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lunes, 2 de julio de 2012

La isla de Krk

No se si alguno habrá escuchado alguna vez hablar acerca de esta isla de nombre corto pero impronunciable que hoy os vengo a presentar como un destino al que ir a rejajarse y comer bien. La isla de Krk, cuya pronunciación a lo español a mi se me asemeja al canto de los grillos que escuchábamos por la noche en nuestra estancia en ella, es una de las islas del Mar Adriático. Hoy en día forma parte de Croacia y los croatas para nombrarla dicen algo parecido a Kuk.
Cuando digo que hoy en día pertenece a Croacia, lo digo con bastante intención ya que este Estado no ha sido el primero que la ha gobernado. No me quiero enrollar mucho con la historia de la isla pero está bien nombrar un poco los pueblos que la han conquistado anteriormente para así entender el por qué de su arquitectura, sus tradiciones, su gastronomía, etc.
Gracias a yacimientos encontrados en Krk, se puede saber que esta isla lleva habitada desde el Neoítico. Pero su historia más conocida empieza con los Liburnians que debían de ser una tribu de esa región que se vio invadida por los romanos que como solían hacer siempre le cambiaron el nombre a la isla por el de Curicta. Después vendrían los Ávaros y los Bizantinos para terminar perteneciendo a la nobleza croata. Aunque esto tampoco fue el final ya que al estar en el medio de las rutas comerciales de los Venecianos, éstos (que algo de sangre conquistadora tenían) se harían con el poder.
Después pasaría a manos de una familia croata (la cual tomaría el apellido Frankopan como propio) que aguantó hasta que la isla pasó a estar bajo el imperio Austro - Húngaro. Éste período duró hasta la Primera Guerra Mundial. A esta fase se le atribuye parte de la cultura del país. Una vez pasada esta guerra pasará a formar parte de Yugoslavia (en un principio conocido como el Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios) hasta que en 1991 Croacia consigue la independencia y Krk pasa a formar parte de este nuevo Estado.

Para llegar a la isla no hace falta coger ferry ya que se puede acceder a ella por carretera gracias a un magnífico puente de dos arcos y más de un kilómetro de distancia en el que su pila central reposa en la Isla de San Marco, a mitad de camino entre el continente y Krk. Esta primera visión del puente, construido de hormigón, desde el coche que habíamos alquilado, nos auguraba parte de lo que después nos encontraríamos en algunas partes de la isla. Ah, por cierto, para cruzar el puente hay que pagar un peaje por lo que si vais en temporada alta y encima fin de semana, prepararos para las colas de coches esperando para poder cruzarlo.
Para esta entrada no voy a hablaros de todo lo que podéis ver en la isla porque yo no tuve tiempo para conocerlo así que me centraré en los pueblos que visitamos nosotros y los cuales están situados cada uno en un punto cardinal de la isla de Krk.

Al primero al que llegamos y en el cual teníamos los apartamentos alquilados es Malinska, situado en el norte de la isla muy cerca del puente por el que se accede. La sensación que se tiene una vez que llegas a él es que es un pueblo 100% turístico y no por todos los monumentos y lugares que tenga para ver sino por la cantidad de segundas residencias y apartamentos que se alquilan. Sinceramente es el pueblo en el que más tiempo estuvimos pero que menos recorrimos por lo que cosas de interés no os sabría decir aparte del Haludovo Palace Hotel que es un hotel abandonado al que ya le hice una entrada anteriormente.
Lo que si es a destacar de esta población son sus playas, y no por su arena blanca, sino porque son de hormigón (lo mismo había otras zonas de baño que no conocimos) y lo curioso ya no es eso, sino que tengan escaleras para salir del mar. Si no fuese por que el agua es salada, la sensación que tienes es la de estar bañándote en una piscina. Nosotros las llamábamos las playas del futuro.

Playa del futuro Malinska

El segundo pueblo al que fuimos tiene uno de estos nombres impronunciables que tanto les gustan a los croatas, Vrbnik. Es el pueblo que visitamos situado al este de la isla y su ubicación puede que sea una de las cosas que lo caracterizan ya que está en lo alto de un acantilado aunque a decir verdad, este acantilado tampoco es que sea muy alto.
Sobre este pueblo habíamos leído que lo más típico era su vino por lo que una de las noches que estábamos en la isla nos fuimos a cenar allí para visitarlo primero y para probar este vino segundo. La verdad es que malo no debía de estar porque sino lo recordaría.
Aquí si que nos dimos una vuelta por lo que sería el casco antiguo. Éste se compone de un entramado de callejuelas estrechas en las que seguramente que durante los días de mucho calor en verano se siente una ligera brisa fresca por la sombra que se dan unas casas a otras. A mi particularmente me gustó bastante y recomiendo la visita.

Vrbnik

El siguiente que visitamos es el que da nombre a la isla, Krk. Es el que estaría al oeste y al ser la capital, es el más grande de todos y por ello el más visitado. Este pueblo (lo llamo pueblo porque me parece pequeño para ser ciudad) es el que mejor conservado está. En él destaca su muralla y el pequeño castillo que un día ocupó la familia Frankopan y los edificios religiosos, entre ellos la catedral y el campanario de la iglesia de San Quirino en el cual la parte superior parece una cebolla con un angelito en el punto más alto.
Este pueblo también tiene un casco antiguo repleto de callejuelas pero a diferencia de Vrbnik, en estas hay muchas tiendas bastante peculiares que están enfocadas directamente al turista.
Como a lo largo de toda la isla, aquí también pueden presumir de tener una gastronomía apasionante aunque nosotros, por dejar de comer un poco de pescado y marisco, decidimos probar uno de los platos típicos de carne, el ćevapčići que son como unas salchichas hechas de carne picada muy especiadas típicas que al parecer podemos encontrar en todos los países de la región de los Balcanes.

Krk

Para terminar nuestra ruta por la Isla de Krk, nos fuimos hasta el pueblo que más lejos se situaba de donde nosotros estábamos alojados, Baška. Rodeado de montañas por tres de sus lados y el mar por el otro quizás sea el que más puede alardear de paisajes y vistas. La parte que da al mar no es que sea al mar abierto ya que es una zona en la que se aglomeran muchas islas de menor tamaño que hacen que las aguas en esta zona sean muy calmadas.
Esta zona de la isla también puede presumir de las mejores playas aunque, como pasaba en los anteriores pueblos, nosotros no vimos ninguna que fuese de arena sino por el contrario todas eran de guijarros.
A mi lo que más me gustó de este pueblo es una pequeña iglesia situada en una de las montañas a la que se accede por una carretera estrecha y llena de curvas desde la que se puede observar todo el pueblo y los alrededores. Es curioso observar el cementerio situado junto a ella en el que los muertos pueden presumir de descansar en el lugar con mejores vistas de todo el municipio. Os llamará la atención, si os dais una vuelta por él, observar las fotos situadas en las tumbas.

Baška

domingo, 17 de abril de 2011

El autobús número 11 de Londres

El otro día, y por pura casualidad, di con una ruta de autobús en Londres que creo que estaría bien que os contase por si venís algún día por aquí. Ésta me pareció de lo más interesante para el turista ya que pasa por bastantes sitios de gran interés que nadie se puede perder si visita esta ciudad.
Este descubrimiento sucedió porque después de ver Buckingham Palace con un amigo, éste tenía que coger un autobús que le llevase al aeropuerto, y yo, sin ninguna gana de meterme en el metro con el maravilloso día que hacía, tenía que conseguir encontrar otro que me llevase desde Victoria Station a Liverpool Street.
Después de esta pequeña introducción, comenzaré a contaros los motivos por los que esta ruta me pareció tan atractiva desde los ojos de una viajera experimentada en visitas fugaces a ciudades (creo que ya me puedo considerar una viajera de esas características).

Como he dicho antes, el autobús lo cogí en Victoria Station después de hacer una visita fugaz al Buckingham Palace. Creo que como inicio de la ruta no está mal y es por lo que yo lo sitúo como nuestra primera parada obligatoria en el recorrido. Si todavía hay alguien que no sepa nada acerca de este palacio, decir que es la residencia oficial de la Reina de Inglaterra y que tiene un cambio de guardia al que suele acudir bastante gente a curiosear (nunca he conseguido llegar a tiempo para verlo).
Una vez que ya nos hemos echado las fotos pertinentes delante de Buckingham Palace, nos dirigiremos a Victoria Station para subirnos al autobús número 11 y que nos lleve al segundo punto de interés, la zona donde se encuentra Westminster Abbey, el Parlamento y el famoso Big Ben. Creo que esta parada no necesita mucha explicación ya que seguramente sea lo que más queráis ver de Londres y por tanto ya os habréis informado lo suficiente.
Después de echar muchas fotos y posar en otras tantas en el puente sobre el Támesis con el Big Ben y el Parlamento de fondo, toca decidir si subir hasta Trafalgar Square andando por Whitehall o volver a subirnos en el autobús y que nos suba él.
Este trayecto yo lo haría andando ya que no es muy largo y tiene un par de paradas casi obligatorias pero que yo no es de lo que más aconsejo ver. La primera sería Downing Street, calle en la que se encuentra la casa del Primer Ministro Británico y a la cual no se puede ni acceder por motivos de seguridad, y la segunda es Horse Guards, un edificio con un gran patio en su parte trasera y con otro más pequeño en la delantera el cual custodian dos guardias a caballo.

Big Ben y Parlamento visto desde el puente que os comentaba

Y llegamos a Trafalgar Square, plaza de celebraciones, protestas, quedadas para reclamar cualquier tipo de derechos, etc. Es una de las plazas que no puede faltar en cualquier visita ya que en ella se encuentra la National Gallery que es una de las mayores y más importantes pinacotecas del mundo. Encima es gratis así que no hay excusa para no pasar y recorrer alguna de sus salas. Junto a ésta se encuentra la National Portrait Gallery también gratuita.
De nuevo en la plaza, es muy típico ver a gente subida en los leones que rodean la columna del almirante Nelson echándose fotos. Esta columna mide unos 50 metros y es el monumento más característico de la plaza ya que dicho almirante es el que salió victorioso en la batalla de Trafalgar contra una escuadra hispano - francesa más numerosa pero peor organizada.

National Gallery con Trafalgar Square

Pues una vez vista la plaza, volvemos a montarnos en nuestro autobús número 11 para que nos lleve a la siguiente parada, St Paul's Cathedral o la Catedral de San Pablo como diríamos nosotros. Como en casi todas las ciudades europeas (que son las que yo mejor conozco), el visitar la catedral es una de las cosas más normales y en Londres no podía ser menos. Esta catedral tiene de especial varios eventos que se han llevado a cabo en su interior como son los entierros de Nelson, Wellington y Churchil o la boda del príncipe Carlos y Diana de Gales. Desde su cúpula se deben de tener unas vistas espectaculares pero no os sé decir si se puede o no subir ya que yo ni lo he intentado. Muy cerca de la catedral encontramos el puente del Milenio que cruza el río Támesis y llega hasta la Tate Modern, otro de los museos más importantes y gratis de Londres.
El paseo entre la catedral y la Tate Modern no os llevará mucho tiempo, siempre que no paséis al museo claro, y yo creo que es una zona bastante buena para volver a hincharos a hacer fotografías.
Si queréis algo de información sobre la Tate Modern y la National Gallery, no os vais a tener que ir muy lejos a buscarla, en este mismo blog está la entrada de los museos gratis de Londres.

Vista de St Paul's Cathedral desde la Tate Modern

Para terminar nuestro recorrido en el ya conocido por todos autobús número 11, nos iremos hasta Liverpool St, que puede ser también el inicio de nuestra ruta. Y os explicaré esto más detenidamente. Digo que puede ser el principio porque si tu vuelo llega al aeropuerto de Stansted, el tren que cogerás en él te llevará directo a esta estación. La ruta yo la he colocado como si llegásemos al aeropuerto de Gatwick que tiene correspondencia en tren con Victoria Station, nuestro inicio de la ruta.
Bueno, y ahora toca contaros algo sobre lo que os podéis encontrar entretenido y con algo de interés en esta zona. Lo mejor, por lo menos en mi opinión, es el mercado de Brick Lane que aparte de ser un mercado, es una zona por la que se mueve mucha gente joven que le da un toque festivo y bullicioso al lugar. Hay otros mercados en la zona, uno es el conocido como Old Spitalfields Market y el otro es el Petticoat Lane.
Liverpool St es uno de los sitios más festivos, alegres, divertidos o como lo queráis llamar de Londres y por tanto vais a poder alargar un poco vuestra ruta si os quedan fuerzas tomándoos algo por aquí y echándoos unos bailes.

Creo que es un poco difícil hacer tantas cosas en un sólo día, pero me parecía muy interesante que supieseis que hay un autobús que te puede acercar todos estos sitios de forma tan directa. Otra cosa es ya cada persona, que somos muy distintos entre nosotros y podemos tener intereses variados y hacer una distribución de nuestro tiempo libre de forma diferente.
Ah por cierto, este autobús es de dos alturas así que ya sabéis, a cogeros la primera fila de la parte superior para ir viendo todo desde esa perspectiva.

lunes, 28 de febrero de 2011

Stonehenge y Bath

Ayer tocaba aprovechar el día en algo que no fuese dormir o quedarse encerrada en casa así que, después de estar debatiendo toda la semana sobre dónde poder ir que no estuviese muy lejos de Londres y que se pudiese hacer en el día, nos decidimos por una visita organizada a Stonehenge y Bath.
Si decides hacer esta ruta por libre no tengo ni idea de cuanto dinero te gastarías y si te daría tiempo a hacerlo en un día. El caso es que nosotros nos decidimos por unos tours organizados que nos parecieron baratos teniendo en cuenta los precios de los transportes en el Reino Unido. La empresa que los organiza se llama "Anderson Tours" y esta excursión en concreto sale por 44£. Ahora os voy a contar más o menos en qué consiste la ruta. 
Como Londres es bastante grande, no hacen que todo el mundo se desplace hasta un punto de partida sino que es el autobús de la empresa el que hace una ruta para recoger a la gente. En concreto las salidas y horarios son: London Bridge (7.30am), Kings Cross (7.55am), Baker Street (8.10am), Victoria (8.25am), Earls Court (9.00am). Yo aquí tuve mucha suerte ya que la mía es la última parada por lo que el madrugón no es tanto como si lo tienes que coger en London Bridge.
Una vez que todo el mundo ya ha sido recogido en sus paradas, el autobús pone rumbo a Stonehenge. Este trayecto dura aproximadamente unas 2 horas. Cuando llegamos al monumento megalítico, seguiremos al guía con el cual podremos obtener la entrada y una audio-guía en varios idiomas que nos facilitará la visita y nos ayudará a conocer un poco más sobre la historia de este conjunto de piedras tan curioso.
Para esta visita no tenemos demasiado tiempo, unos 45 minutos - 1 hora que os puedo asegurar que se pasan volando porque te vas entreteniendo echándote fotos a lo largo de todo el recorrido alrededor de Stonehenge y ni te das cuenta del tiempo.
Una vez de regreso en el autobús, ponemos rumbo a Bath al cual llegaremos en aproximadamente 1 hora. Lo que más me gusto a mi de este pueblo son las vistas que hay de él antes de que el autobús llegue a sus calles. Increíble la panorámica que hay desde la carretera y es una lástima que no se pare ahí para echar un vistazo más tranquilamente. Bueno el caso es que una vez que llegas a Bath, el conductor te hace una visita guiada en inglés por las zonas más llamativas sin bajarte del autobús. La ruta esta no dura demasiado tiempo y rápido te dejan en el centro para ir a pie hasta unos Baños Romanos cuya entrada también está incluida en el tour.
Para la visita de estos baños, de nuevo, seguiremos al guía el cual nos facilitará la entrada que nos vuelve a dar derecho a una audio-guía que nos acompañará a lo largo de toda la visita al complejo. Una vez que terminas esta visita ya tienes tiempo libre para comer algo y visitar la ciudad a tu ritmo. Creo recordar que a nosotros nos quedaron unas 2 horas libres porque tampoco nos entretuvimos demasiado en los Baños Romanos.
A la vuelta a Londres, el autobús volverá a hacer varias paradas para que te bajes en la que mejor te venga para lo próximo que quieras hacer en Londres. El viaje de vuelta dura como unas 2 horas y media aproximadamente estando en Londres a las 7 de la tarde.
Y hasta aquí sería lo importante a saber respecto a la organización de la ruta. Ahora os contaré un poquito acerca de las cosas visitadas. 

Stonehenge, como muchos de vosotros sabréis ya, es un monumento megalítico que data aproximadamente del 3000 - 2500 a.C y cuyo nombre viene a significar algo así como "las piedras colgando". Son muchos los que han intentado dar sentido a este conjunto de piedras construido por el hombre y que yo creo nunca se sabrá a ciencia cierta su función.
Lo más llamativo del complejo son las enormes piedras que lo componen dando lugar a una pregunta que se suele hacer la gente cuando llega allí, ¿de dónde habrán traído estas piedras?. No hace muchos años que se ha descubierto que estas piedras provienen de unas montañas situadas en Gales por lo que a mi, esta afirmación, me lleva a otra pregunta, ¿cómo unas personas que en su época no tenían maquinaria como la que tenemos hoy en nuestros días, consiguieron trasportar piedras de hasta 50 toneladas a tantos kilómetros de distancia?. Seguramente que para los arqueólogos el dar respuesta a estas preguntas no sea muy difícil después de todo lo que se ha estudiado sobre el monumento, pero a mi estas cosas me siguen intrigando.
A finales del siglo XX se encontraros restos de un asentamiento formado por unas mil casas las cuales sólo eran habitadas unos días al año y de otros conjuntos circulares de piedra y madera. Ésto hace suponer que Stonehenge perteneció a un complejo más grande.
La finalidad del complejo es una de las cosas sobre la que más se ha podido especular en los últimos tiempos ya que no hay una función clara que se le atribuya como la verdadera. Se dice que pudo ser un templo religioso, un monumento funerario o un observatorio astrológico. Como podéis ver no tienen muchas semejanzas unas con otras y es por este motivo por el que su finalidad no se conoce aún.
Hay varias evidencias que puedan inclinar la balanza hacia una u otra teoría. Las que yo conozco son dos nada más, la relacionada con monumento funerario ya que se encontraron unos 240 enterramientos humanos previamente cremados cerca de él y la de observatorio astrológico ya que en el día del solsticio de verano, el Sol sale atravesando el eje del monumento por lo que las personas que lo construyeron algo sabían de astrología, si es que ésto no fue pura casualidad, que lo dudo. 



Ahora toca hablar un poco sobre Bath, ciudad romana situada al suroeste de Inglaterra y que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Yo, sinceramente, era una ciudad de la que no había oído hablar en mi vida y que al parecer es bastante famosa gracias a unos manantiales de agua caliente que posee que hacen de ella un lugar de peregrinaje para los amantes de los balnearios.
Gracias a estos manantiales, los romanos se instalaron aquí otorgando a esta ciudad el nombre de Aquae Sulis. Ellos fueron los que construyeron el gran complejo que hoy en día se visita y que ya he nombrado anteriormente en esta entrada. Es curioso ver como sale vapor de agua y burbujas del manantial y cómo los romanos lo explotaron al máximo para su uso.
Hoy en día a Bath no solamente se la conoce por los balnearios sino que su arquitectura georgiana hace que sea una ciudad única. También es cierto que esta arquitectura se dio aquí debido a que sus habitantes eran ricos y podían pagar estas casas. Los dos complejos a destacar pertenecientes a este estilo arquitectónico son The Circus y Royal Crescent.
Otra joya arquitectónica a destacar en esta ciudad es uno de sus puentes, más concretamente el Pulteney Bridge que atraviesa el río Avon. Este puente es importante ya que pertenece a la exclusiva lista de puentes habitados y es que, a ambos lados del puente, se pueden encontrar tiendas con actividades muy distintas, desde tiendas de ropa hasta un café.

Baños Romanos
Pulteney Bridge

martes, 12 de octubre de 2010

Museos Gratis de Londres

Muchos ya conocereis la ciudad de Londres y como a mi, os habrá llamado la atención lo caro que es todo en la capital del país anglosajón. Pero, aunque parezca mentira, esta ciudad ofrece a los visitantes una relación de museos en los que la entrada es gratis.
Por el clima lluvioso que solemos encontrar, la opción de ir a los museos es algo a tener en cuenta en nuestros planes, y si encima no nos van a costar nada, ya es visita obligada. Aparte de esto, Londres posee algunos de los museos más importantes del mundo gracias a magníficas colecciones de todos los tipos.
Hoy me voy a centrar en tres museos que creo que son de visita obligada para todo el mundo, independientemenrte si eres un gran conocedor del arte o no.

El primero de ellos y más importante es el British Museum. Este museo se fundó a mediados del siglo XVIII por lo que se puede decir que es uno de los más antiguos del mundo. Dentro de todas las atracciones turísticas que pueda tener esta ciudad, ésta es una de las más visitadas llegando a acoger cada año a unos 5 millones de visitantes. La visita íntegra del museo te puede llevar un día entero y puede llegar a agotar a cualquiera ya que la colección está compuesta por unos 8 millones de objetos (no todos expuestos). Mi consejo es que intentes ver las obras más importantes y reconocidas a nivel mundial ya que para ir de una a otra vas a poder ir recorriendo salas repletas de objetos no tan conocidos.
La lista de culturas distintas expuestas en el museo es muy amplia. Encontramos antiguedades de África, Amécica, el Antiguo Egipto, los antiguos imperios de Grecia y Roma, distintas culturas Asiáticas, antiguedades del Próximo Oriente y objetos de distintas épocas hayados en Europa.

Se puede decir que el objeto con más valor de todo el museo es La Piedra Rosetta, gracias a ella se consiguieron descifrar los jeroglíficos del Antiguo Egipto ayudando así a conocer hoy en día una de las culturas más fascinantes que han existido en la tierra. Pero este objeto no es el único que encontramos de Egipto, también podemos ver muchas momias, esfinges, sarcófagos, papiros, etc. llegando a ser esta colección sobre Egipto la segunda más grande del mundo después de la de El Cairo.
Otra de las cosas que el visitante busca con mucho ahínco es la zona de la antigua Grecia ya que en una de sus salas podemos encontrar los frisos y esculturas del frontón del Partenón por las cuales el British Museum está siendo presionado por el gobierno griego el cual exige su devolución.
Por último, y para no destriparos todo el museo, comentaré un par de obras que nada tienen que ver la una con la otra y que son importantes para ver la variedad que podemos encontrar.
Por un lado la escultura del león alado el cual se utilizaba en la antigua Asiria para custodiar las puertas de palacios y templos y por otro, un objeto que no lleva perteneciendo mucho tiempo al museo pero que por lo que representa se ha convertido en una de las grandes atracciones y es la Copa Warren. Es una copa esférica de la época romana en la que se pueden apreciar relieves que representan actos sexuales homosexuales.
En el edificio que se encuentra ubicado el museo, también podemos apreciar algo moderno, me refiero a la cubierta de acero y cristal diseñada para el gran patio central por el arquitecto Norman Foster.

El museo abre sus puertas todos los días de 10 de la mañana a 5.30 de la tarde aunque los jueves y los viernes ofrece un horario ampliado hasta las 8.30 de la tarde.
El museo se encuentra ubicado en Great Russell Street y para llegar a él lo más fácil es utilizar el metro. Está rodeado por 4 paradas pero las más cercanas son:
- Tottenham Court Road (300m). Líneas Central (roja) y Northern (negra)
- Holborn (500m) . Líneas Central (roja) y Piccadilly (azul oscuro)


El segundo museo que os voy a presentar es la National Gallery situada en Trafalgar Square. Es considerada una de las pinacotecas más importantes del mundo. Esto no se debe a su tamaño, ya que su colección permanente consta de 2300 obras, sino por la calidad y valor de las mismas.
En este museo no vamos a encontrar artistas que destaquen por exponer un gran número de obras sino todo lo contrario, es una exposición realmente amplia sobre muchos pintores europeos muy influyentes desde 1250 hasta 1900. Debido a esto, la National Gallery nos muestra una visión muy general a base de obras maestras de todo lo que se ha hecho desde el Renacimiento hasta el Postimpresionismo en Europa.

Podríamos decir que la principal joya de este museo es el cuadro titulado "La Venus del Espejo" de Diego Velazquez por ser una de las obras más representativas de este pintor.
Pero es que aquí no queda la cosa, para la gente que tenga unos conocimientos muy básicos sobre arte, no le va a dejar de sorprender el poder admirar cuadros como "Los Girasoles" de Vincent Van Gogh, "El matrimonio Arnolfini" de Jan van Eyck o "Las grandes bañistas" de Paul Cézanne entre otros.

El horario que ofrece la National Gallery es muy similar al del British Museum ya que abre todos los días de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Los viernes nos ofrecen la posibilidad de poder visitarlo hasta las 9 de la tarde.
Como ya dije, se encuentra situado en Trafalgar Square y si se quiere llegar hasta esta plaza de bastante interés turístico podemos hacerlo en metro hasta la parada Charing Cross de las líneas Bakerloo (marrón) y Northern (negra).


Para terminar os hablaré de otro museo que nada tiene que ver con los anteriores, el Tate Modern. Este museo es el conocido también como Museo Nacional Británico de Arte Moderno y está situado en Bankside, en la zona de Southwark. El edificio en el que se encuentra era una antigua central eléctrica por lo que el aspecto que presenta ya desde el principio es bastante llamativo. Este museo se inahuguró en el año 2000 y ha tenido tanta repercusión en el turismo en Londres que se ha llegado a colar entre los sitios más visitados de la capital inglesa.

Lo que nos vamos a encontrar en este museo es la colección nacional de arte moderno internacional. Es una de las más importantes a nivel mundial ya que en ella podemos ver parte de la obra de algunos de los artistas más destacados del siglo XX. Entre ellos destacan Pablo Picasso, Salvador Dalí, Andy Warhol, Francis Bacon, etc.
Pero el Tate Modern no solamente ofrece una colección permanente, es escenario de muchas exposiciones temporales que suelen tener bastante repercusión. Éstas atraen a un gran número de seguidores de este tipo de arte.

El horario de diario es igual que el de la National Gallery, de las 10 de la mañana a 6 de la tarde y los viernes y sábados hasta las 10 de la noche.
Para llegar a él, lo mejor es ir en metro porque va a ser lo más fácil y rápido. La parada de metro es o Vauxhall y cruzar el río Támesis por el puente del Milenio de Norman Foster, o Pimlico que ya está en la orilla del Támesis del museo. Ambas paradas pertenecen a la línea Victoria (azul clarito).

miércoles, 4 de agosto de 2010

Excursión a Engelberg - Titlis

Ir a Suiza en pleno invierno y no ir a los Alpes es algo impensable para todo el mundo. Nosotros en este caso no queríamos ser la excepcion por lo que, aunque sólo íbamos a pasar un fin de semana en Basilea, decidimos dedicar el sábado, que era el día que teníamos completo para disfrutar. Nos fuimos a hacer una excursión al pueblo de Engelber y su pico más alto, el Titlis, en el cual hay una estación de esquí.

Nuestra aventura empezó muy temprano en la estación de tren Basel SBB en la que, después de un rápido desayuno y conseguir comprar los billetes minutos antes de que partiese nuestro tren, nos pusimos rumbo a Lucerna lugar en el que teníamos que hacer transbordo a otro tren para llegar a Engelberg, nuestro destino. Este viaje dura unas 2 horas y 10 minutos aproximadamente ya que para el transbordo en Lucerna te dejan muy poco tiempo, haciendo más corto el viaje. Como es Suiza, no se puede decir que fuese un billete barato, creo que en segunda clase y cogiendo ida y vuelta salimos por persona por unos 65 €.
La última parte del viaje para llegar a Engelberg es una pasada porque el tren sube por una cuesta con una pendiente bestial y, teniendo en cuenta que este tren es bastante viejo, todo el camino andas pensando como es que sigue avanzando y no se va para atrás.

Una vez que llegas a Engelberg empiezas a disfrutar de la naturaleza. Este pueblo está situado en todo el centro de Suiza, en un precioso valle de los Alpes entre montañas que imponen por su altura. Lo mejor de todo es que todavía no has visto nada. Engelberg tiene grandes caserones dispersos alrededor del impresionante monasterio y de la catedral. El pueblo ofrece bastantes plazas de hotel para los fanáticos del esquí pero es un sitio que no es muy grande.
La verdad es que nosotros no íbamos con idea de esquiar por lo que no llevábamos ni equipos ni nada, simplemente ropa de nieve y listo. Lo que si queríamos hacer era tirarnos en trineo y yo, particularmente, hacer un angelito en la nieve de los Alpes.

Engelberg cerca de la estación de tren

Para esta ruta lo recomendable es madrugar bien para que de tiempo a hacer y ver todo antes de que se haga de noche, bueno, si vais en invierno que es cuando yo fui. Creo que cierra alrededor de las 5 de la tarde. Para comprar las entradas de la estación de esquí del Titlis hay que andar hacia la montaña, pero cuando esteis en el centro de Engelberg os preguntareis, ¿a qué montaña?. No os preocupeis porque la situación de la estación de esquí está bastante bien indicada y sino preguntais que cualquiera os va a poder indicar. El precio al parecer no es caro, pero a mi si me lo pareció porque nunca antes había disfrutado de un día en una montaña así. Yo lo que cogí fue un pase para subir hasta la cima del Titlis y después el pase para tirarnos en trineo en la parte más baja de la montaña. Creo recordar que salimos por unos 40 €.
Empezamos subiendo a la cima que se encuentra a más de 3000 m de altura. Después de coger 2 teleféricos y el titlis rotair (famoso porque gira sobre su eje a medida que asciende), de subir 4 ó 5 pisos de escaleras dentro de un edificio en el que hay tiendas, restaurantes, etc. (hay ascensor también) y de subir un último tramo andando, llegas sin aire a un sitio que si te quedaba algo te lo quita de golpe. Es una de las imágenes más bonitas que he visto nunca. Puedes observar los Alpes por encima de ellos, con las nubes por debajo de tu posición de las que emergen gran cantidad de cimas cubiertas completamente de nieve.
Esta imagen te atrapará y te quedarás ahí embobado por lo menos 30 minutos. Cuando empiezas a reaccionar, viene el momento fotos del que si paras es porque las manos se te están quedando heladas por el frío que hace. Si llevas una cámara buena y te gusta la fotografía lo vas a gozar. Después viene el momento tonto, es decir, el lanzamiento de bolas de nieve, el hacer la croqueta y, mi gran reto del día, hacer un angelito en la cumbre del Titlis.

Vistas desde la cima

Mi angelito en la nieve de los Alpes

Como anécdota decir que nosotros estuvimos como 3 horas allí arriba aprovechando, ya que estábamos, para comer. Si os llevais vosotros un bocata casi mejor porque no es muy barato aunque tampoco tenía platos demasiado caros. A nosotros nos salió por unos 20 € por cabeza pero tampoco comimos demasiado.

Para finalizar nuestro día en el Titlis, nos tiramos un par de veces en la zona de los trineos para los cuales hay preparada una bajada de unos 3 km con bastantes curvas. Como ya era el final del día, el camino estaba con bastantes zonas de hielo por lo que el trineo cogía unas velocidades increibles. Era una pasada cuando ibas super rápido, con el aire frío dándote en la cara. Lo malo es cuando tenías que frenar, yo más de una vez lo hice con el cuerpo en la nieve de los bordes del camino.
El trineo es de madera y a todos os recordará al de Heidi. Lleva unas placas de metal en la base para que deslice mejor.
Os dejo una fotillo de un trineo, pero he de decir que no es exactamente igual que el del Titlis aunque muy parecido. Es que he estado mirando y no les eché ninguna foto.

Trineo de madera

La vuelta a Basilea se vió interrumpida por la fiesta que había en la estación de Lucerna la cual nos retuvo unas horas. Podeis leer si os apetece la entrada de esta fiesta aqui.

lunes, 10 de mayo de 2010

Bahía de Arcachón

La bahía de Arcachón es una zona en Francia situada en la región de Aquitania en el departamento de Gironda. Si la idea del viaje es hacerlo en coche, diré que está a unas 2 horas y media desde Irún, (ultimo pueblo español antes de cruzar la frontera franco-española) subiendo en paralelo con la costa.
Es un paraiso en la costa francesa debido a sus condiciones climáticas ya que los inviernos son suaves y los veranos son calurosos, condición por la cual es una zona super turística y conviene viajar a ella en temporada baja para no sufrir los altos precios del alojamiento y demás atracciones turísticas.
La bahía se encuentra parcialmente aislada del océano Atlántico por el cabo Ferret, la Duna de Pilat y el banco de Arguin haciendo que en su interior se lleve a cabo una de las actividades por las que es mundialemte conicida esta zona, el cultivo de la ostra.
En mi viaje no conocí toda la bahía, sino que sólo nos movimos por la parte del sur en la que se encuentran los pueblos de Arcachón, Gujan-Mestras y La Teste de Buch y la famosa Duna de Pilat.

Mapa de la Bahía de Arcachón

Arcachón es el pueblo más importante de la bahía y por ello, ésta lleva su nombre. Está completamente orientado al turismo, por sus calles podrás ver muchas tiendas con artículos para la playa, suvenirs, etc. Las heladerías, restaurantes, cafés, etc están por todos lados y el alojamiento no será ningún problema porque también hay muchos hoteles, aunque yo recomiendo ir a algún camping de la zona que saldrá más barato. Esta zona es también destino turístico entre los franceses y en este pueblo podrás ver muchos apartamentos cerrados (yo no fui en temporada alta) y hay una zona con casas increibles que deben de ser casas de verano de gente con mucha pasta. Hay un mirador que es como una torre de metal al que se puede acceder pero que no recuerdo exactamente dónde estaba. Desde él se tenían unas vistas muy buenas del pueblo con la bahía al fondo.

Vista aérea de la playa de Arcachón

Ahora toca dedicarle un poco de atención a una de las actividades por excelencia de la zona y es el cultivo de ostras. Nosotros para conocer un poco más sobre este tema nos desplazamos hasta Gujan-Mestras, pueblo situado también en el sur de la bahía, al este de Arcachón y principal productor de ostras de la zona.
Este pueblo tiene varios puertos, pero nosotros estuvimos en un puerto bastante curioso llamado de Larros el cual está compuesto por casitas de madera donde guardan todos los aparatos necesarios para llevar a cabo esta actividad. La visión de estas casitas es una imagen bastante peculiar que no os podeis perder como turistas. Aparte de las casitas, podemos encontrar un museo llamado "La Casa de la Ostra", en este museo al parecer te muestran mediante explicaciones y videos la vida de este molusco y rinden también homenaje al trabajo de los ostricultores de la zona. Cuando nosotros fuimos estaba cerrado y no pudimos acceder, espero que si vais tengais más suerte.

Puerto de Larros

Para terminar la entrada queda hablar de la Duna de Pilat. Está considerada la duna más grande y alta de todo el continente europeo y está protegida por el gobierno francés. Tienen unas dimensiones aproximadas de 105 m de altura, una longitud de 2,7 km a lo largo del litoral y una anchura de 500 m comiéndose cada año entre 3 y 4 m más de bosque del Parque Natural de las Landas de Gascuña.
Esta masa de arena es visitada cada año por más de un millón de turistas, haciendo que sea lo más visitado de la zona. A ella se puede acceder de forma gratuita pudiendo subir hasta su cresta. Hay un parking en el que poder dejar el coche y después puedes encontrar bares y tiendas, todo muy pensado para que el turista no se sienta incómodo y encima deje un dinerillo en la zona.
Nosotros cuando fuimos estaba llenito de turistas y le quitan un poco de gracia al asunto ya que cuando vas a ver algo que se ha creado a sí mismo no esperas que esté tan lleno. La duna impresiona un montón y más cuando ves que por donde vas a tener que ascender está un pelín inclinado. Para subir, si no quieres que se te llene el calzado de arena super fina, es acosnejable que te descalces, pero dependiendo la época en la que vayas, los pies se te quedarán o helados o achicharrados. Una vez que estás arriba la impresión del viento golpeandote el cuerpo con los granos de arena no es del todo agradable, pero las vistas que se pueden apreciar desde arriba son bestiales, con el mar por un lado y el gran bosque de pinos al otro.

Vista aérea de la Duna de Pilat

miércoles, 31 de marzo de 2010

Excursión por Waterland

Lo normal es que la gente cuando va a organizar un viaje a Holanda, visite Amsterdam, y, si acaso le sobran días, intente conocer alguna de las ciudades principales tipo Utrecht y Rotterdam.
Yo la primera vez que fui a este país es lo que hice, visité Utrecht. La experiencia no fue del todo buena porque salía un pelín caro y para ver lo que ví, me había quedado en Amsterdam. No digo que la ciudad sea fea, ni mucho menos, pero después de ver Amsterdam, Utrecht no impresiona.
Para mi segundo viaje a este país, volví a ir a Amsterdam, pero esta vez la excursión quisimos que fuera algo más rural. En el norte de Amsterdam, hay unos cuantos pueblecillos que pertenecen a la provincia de Holanda Septentrional y que representan a la Holanda más tradicional. Las casas están hechas mayoritariamente de madera, cosa que sorprende al viajero que está acostumbrado a las ciudades llenas de ladrillo y hormigón. La mayoría de la población es católica y muchos de ellos siguen vistiendo trajes tradicionales y viviendo de la pesca, la agricultura y la ganadería como antiguamente.

Nuestro viaje empezó en un supermercado de Amsterdam. Compramos comida y bebida para poder hacer una parada en medio de la excursión y montar un picnic en algún parque. De allí nos fuimos hacia la estación central, y en las oficinas de turismo de enfrente, preguntamos por el billete que teníamos que comprar para ir a estos pueblos y cómo funcionaba. El billete en cuestión se llama "Waterlandticket" (creo recordar) y en Mayo de 2009, costaba 7 €. Con éste, tenías la posibilidad de subirte y bajarte todas las veces que quisieras durante un día en los autobuses que recorren la zona de Waterland. Los autobuses salen en Amsterdam desde unas paradas de autobús que hay, según miras a la estación central de frente, a mano derecha.

El bus que cogimos creo que era el 110 y éste nos llevó directos a Edam, nuestra primera parada. Éste es un pueblo muy conocido por sus quesos, los cuales puedes adquirir en tiendas que te vas encontrando por la calle. Eso sí, mi consejo es que no los compres ahí porque en Amsterdam los puedes encontrar más baratos. Este pueblo tiene unos canales por el centro de la ciudad muy bonitos y que hacen que un paseo por sus calles sea muy agradable. Cuando llevábamos andando un rato, nos encontramos con un jardín pequeñito en el cual decidimos parar a comer y a tomar el sol un ratillo ya que el día no podía haber salido mejor.

Canal de Edam

Plaza de Edam con su terracita

De aquí nos fuimos a Volendam, nuestra última parada con el 110. Este es el pueblo más turístico de todos y por ello, en el que más gente te encontrabas por la calle. En la zona del puerto podrás encontrar muchas tiendas de souvenirs y restaurantes en los que poder comer pescado. Éste es el pueblo más tradicional de todos respecto a las costumbres, al catolicismo arraigado en sus gentes y a lo de vestir trajes tradicionales se refiere.
Cuando llegamos aqui, como en los pueblos anteriores, no teníamos ni idea de qué era lo que teníamos que ver. En cuanto nos encontramos una terracita, nos sentamos, y así nos llegamos a enterar de algo gracias al camarero. Pero claro, el camarero andaba un poco ocupado y no nos explicó como podíamos llegar al puerto. A esto que salió un borracho del bar y al vernos allí sentados se puso a hablar con nosotros y nos indicó el camino. Nos mandó por un atajo que se conocía él, pero que a nosotros nos parecía muy raro que nos tuviesemos que meter por ahí ya que era un callejón entre casas, por el cual llegábamos a unas escalerillas y de allí supuestamente llegábamos al puerto. Imaginaros nuestras caras cuando después de subirlas vimos el puerto de Volendam. El borracho nos había indicado bien y encima no habíamos tardado practicamente nada.

Calle de Volendam

Puerto de Volendam

Para ir al penúltimo pueblo de nuestra excursión, Marken, teníamos dos opciones. La primera era coger un ferry desde Volendam para ir hasta la isla, y la segunda, retroceder con el autobús hasta Monnickendam y hacer un transbordo para coger el autobús 111 que te lleva hasta la isla. Ya sé lo que pensareis, no me he vuelto loca, ya se que los autobuses no flotan, ni navegan, ni nada por el estilo. La isla está unida a tierra firme por una carretera. Con esta segunda opción se tarda bastante más, asique nosotros decidimos el ferry y así ver el puerto de Volendam desde el mar y llegar a Marken también por mar, haciendo honor a su tradición pesquera.
Esta isla tiene unas casitas de madera super bonitas, todas ellas pintadas de un verde oscuro que resalta con el blanco que tienen las ventanas, puertas, cornisas, etc.
Cuando llegamos a la isla ya eran como las 4 de la tarde. Queríamos alquilar unas bicis e ir hasta la otra punta de la isla a ver un faro que hay, pero ya era demasiado tarde, y la gente que se pone a alquilar las bicis ya se había ido. Al final lo único que hicimos aqui fue darnos un paseo por sus calles y tomarnos otra cervecita más en una terraza.

Puerto de Marken

Casitas que te encuentras en Marken al bajar del ferry

El bus que cogimos para ir al último pueblo de nuestra excursión creo que era el 111 y éste nos llevó directos a Monnickendam. Éste es un pueblo pesquero situado al norte de Amsterdam. Aqui no pasamos mucho tiempo y tampoco sé si vimos lo más importante. Estuvimos andando un rato por sus calles sin saber dónde nos llevaban, nos bebimos una cerveza en una de sus terrazas, hicimos un poco el tonto en torno al cañón de la muralla y nos fuimos para Amsterdam porque ya estaba empezando a anochecer y tampoco sabíamos muy bien hasta qué hora había buses.

Zona portuaria de Monnickendam

Calle de Monnickendam

Volvimos a Amsterdam en el autobús 110 después de haber pasado un día de pueblo en pueblo, y de terraza en terraza.
Esta excursión no la teníamos planeada para nada y, al final, yo creo que salió mejor de lo que pensábamos todos. Viendo después fotos por internet de los sitios típicos de cada pueblo, casi los habíamos visto todos.

lunes, 22 de febrero de 2010

A la caza de estatuas

Bratislava no es una ciudad que tenga muchas cosas para ver, con un día que pases en ella es suficiente. Nosotros no sabíamos nada de Bratislava cuando llegamos allí y fuimos a la oficina de turismo para que nos informasen sobre qué es lo que había. La mujer que estaba tras el mostrador era un poco seca y la única información que nos dió fue un folleto de la ciudad en el que venía el típico plano, los edificios más característicos y 4 estatuas. Os dejo unas fotos de las 4 estatuas.



Pues nuestro reto para el día en Bratislava fue encontrar las 4 estatuas, según lo cuento puede parecer que es muy difícil dar con ellas, pero para nada, las han colocado a todas en la misma zona del centro. Asique al final lo que pensábamos que iba a ser un tipo de ginkana por la ciudad a la caza de las estatuas, terminó siendo un día de cervezeo por las terracitas de la ciudad.
Esta si que es una actividad obligatoria de hacer si vas a Bratislava ya que pocas ciudades tienen tantas terrazas en la zona centro como esta y encima la cerveza es baratísima y no está nada mal. Puedes conseguir 0,5 l de cerveza por menos de 2 €.

Calle del centro repleta de terrazas

miércoles, 10 de febrero de 2010

El tour de los fantasmas

El tour de los fantasmas es un tour que se realiza en la ciudad de Edimburgo durante la noche.
Edimburgo es una ciudad especial ya que tiene un pasado un tanto oscuro. Se la conoce especialmente por sus leyendas sobre fantasmas y brujas, por los saqueos de tumbas (los cuales se realizaban para vender después los cuerpos a la universidad de medicina), por la ciudad subterránea, etc.
La historia de esta ciudad subterránea es una de las historias más crueles e impresionantes que he oído en mi vida. Se cuenta que en el siglo XVII una epidemia empezó a propagarse por la ciudad. Como el espacio en ésta era muy reducido, se habían construido una serie de subterráneos en los que vivían los más pobres. La falta de higiene que se daba en estos subterráneos ayudaba a dicha propagación. Las autoridades decidieron que la forma más rápida de parar la epidemia era sellar todos los accesos que había para que la gente que allí vivía no contagiase a los demás, dejándolos encerrados hasta que les llegase la muerte. Al cabo de un tiempo, se volvieron a abrir dichos accesos y se limpió toda la zona. A partir de ese día, se han ido sucediendo una serie de apariciones de niños, animales deformados, etc. que han desquiciado tanto a los habitantes de esta zona de Edimburgo como a investigadores que se han acercado a esta ciudad por la cantidad de sucesos paranormales que se producen.

Ésta es sólo una de las muchas historias increíbles que se pueden escuchar y vivir en Edimburgo. Yo elegí para conocerlas un tour de la empresa Sandemans new Europe que por 10 £ te llevaban al cementerio Old Calton durante la noche (algo increible ya que los cementerios de allí no se parecen en nada a los que hay en España), al lugar donde se realizaban las quemas de brujas, etc. Para terminar el tour, te regalan una pinta de cerveza en un bar (no recuerdo el nombre) muy cercano al punto de partida en el que son muy curiosas las máquinas expendedoras que se pueden encontrar en el baño. Si os pica la curiosidad ya sabeis donde teneis que ir para verlas.
Aparte de este tour, en la oficina de turismo de Edimburgo o simplemente andando por la calle, os pueden dar más información sobre otros recorridos que se realizan en la ciudad.
Yo me quedé con las ganas de entrar en Mary King´s Close, uno de los callejones que dan acceso a la ciudad subterránea, asique me tocará volver a ir pero esta vez espero tener un traductor porque esta ruta no está en castellano.
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