente y la rueda de la vida. Una vez que cruzas la entrada te encuentras en uno de los museos al aire libre más espectaculares que yo he visto hasta la fecha.
La puerta es un conjunto de granito y hierro integrado por cinco grandes accesos y dos más pequeños para peatones. Esta zona yo creo que no tenía nada que destacase, bueno quizás el mapa del parque para que te sitúes y diferences las zonas antes de empezar.
Lo que te encuentras a continuación es el puente el cual está franqueado a ambos lados por estatuas que, en la mayoría de los casos, expresan una vitalidad fuera de lugar. Quizás en esta zona es donde yo eligiría a mi favorita aunque no sabría elegir entre todas, y menos aún, seleccionar la estatua a la que le daría el honor de ser la más importante del parque cosa que por el contrario parece que ya ha hecho la ciudad de Oslo concediéndoselo a la figura de un niño pequeño enrabietado al que llaman "Sinnataggen" que ha llegado a convertirse en todo un símbolo de la ciudad y que podrás encontrártelo en las tiendas de souvenirs integrado en postales, llaveros, imanes, etc.
A continuación llega la zona de la fuente en la que seis esculturas que representarían a personas de todas las edades luchan por soportar la carga que la vida les ha impuesto haciendo un gran esfuerzo por conseguirlo.
Supuestamente a estas esculturas las recubre un velo de agua constante pero al ir en pleno invierno la fuente está apagada para que no se congele el agua.
La siguiente parte es quizás la más fotografiada de todas, el monolito o como lo llaman los noruegos, "Monolitten". Éste está situado en una zona más elevada a la que para acceder debes cruzar unas puertas de hierro con hombres representados. El monolito es un único bloque de granito que se alza sobre una plataforma octogonal escalonada en la cual hay otra vez esculturas por todos los lados pero esta vez fabricadas en granito como el monolito. En estas esculturas seguimos encontrando representadas las distintas etapas de la vida en actitudes de todo tipo.
El monolito alcanza los 17 metros de altura y simboliza la lucha de la humanidad por alcanzar la cima a través de las 121 figuras entrelazadas que podemos encontrar esculpidas en él.
Para llegar a la última zona hay que volver a atravesar una puerta como la de antes pero en este caso lo representado son mujeres.
Y por fín en el horizonte la última escultura de Gustav Vigeland, la rueda de la vida o, dicho en noruego, “Livshjulet” en la que el autor crea un círculo entrelazando siete figuras humanas, cuatro adultas y tres infantiles. En esta obra imagino que el artista quiere expresar todo lo visto antes en una sola escultura, es decir, como la vida de las personas, por mucho que nos esforcemos en el camino, siempre empieza y acaba igual.
El parque permanece abierto las 24 horas al día aunque yo que vosotros iría mientras el sol lo ilumine, más que nada para poder apreciar bien las esculturas y que las fotos queden mejor. Por otro lado este es uno de los sitios que nadie puede dejar de visitar independientemente del presupuesto que lleve para la visita en este país (que no es nada barato por cierto) ya que es completamente gratis el acceso.
Ya no podeis poner excusas para visitarlo, o quizás si. A mi se me ocurrió visitar Oslo en una época que no la recomiendo mucho, y es que volé nada más y nada menos que en Enero, cuando allí hace un frio terrible y para colmo está todo nevadísimo. El parque no podía ser menos y en él me encontré un tomo de nieve más o menos de medio metro de altura aunque para visitarlo no hay problema ya que los caminos te los despejan unos operarios muy majetes. Pero aunque lo puedas visitar, el parque lleva su tiempo y llega un momento en que no sientes ya las piernas del frio que tienes o por lo menos es lo que me pasó a mi. Por una parte quería salir corriendo de allí y meterme en cualquier sitio a tomarme algo calentito que me ayudase a recuperar una temperatura corporal acorde con la que suelo tener, pero por otra quería terminar de verlo completo porque en ese viaje no tenía tiempo para regresar y terminar de recorrerlo y no se si volveré a tener la oportunidad de visitar esta ciudad de nuevo. Asique intenté olvidarme del frío y terminarlo, y hoy en día no me puedo arrepentir de haberlo hecho, todo lo contrario a lo que me hubiese pasado si hubiese decidido salir corriendo.
A este parque puedes llegar de muchas formas, si lo tuyo es andar, desde el centro de la ciudad tardarás unos 30 minutos que no es mucho y lo mismo tienes tiempo y es lo que prefieres. Pero para los vagos o los que van a estar muy poco tiempo y quieren ver muchas cosas les recomiendo el cogerse alguno de los transportes públicos que llegan hasta él. Por un lado tenemos el tranvía número 12 que nos deja en la entrada principal siempre y cuando nos bajemos en la parada “Vigelandsparken" (es fácil deducir cual es la parada). Por otro lado tenemos el autobús número 20 que es el que yo cogí y que te deja en el mismo sitio que el tranvía compartiendo también el nombre de parada. Y para terminar podemos coger el metro y bajarnos en la parada "Majorstuen" (todas las líneas pasan por ella) pero en este caso tendremos que caminar un poco hasta llegar al parque, creo recordar que yo tardé entre 5 y 10 minutos pero tener en cuenta que hacía mucho frio, el suelo resbalaba y tenía las piernas un poco entumecidas después de haberme tirado más de una hora en el parque.
Este parque fue diseñado por el noruego Gustav Vigeland durante la primera mitad del siglo XX debido a un pedido que le hizo el ayuntamiento de Oslo. Al señor Vigeland no se le ocurrió otra cosa que llenarlo de estatuas que representan cuerpos desnudos de personas de todas las edades representando así todas las etapas de la vida (desde la infancia hasta la vejez) hasta llegar a colocar más de 200 en todo el parque. Las esculturas están hechas en granito, bronce y hierro que nos permiten ver la pericia del artista en el manejo de distintos materiales.
Estas estatuas representan las distintas emociones que puede experimentar el ser humano, desde la alegría hasta la rabia, pasando por el amor, la fraternidad, la tristeza, la melancolía, etc.
El parque está dividido en 5 zonas bien diferenciadas: la entrada, el puente, el monolito, la fuente y la rueda de la vida. Una vez que cruzas la entrada te encuentras en uno de los museos al aire libre más espectaculares que yo he visto hasta la fecha.
La puerta es un conjunto de granito y hierro integrado por cinco grandes accesos y dos más pequeños para peatones. Esta zona yo creo que no tenía nada que destacase, bueno quizás el mapa del parque para que te sitúes y diferences las zonas antes de empezar.
Lo que te encuentras a continuación es el puente el cual está franqueado a ambos lados por estatuas que, en la mayoría de los casos, expresan una vitalidad fuera de lugar. Quizás en esta zona es donde yo eligiría a mi favorita aunque no sabría elegir entre todas, y menos aún, seleccionar la estatua a la que le daría el honor de ser la más importante del parque cosa que por el contrario parece que ya ha hecho la ciudad de Oslo concediéndoselo a la figura de un niño pequeño enrabietado al que llaman "Sinnataggen" que ha llegado a convertirse en todo un símbolo de la ciudad y que podrás encontrártelo en las tiendas de souvenirs integrado en postales, llaveros, imanes, etc.
Esculturas en el puente
Supuestamente a estas esculturas las recubre un velo de agua constante pero al ir en pleno invierno la fuente está apagada para que no se congele el agua.
Rodeando a la fuente hay unos grupos escultóricos que nos vuelven a representar las distintas etapas de la vida pero que cuando las ves de lejos parecen árboles aunque al acercarte descubres que lo que hay representados son más niños, más adultos y como no ancianos aunque en esta parte podemos encontrar algo más todavía y son unas cuantas representaciones de la muerte que hasta el momento no había sido representada.
La fuente apagada por el frío
El monolito alcanza los 17 metros de altura y simboliza la lucha de la humanidad por alcanzar la cima a través de las 121 figuras entrelazadas que podemos encontrar esculpidas en él.
Para llegar a la última zona hay que volver a atravesar una puerta como la de antes pero en este caso lo representado son mujeres.
Monolitten
El parque permanece abierto las 24 horas al día aunque yo que vosotros iría mientras el sol lo ilumine, más que nada para poder apreciar bien las esculturas y que las fotos queden mejor. Por otro lado este es uno de los sitios que nadie puede dejar de visitar independientemente del presupuesto que lleve para la visita en este país (que no es nada barato por cierto) ya que es completamente gratis el acceso.
Ya no podeis poner excusas para visitarlo, o quizás si. A mi se me ocurrió visitar Oslo en una época que no la recomiendo mucho, y es que volé nada más y nada menos que en Enero, cuando allí hace un frio terrible y para colmo está todo nevadísimo. El parque no podía ser menos y en él me encontré un tomo de nieve más o menos de medio metro de altura aunque para visitarlo no hay problema ya que los caminos te los despejan unos operarios muy majetes. Pero aunque lo puedas visitar, el parque lleva su tiempo y llega un momento en que no sientes ya las piernas del frio que tienes o por lo menos es lo que me pasó a mi. Por una parte quería salir corriendo de allí y meterme en cualquier sitio a tomarme algo calentito que me ayudase a recuperar una temperatura corporal acorde con la que suelo tener, pero por otra quería terminar de verlo completo porque en ese viaje no tenía tiempo para regresar y terminar de recorrerlo y no se si volveré a tener la oportunidad de visitar esta ciudad de nuevo. Asique intenté olvidarme del frío y terminarlo, y hoy en día no me puedo arrepentir de haberlo hecho, todo lo contrario a lo que me hubiese pasado si hubiese decidido salir corriendo.
A este parque puedes llegar de muchas formas, si lo tuyo es andar, desde el centro de la ciudad tardarás unos 30 minutos que no es mucho y lo mismo tienes tiempo y es lo que prefieres. Pero para los vagos o los que van a estar muy poco tiempo y quieren ver muchas cosas les recomiendo el cogerse alguno de los transportes públicos que llegan hasta él. Por un lado tenemos el tranvía número 12 que nos deja en la entrada principal siempre y cuando nos bajemos en la parada “Vigelandsparken" (es fácil deducir cual es la parada). Por otro lado tenemos el autobús número 20 que es el que yo cogí y que te deja en el mismo sitio que el tranvía compartiendo también el nombre de parada. Y para terminar podemos coger el metro y bajarnos en la parada "Majorstuen" (todas las líneas pasan por ella) pero en este caso tendremos que caminar un poco hasta llegar al parque, creo recordar que yo tardé entre 5 y 10 minutos pero tener en cuenta que hacía mucho frio, el suelo resbalaba y tenía las piernas un poco entumecidas después de haberme tirado más de una hora en el parque.
Vigeland Park
sábado, 24 de julio de 2010
Vikingskipshuset
Vikingskipshuset es la palabra noruega utilizada para nombrar al Museo de Barcos Vikingos de Oslo. En él podemos encontrar los barcos vikingos mejor conservados del mundo que fueron hayados en distintas granjas situadas en las proximidades del firdo de Oslo.
Este museo se encuentra situado en una de las zonas de Oslo con más museos concentrados ya que aparte del Vikingskipshuset podemos encontrar el Frammuseet (museo dedicado a la nave de madera más resistente del mundo llamada Fram), el museo del Kon-Tiki y el museo marítimo Sjøfartsmuseum. Esta zona es la llamada Bygdøy y a ella se puede llegar con el autobús número 30 que pasa por la parada de tranvía de Nationaltheater. Me parece que también se puede ir en ferry pero yo es que me cogí un billete de un día de autobús (creo recordar) para después moverme por la ciudad y poder ver más cosas.
En el interior del museo podemos encontrar tres barcos de más de 1100 años de antigüedad que fueron hallados en distintas sepulturas pertenecientes a personajes importantes de la época de los vikingos noruegos. Estos barcos se enterraban junto a los cuerpos para ayudar al fallecido a que alcanzase el reino de los muertos. Junto a los barcos también se encontraros distintos objetos pertenecientes a la vida cotidiana de la época. El museo tiene como unos miradores más elevados desde los que poder observar el interior de los barcos.
El horario de apertura es de 10 de la mañana a 4 de la tarde excepto en verano que se amplía un poco yendo desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Los precios varían dependiendo la edad del visitante, el precio del adulto es de 60 coronas que vienen siendo unos 7,5 €.
Si al final de la visita os quereis llevar un recuerdo de este museo, hay una pequeña tienda en la que poder comprar algún souvenir.
Ahora os voy a explicar un poquito de cada barco.
El barco de Gokstad está fabricado en roble y es el más resistente de todos. Tiene 24 m de eslora y 5 m de manga por lo que aparte del más resistente también es el más largo de los tres. Podian trabajar en él de forma simultánea hasta 32 remeros. Fue descubierto junto a tres botes pequeños de los cuales dos están expuestos en el museo y la cama funeraria en la que supuestamente estaba alojado el cadaver. Las joyas que seguramente había en la tumba no se hayaron debido a algún saqueo que tuvo que sufrir la sepultura.
El segundo barco es el de Oseberg que fue encontrado en la tumba de una mujer que seguramente fue bastante importante dentro de su pueblo. Este barco es más pequeño que el anterior, 22 m de eslora y 5 m de manga, y también está construido con madera de roble. Tiene una decoración muy peculiar tanto en la popa como en la proa por lo que se deduce que era más un barco de recreo para su propietaria con el que seguramente navegaba recorriendo la costa. Representa una de las imágenes más conocidas de Oslo.
El tercer y último barco es el de Tune y es el que peor aspecto presenta de los tres. Se le debió encontrar muy deteriorado por lo que no se pudo reconstruir como los anteriores. En esta sala podemos ver dos de los botes pequeños encontrados junto al barco de Gokstad y la cámara funeraria.
A parte de estos barcos, hay otra sala en la que se exponen algunos de los objetos encontrados en las tumbas como por ejemplo un carro y un trineo con detalles muy bonitos tallados en la madera, respaldares de cama ornamentadas con cabezas de animales labradas, tableros de juego que debían ser el entretenimiento de los vikingos, etc.
Este museo se encuentra situado en una de las zonas de Oslo con más museos concentrados ya que aparte del Vikingskipshuset podemos encontrar el Frammuseet (museo dedicado a la nave de madera más resistente del mundo llamada Fram), el museo del Kon-Tiki y el museo marítimo Sjøfartsmuseum. Esta zona es la llamada Bygdøy y a ella se puede llegar con el autobús número 30 que pasa por la parada de tranvía de Nationaltheater. Me parece que también se puede ir en ferry pero yo es que me cogí un billete de un día de autobús (creo recordar) para después moverme por la ciudad y poder ver más cosas.
En el interior del museo podemos encontrar tres barcos de más de 1100 años de antigüedad que fueron hallados en distintas sepulturas pertenecientes a personajes importantes de la época de los vikingos noruegos. Estos barcos se enterraban junto a los cuerpos para ayudar al fallecido a que alcanzase el reino de los muertos. Junto a los barcos también se encontraros distintos objetos pertenecientes a la vida cotidiana de la época. El museo tiene como unos miradores más elevados desde los que poder observar el interior de los barcos.
El horario de apertura es de 10 de la mañana a 4 de la tarde excepto en verano que se amplía un poco yendo desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Los precios varían dependiendo la edad del visitante, el precio del adulto es de 60 coronas que vienen siendo unos 7,5 €.
Si al final de la visita os quereis llevar un recuerdo de este museo, hay una pequeña tienda en la que poder comprar algún souvenir.
Ahora os voy a explicar un poquito de cada barco.
El barco de Gokstad está fabricado en roble y es el más resistente de todos. Tiene 24 m de eslora y 5 m de manga por lo que aparte del más resistente también es el más largo de los tres. Podian trabajar en él de forma simultánea hasta 32 remeros. Fue descubierto junto a tres botes pequeños de los cuales dos están expuestos en el museo y la cama funeraria en la que supuestamente estaba alojado el cadaver. Las joyas que seguramente había en la tumba no se hayaron debido a algún saqueo que tuvo que sufrir la sepultura.
Barco de Gokstad
El segundo barco es el de Oseberg que fue encontrado en la tumba de una mujer que seguramente fue bastante importante dentro de su pueblo. Este barco es más pequeño que el anterior, 22 m de eslora y 5 m de manga, y también está construido con madera de roble. Tiene una decoración muy peculiar tanto en la popa como en la proa por lo que se deduce que era más un barco de recreo para su propietaria con el que seguramente navegaba recorriendo la costa. Representa una de las imágenes más conocidas de Oslo.
Barco de Oseberg
El tercer y último barco es el de Tune y es el que peor aspecto presenta de los tres. Se le debió encontrar muy deteriorado por lo que no se pudo reconstruir como los anteriores. En esta sala podemos ver dos de los botes pequeños encontrados junto al barco de Gokstad y la cámara funeraria.
A parte de estos barcos, hay otra sala en la que se exponen algunos de los objetos encontrados en las tumbas como por ejemplo un carro y un trineo con detalles muy bonitos tallados en la madera, respaldares de cama ornamentadas con cabezas de animales labradas, tableros de juego que debían ser el entretenimiento de los vikingos, etc.
Barco de Tune
lunes, 17 de mayo de 2010
Peppe's Pizza
Peppe's Pizza es una cadena de restaurantes de Noruega en los que su especialidad, como no podría ser de otra forma, son las pizzas. Esta cadena de restaurantes fue fundada en 1970 en Oslo y hoy en día engloban más de 60 restaurantes repartidos por todo el país. La primera vez que supe de estos resturantes fue por un imán para la nevera que trajo mi hermana de uno de sus viajes, y al ir yo allí, me entraron las ganas de ver como eran las pizzas que hacian y así poder recomendar el sitio por haberlo probado yo misma.
El sitio, como todo en este país, es muy caro para lo que estamos acostumbrados a pagar por una pizza, creo que a mi la pizza y una pinta de cerveza al cambio me salió por unos 36 €, que es una pasta, eso si, estaba buenísima y si volviese a Noruega, volvería a cenar algún día en uno de los restaurantes de esta cadena.
A parte de las pizzas, en su carta puedes encontrar también hamburguesas, ensaladas, nachos y mucho más.
El sitio, como todo en este país, es muy caro para lo que estamos acostumbrados a pagar por una pizza, creo que a mi la pizza y una pinta de cerveza al cambio me salió por unos 36 €, que es una pasta, eso si, estaba buenísima y si volviese a Noruega, volvería a cenar algún día en uno de los restaurantes de esta cadena.
A parte de las pizzas, en su carta puedes encontrar también hamburguesas, ensaladas, nachos y mucho más.
Yo estuve en el que hay en la calle Karl Johans número 1 y era un restaurante de dos plantas decorado con un rollito americano muy chulo y lo mejor del restaurante es que había una zona para que los niños estuviesen viendo la tele o jugando con algunas cosillas que tenían para entretenerlos.
Esta cadena al parecer está empezando a expandirse por otros paises y ha elegido Kuwait para su primera expedición fuera de Noruega. Esperemos que les vaya bien en la aventura y que terminen abriendo más restaurantes por otros sitios.
Fachada del Peppes Pizza de Karl Johans 1
Esa Pizza buena con la pinta de cervecita
lunes, 15 de marzo de 2010
Kaffistova
El Kaffistova es un restaurante de Oslo. Se encuentra situado en el centro, en Rosenkrantz gate 8 junto a Kart Johan y Stortinget. Es de los más antiguos de la ciudad, inaugurado en 1901, pero debe de haber sido reformado hace poco ya que la decoración es moderna.
Es un restaurante que para los precios que tienen las cosas en noruega se puede considerar barato. Las raciones de comida son generosas y con un simple plato a mi me sobraba, pero claro, esto ya depende del apetito de cada uno. Es perfecto si lo que quieres es una comida rápida para poder seguir visitando cosas porque no te sirven en las mesas, sino que tu eres el que coges la bandejita y te vas poniendo lo que quieres. Los platos los tienes que pedir en los mostradores a los empleados pero aún así, el servicio es rápido.
La especialidad del restaurante son las albóndigas de carne acompañadas de patatas cocidas y un poco de verdura (yo no conseguí descifrar que tipo de verdura era, pero estaba buena). También tienen pescado fresco. Mi elección fue el salmón que es lo típico si vas a Noruega, el filete que me pusieron estaba increible y tambien te lo acompañan con patatas y un poco de verdura que en este caso creo que era repollo, muy bueno por cierto. El plato con una cerveza sale al rededor de 30 €, es carísimo para lo que estamos acostumbrados a pagar, pero, os puedo asegurar que viendo los precios de otros sitios, allí, era barato. Tambien hay que tener en cuenta el cambio de moneda que depende de en qué época vayas tu, mi viaje fue a principios de 2010. Otra de las especialidades de este restaurante son las ensaladas pero de esto no puedo opinar porque no las probé.
Una cosilla curiosa de este sitio es que no vas a encontrar nada de beber que contenga alcohol, yo esto no lo supe hasta el segundo día que fui, que cogí otro tipo de cerveza y tambien era sin alcohol. No podía ser tanta casualidad que para tres tipos de cerveza que tenían yo hubiese cogido dos sin alcohol.
Los horarios para los españoles son perfectos porque no cierran la cocina por la tarde y así no nos tenemos que acoplar al horario europeo de comidas, aunque como en todos los sitios, es preferible llegar a una hora prudente para que haya de todo y puedas elegir que comer. De Lunes a Viernes el restaurante abre de 9:45 a 21:00 y los Sábados y Domingos de 10:45 a 19:00.
Es un restaurante que para los precios que tienen las cosas en noruega se puede considerar barato. Las raciones de comida son generosas y con un simple plato a mi me sobraba, pero claro, esto ya depende del apetito de cada uno. Es perfecto si lo que quieres es una comida rápida para poder seguir visitando cosas porque no te sirven en las mesas, sino que tu eres el que coges la bandejita y te vas poniendo lo que quieres. Los platos los tienes que pedir en los mostradores a los empleados pero aún así, el servicio es rápido.
La especialidad del restaurante son las albóndigas de carne acompañadas de patatas cocidas y un poco de verdura (yo no conseguí descifrar que tipo de verdura era, pero estaba buena). También tienen pescado fresco. Mi elección fue el salmón que es lo típico si vas a Noruega, el filete que me pusieron estaba increible y tambien te lo acompañan con patatas y un poco de verdura que en este caso creo que era repollo, muy bueno por cierto. El plato con una cerveza sale al rededor de 30 €, es carísimo para lo que estamos acostumbrados a pagar, pero, os puedo asegurar que viendo los precios de otros sitios, allí, era barato. Tambien hay que tener en cuenta el cambio de moneda que depende de en qué época vayas tu, mi viaje fue a principios de 2010. Otra de las especialidades de este restaurante son las ensaladas pero de esto no puedo opinar porque no las probé.
Una cosilla curiosa de este sitio es que no vas a encontrar nada de beber que contenga alcohol, yo esto no lo supe hasta el segundo día que fui, que cogí otro tipo de cerveza y tambien era sin alcohol. No podía ser tanta casualidad que para tres tipos de cerveza que tenían yo hubiese cogido dos sin alcohol.
Los horarios para los españoles son perfectos porque no cierran la cocina por la tarde y así no nos tenemos que acoplar al horario europeo de comidas, aunque como en todos los sitios, es preferible llegar a una hora prudente para que haya de todo y puedas elegir que comer. De Lunes a Viernes el restaurante abre de 9:45 a 21:00 y los Sábados y Domingos de 10:45 a 19:00.
Restaurante visto desde la calle
Albóndigas con la cerveza más mala que he probado nunca
¡Bon appétit!
lunes, 25 de enero de 2010
De paseo por Akershus Festning
Akershus Festning es una fortaleza situada en Oslo junto al fiordo y estando de paseo por allí encontré una puerta por la que se escuchaba música y como estaba abierta yo me metí con toda mi cara pero la sorpresa fue que al cruzarla me encontré en medio de una misa. Al entrar, un chaval vestido de uniforme me entregó un librillo y claro, como estaba empezada, era una falta de respeto irme asique me quedé un rato a ver que pasaba. El cura que leía estaba vestido de militar pero con camisa negra y alzacuellos (algo super raro) y para colmo, como es normal, la misa era en noruego y yo no entendía nada. Después de unos 10 minutos de estar allí pensando en como escaquearme sin hacer mucho ruido (la puerta sonaba demasiado y era algo un poco difícil) empezaron otra vez a cantar y vi que ese era mi momento asique me levanté, le devolví el librillo al soldadito y me fuí.
Os dejo una foto de la entrada para que si pasais por allí y oís musica no entreis que no hace falta, la iglesia no merece la pena y en la misa no os enterareis de nada.
Os dejo una foto de la entrada para que si pasais por allí y oís musica no entreis que no hace falta, la iglesia no merece la pena y en la misa no os enterareis de nada.
Entrada de la Iglesia en Akershus Festning
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