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miércoles, 14 de agosto de 2013

Parque Nacional Volcán Poás

Si algo tiene Costa Rica a destacar en su orografía por encima de todo son sus volcanes y la cantidad de Parques Naturales que se conservan casi intactos alrededor de ellos. Una de las cosas a resaltar de este país y de la gente que lo habita es la concienciación que tienen de que conservando estos espacios naturales están fomentando una economía que respeta el medio y que poco a poco será como una joya ya que esta práctica está desapareciendo en el resto del mundo.
En nuestro viaje por Costa Rica pudimos conocer varios de estos sitios y la verdad es que es increíble poder estar en ellos empapándote de todos los sonidos, los colores y los olores que desprenden y que tan poco contaminados por la mano del hombre están.


El primero que visitamos fue el Volcán Poás ya que se encontraba a tan solo 37 km de Alajuela, ciudad en la que nos quedamos a dormir las dos primeras noches porque está muy bien comunicada con el aeropuerto de San José y con varios de los sitios que queríamos visitar. Desde esta ciudad se puede coger un autobús público que viene desde San José y que tiene parada en el mismísimo volcán. El trayecto es de una hora aproximadamente empezando éste como a las 9:00 - 9:30 (creo recordar).
El Parque Nacional del Volcán Poás es la zona silvestre más visitada por turistas debido al fácil acceso que tiene hasta su cima a unos 2700 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra suituado en la Cordillera Volcánica Central.
Cuando llegamos al parque lo primero que tuvimos que hacer fue bajarnos del autobús para pagar la entrada. Hay dos precios distintos dependiendo de si eres residente en Costa Rica o no. Nosotras al no serlo tuvimos que pagar 10 $.
Para hacer más llevadera la visita a todo el mundo, han construido un edificio como punto de partida de la visita que es al que llegas y en el que puedes encontrar un restaurante, una tienda, los baños y un pequeño museo que te cuenta un poco la historia de los volcanes y las erupciones volcánicas. Desde este edificio y hasta la cima del volcán donde podemos observar el cráter han construído una carretera pavimentada que hace que este paseo de tan solo 15 minutos sea accessible para todo el mundo.

Este parque tiene varios atractivos que hacen de él una visita muy bonita e instructiva. El más importante viene dado en el nombre del Parque Nacional y es el propio Volcán Poás.
Este volcán está activo en la actualidad y lo que más le representa es su inmenso cráter de 1,5 km de diámetro y 300 metros de profundidad. En él podemos observar emisiones de gas y una laguna ácida de un color verdoso bastante llamativo. Se dice que este volcán posee el cráter tipo géiser más grande del mundo y uno de los cráteres en general más grandes.
La última gran erupción se dió en 1910 que formo una gran nube de cenizas aunque esta no es la útima ya que en los años 1952 y 1954 tuvieron lugar otras dos erupciones que también lanzaron a la superficie nubes de cenizas y piedras incandescentes acompañadas de sonidos subterráneos que debían dar bastante miedo.

 
Otro atractivo de este Parque es la Laguna Botos formada por agua pluvial y situada en el cráter del antiguo Volcán Botos, extinguido hoy en día. Esta reserva de agua es visitada por distintas especies de aves. Para acceder hasta aquí hay un camino bastante bien indicado que te lleva por el medio de la vegetación. El camino no es muy largo y tampoco complicado.
Para terminar, deciros que en todo el parque se pueden apreciar distintos tipos de bosques. Entre ellos encontraremos el bosque nuboso y el bosque enano aunque sinceramente yo no los distingo muy bien. A mi lo que si me llamó bastante la atención fue la cantidad de orquídeas que crecen en los troncos de los árboles.


El principal consejo que os puedo dar es que vayáis con el pensamiento de que puede que al llegar allí no veáis nada ya que es muy típico que la niebla esconda por completo el cráter del volcán. Nosotras tuvimos bastante suerte en esto y es que pudimos contemplar todo con la fascinación que puede tener un niño pequeño ante paisajes así. Cuando ya habíamos terminado de hacer la ruta por el volcán y la laguna y estábamos de vuelta en el edificio, una niebla empezó a caer poco a poco hasta que resultaba imposible ver a más de 10 metros. Las temperaturas también descendieron bastante rápido. La gente del parque aconseja que lo visites pronto ya que es más fácil encontrarlo despejado antes del medio día.

Para terminar me gustaría que supiéseis algunas de las restricciones que tiene el Parque Nacional del Volcán Poás para todos los visitantes que se acerquen a sus inmediaciones. Es importante respetar las normas que marcan allí. Por tanto en el parque está prohibido ingresar en estado de embriaguez o ingerir bebidas alcohólicas, ingresar con animales domésticos o mascotas, ingerir alimentos o bebidas en áreas que no sean destinadas para ese fin, extraer piedras, plantas u otro recurso natural del area silvestre y transitar fuera de los senderos o zonas destinadas al uso público.

jueves, 25 de julio de 2013

Gezi Park - Taksim

Seguramente que a muchas de vosotras os suene el nombre de este parque que hoy os quiero presentar y es que, a lo largo de los últimos meses, ha estado apareciendo en los periódicos y noticieros de todo el mundo.
Cuando nosotras compramos nuestros billetes para ir a conocer Estambul, no nos imaginábamos que nos íbamos a encontrar con unas protestas por parte de la ciudadanía (a las que ya poco a poco nos vamos acostumbrando). Cada día son más los lugares en los que las grandes empresas van marcando la agenda política del país en el cual hacen y deshacen lo que a ellos les interesa.
Pues bien, el Gezi Park estaba llamado a ser uno de estos espacios públicos deborados por las fauces de un capitalismo que engulle todo lo que pueda representar dinero para unos pocos en detrimento de las clases sociales más desfavorecidas.

 
 
Taksim es un espacio abierto bastante amplio dentro de la maraña de callejuelas que nos podemos encontrar en el barrio de Beyoğlu. Es una plaza muy bien comunicada mediante el metro, el funicular y autobuses que te llevan hasta el aeropuerto de Sabiha Gökçen International al cual llegábamos nosotras.
También nos comentaron de esta zona que era bastante europea y que en ella podríamos encontrar cualquier cosa que necesitásemos tanto en tema restaurantes abiertos hasta tarde como en sitios para salir por la noche un rato a tomar algo.
Si a esto le sumas la existencia de bastantes hoteles de distintas categorías y uno de los pocos parques urbanos que hay en esta zona de Estambul, la elección para hacer de esa zona nuestro barrio durante las vacaciones fue fácil.

Pero bueno yo me queria centrar un poco más en el Gezi Park. Como he dicho anteriormente, este parque representa una de las pocas zonas verdes que nos encontramos en el centro de Estambul. Sus dimensiones y arquitectura no es que hagan de él un parque imprescindible para visitar como puede ser el Parque Városliget en Budapest o el Vigeland Park en Oslo pero después de los acontecimientos surgidos para defenderlo en la primavera de 2013 en los cuales el pueblo ha consiguido que esos árboles sigan en pie dando sombra a los vecinos y turistas que quieren huir del calor del verano en Estambul, merece la pena acercarse y ver por lo que luchaba la gente.


La historia que encierra este parque es bastante curiosa ya que no lleva siendo esto toda la vida. A mediados del siglo XVI la población armenia que habitaba Estambul tuvo la oportunidad de pedir un favor al Sultan Suleiman el Magnífico. Este favor no fue por la generosidad del Sultan sino más bien por la buena voluntad de su chef Karaseferyan el cual le avisó de una conspiración que estaba teniendo lugar hacia su persona. La petición consistía en un lugar donde su pueblo pudiese enterrar a sus muertos. El Sultan les concedió la zona que hoy ocupa el parque para que construyeran su cementerio el cual estuvo en Taksim hasta después de la I Guerra Mundial.
En esta guerra, los armenios que vivían en lo que hoy conocemos como Turquía, fueron masacrados y expropiadas sus tierras entre ellas el cementerio Pangalti.
A la par que este cementerio, también se encontraba en la plaza Taksim un cuartel militar con forma de rectángulo el cual albergaba en su interior un enorme patio central que pasaría a ser el primer estadio de fútbol de Turquía en el que jugaban los equipos de Estambul.
Al concluir la Guerra, se invitó al urbanista francés Henri Prost a que remodelase toda la plaza Taksim. Para ello empezó demoliendo el icónico cuartel y creando el parque que serviría de pulmón a esa zona residencial tan necesitada de alguna zona verde.

Pues bien, si váis a visitar Estambul tendréis la suerte de poder disfrutar de la sombra de esos árboles y de su cesped ya que los planes del ahora presidente Erdoğan se han ido al traste.
Después de semanas de enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, el tribunal administrativo de la ciudad ha ordenado detener los planes del presidente Erdoğan de remodelar y construir un centro comercial y una mezquita. Los trabajos de limpieza y rehabilitación por todos los daños sufridos durante las protestas ya se han realizado y hoy en día el parque vuelve a estar abierto.
Esta vez el pueblo ha ganado y gracias a ello tenemos otro sitio emblemático que visitar en esta mágica ciudad.

miércoles, 24 de julio de 2013

Cisterna Basílica de Estambul

Hacía mucho que no me ponía a escribir en el blog y no porque no tuviese temas que contar sino porque quizás ninguno de ellos me motivaba a hacerlo; pero después de mi ultimo viaje por Estambul, esto ha cambiado. La ciudad me ha conmovido, esas calles estrechas y empinadas llenas de tiendas a ambos lados con hombres sentados en la puerta esperando que pase algo que les saque de la monotonía en la que parecen vivir, me ha hecho recordar mi antigua afición por escribir mis experiencias en mis viajes.

Lo que en esta entrada os quiero contar es uno de esos sitios que parecen mágicos cuando los ves por primera vez. Esos sitios medio en penumbra que, al entrar a ellos desde un soleado y caluroso día, hacen que tu cuerpo se erice por el frescor que emanan y que los ojos tengan dificultades para adaptarse a esa tenue luz.
La Cisterna Basílica de Estambul o como la llaman los turcos el Yerebatan Sarayı (Palacio Sumergido), o Yerebatan Sarnıcı (Cisterna Sumergida) data del año 532 y fue construida durante el reinado del emperador bizantino Justiniano I.
Junto con este depósito de agua, fueron construidas otras muchas cisternas por toda la ciudad. El motivo que les llevó a los bizantinos a realizar estas construcciones subterráneas era la falta de agua potable dentro de las murallas que rodeaban la ciudad. Durante siglos traían el agua de las fuentes y ríos situados en el bosque de Belgrado, a unos 25 km de distancia, por medio de acueductos los cuales eran destruidos durante los asedios de los enemigos o envenenadas sus aguas para debilitar a la gente que poblaba Estambul en esa época y así ganarles la batalla.

La cisterna es un espacio diáfano de aproximádamente 140 metros de largo por 70 de ancho y 9 de alto que puede llegar a albergar una cantidad de algo más de 80.000 m³ de agua.
Está formada por 336 columnas separadas entre sí algo más de 4.5 metros que sujetan un majestuoso techo abovedado que nada tiene que envidiar a los techos de algunas construcciones de aquella época dedicadas al culto o al ocio. Estas columnas fueron traidas desde distintos templos por eso el que no sean todas iguales.
Y dentro de este bosque de columnas nos encontramos con tres que son distintas a todas las demás. Una es la columna de las lágrimas de una belleza especial y la cual vi en varios sitios en Estambul. Las otras dos tienen el poder de, en vez de dejar petrificados a los turistas que las ven, crear un ansia por fotografiarlas que no es ni normal. Estas dos columnas tienen de especial sus bases de marmol las cuales representan unas cabezas de Medusa. Este monstruo femenino de la mitología griega es fácil de identificar ya que sus cabellos son serpientes que se enredan entre ellas. Uno de los poderes que se le asocian a esta gorgona es el de dejar petrificada a toda persona que la mire directamente a los ojos. Este puede ser uno de los motivos por los que fueron colocadas con distintas orientaciones ya que, como podemos observar una vez allí, una está rotada 90 grados y la otra 180.



Gracias a la restauración que tuvo lugar en la década de los 80's en la cual se sacó todo el lodo acumulado en el fondo de la cisterna, hoy es un lugar para que los turiatas visiten y en el que se realizan eventualemente conciertos.
Para que el paso de tanta gente no afecte a la estructura de la cisterna y los suelos no sufran una erosión que altere esta obra de ingeniería civil con tantos años, se han construido unas pasarelas que nos ayudan a acercarnos hasta el fondo de la cisterna sin alterar a los peces que nadan tan tranquilos por el agua acumulada en el fondo de la misma.

Yo iba con la idea de que localizar la entrada de la cisterna iba a ser difícil porque todo el mundo decía que no se identificaba muy bien el sitio y tal pero es bastante sencillo si primero vas al museo de Santa Sofía. A escasos 50 metros de la salida de éste es donde nos encontramos la entrada de esta obra, en Şeftali Sokak No 6, Fatih.
La parada del tranvía más cercana es Sultanhamet y podemos ir a visitarla cuando queramos ya que abre todos los días de la semana de 9 de la mañana a 6.30 de la tarde facilitando así la organización del horario a los turistas.
Y para terminar el precio. La entrada cuando yo estuve allí eran 10 liras turcas. Este precio puede que varíe con el tiempo como en todas las atracciones turísticas.

jueves, 21 de marzo de 2013

BAPS Shri Swaminarayan Mandir

Sin llegar a salir de la capital inglesa, este fin de semana he podido disfrutar de uno de los monumentos hindúes más importante en Europa y a solo unas paradas en metro del centro de la ciudad. Este templo es conocido como el de Neasden o el Shri Swaminarayan Mandir.
La comunidad hindú afincada en Londres puede que sea una de las cosas que más me llamó la atención al llegar a vivir a esta ciudad ya que mi primera casa estaba en uno de los barrios en los que este grupo de gente está asentada. La población hindú aquí cuenta con casi un millón de personas y esto se hace notar en los comercios, los restaurantes y como no, en algunos lugares dedicados a rituales religiosos y actos culturales.
Para llegar hasta el lo mejor es coger la línea bakerloo de metro y bajarse en la parada Stonebridge Park que se encuentra en el noroeste de Londres. Hay un par de líeas de autobús que paran justo en la puerta, el 206 y el 224.
La cronología de como esta comunidad hindú llego a plantearse la idea de la construcción de este templo es interesante. Empezaron en 1970 en una iglesia abandonada del barrio de Islington pero no les duraría mucho este emplazamiento ya que la congregación decidió desplazar su base a un pequeño y antiguo almacén de Neasden hacia 1982. Como este sitio se les quedaba pequeño, hacia 1990 empezaron a plantearse el construir el templo que hoy podemos contemplar y que fue inahugurado en 1995 relegando al antiguo almacén a una segunda posición. Éste pasaría a ser una tienda de productos indios y un restaurante vegetariano.
Para la financiación del BAPS Shri Swaminarayan Mandir la congregación contarían con ayudas de fieles y con la ayuda imprescindible de voluntarios que no solo se dedicaron a labores de construcción sino que también organizaban eventos para poder recaudar dinero.


Este templo, aunque parece pequeño, tuvo un largo proceso de elaboración. A mi una de las cosas que más me llamó la atención cuando vimos el video sobre la historia del templo fue que la piedra utilizada viniese de tantos sitios distintos. Para esta construcción se utilizó casi en su totalidad mármol indio, mármol italiano, granito de Cerdeña y piedra caliza de Bulgaria.
La piedra, una vez extraida de las canteras, se enviaba en barcos a India donde un grupo de más de 1500 artesanos habían sido contratados exclusivamente para tallar la piedra en este proyecto. Una vez la piedra estaba tallada, se devolvía en barcos a Inglaterra y ahí empezaba el trabajo de los más de 1000 voluntarios que hicieron posible la construcción del edificio.
Imagino que la construcción debió de ser como un rompecabezas ya que, como en un puzzle, los voluntarios se encontraron ante piezas que había que colocar para obtener como resultado el maravilloso edificio que vemos hoy en día.
En el templo destacan a simple vista las siete cúpulas que lo coronan y las escaleras de acceso al interior que le dan el toque majestuosos que todo templo tiene que tener.

Debajo de cada una de las siete cúpulas hay ubicado un santuario con una imagen sagrada que es adorada diariamente por los sadhus (monjes) como a dios en persona. Si os interesan los rituales podéis informaros de los horarios de los mismos para poder presenciar uno en persona. Nosotras esto no lo hicimos y no pudimos presenciar ninguno aunque lo que si tuvimos la oportunidad de contemplar fue a los feligreses haciendo sus rezos y pidiendo ayuda espiritual a sus distintos dioses.
Justo debajo de la sala principal del templo encontramos un museo en el que nos explican un poco de la historia del hinduismo y todos los logros que consiguieron personas que pertenecen a esta comunidad. He de decir que alguna cosa sonaba un poco prepotente pero mi desconocimiento en la materia me impide opinar más a fondo sobre el tema. La entrada a este museo es de 2 £ y es interesante principalmente porque te cuentan la historia de la construcción del templo.
Pero este recinto religioso no solo se compone por el templo ya que otro edificio adyacente por el que se accede a todo el complejo es el que da servicio culturalmente hablando a la comunidad y sirve de lugar de reuniones y más actividades.
Este edificio, al contrario que el Shri Swaminarayan Mandir, fue construido con más de 200 robles ingleses tallados que nada tienen que envidiar al marmol. Por esta masacre en los robledales ingleses, los fieles de este templo decidieron repoblarar las zonas afectadas con más de 2000 nuevos robles.
Alguna de las dependencias a destacar de este edificio son las zonas para dejar los zapatos (todo el mundo que accede al recinto lo tiene que hacer), una gran sala de oración en la que caben más de 3000 personas, una tienda con libros y objetos relacionados con el hinduismo y un par de zonas con alfombras bastante amplias en las que hombres por un lado y mujeres por otro se sientan a conversar.

Para acceder al recinto no se puede portar ningun bolso, mochila y nada por el estilo dejándose estas cosas en una caseta que hay justo enfrente cruzando la calle. Y otra prohibición más es que no se pueden echar fotos en el interior del complejo dejando con las ganas a más de una, yo incluida.

sábado, 27 de octubre de 2012

Parque Nacional de Plitvička Jezera

Si del viaje que hicimos a Croacia me tengo que quedar con un sitio, éste, sin ninguna duda, es el Parque Nacional de Plitvička. Este espacio natural encierra entre sus límites un espectacular bosque salpicado de lagos y cascadas en el que poder desconectar de las grandes ciudades en las que estamos acostumbrados a habitar. Ciudades que lo mejor que tienen para ofrecernos son altos edificios, un tráfico incesante y ruidoso y gente corriendo de un lado para otro porque la forma de vida que llevan en ellas va mas rápido de lo que estas pueden ir.
Antes de llegar al parque en sí, ya nos habremos dado cuenta de que la región en la que se encuentra es pura naturaleza en la que plantas, animales y personas viven en cierta calma y por supuesto sin tener que competir por el espacio en el que habitan.
Me considero una persona de ciudad y como tal, estas me encantan (solo hay que echar un vistazo a este blog para darse cuenta de ello). Pero esto no quiere decir que no disfrute con la naturaleza y los maravillosos lugares que esta nos ofrece y he de decir que este parque puede que sea uno de los mas increíbles en los que he estado hasta la fecha.

Mapa_Plitvička Jezera

El Parque Nacional de Plitvička se encuentra en la región croata de Lika (centro de Croacia) abarcando una superficie cercana a las 30.000 hectáreas que hacen que sea el más extenso de los 8 parques nacionales que encontramos en el país. La denominación de Nacional se la ganó en el año 1949 aunque este no seria el único reconocimiento que recibiría ya que en el año 1979 la UNESCO lo declara Patrimonio de la Humanidad por su extraordinaria belleza natural.
Para llegar hasta el, nosotros, que viajábamos en coche, nos informamos en la casa rural en la que estábamos alojados. Entre eso y la ayuda del GPS, no tuvimos ningún problema en encontrar la entrada a la zona que está abierta al público (no todo el parque se puede visitar libremente). Es complicado el indicaros como llegar ya que es una zona en la que las autovías brillan por su ausencia y además, creo que será más fácil que os informéis una vez lleguéis a Croacia.
Quizás una de las cosas que más choca cuando se llega allí es como el turismo ha modificado alguna de las partes del parque para poder hacerlo más accesible al público, por ejemplo el aparcamiento que tenemos justo en la entrada que nos muestra un claro indicativo de la cantidad de turistas que pueden pasar por ahí a lo largo del año.
Pero no me voy a poner tiquismiquis con este tema ya que gracias a esas infraestructuras, hoy en día este privilegiado lugar con toda la flora y fauna que habita en el, se mantiene increíblemente hermoso y protegido.
Los precios de la zona del parque abierta al público son aproximadamente de unos 10€ en temporada baja y casi 15€ en temporada alta.

Plitvička Jezera

El mayor atractivo que tiene el parque es la zona del valle en la cual se han formado 16 pequeños lagos entrelazados por cascadas gracias a la formación de barreras travertinas. Estas barreras son una especie de diques creados de forma natural y que hacen que cada lago tenga una altitud distinta. El más alto se encuentra a 636 m sobre el nivel del mar y el mas bajo a 503 m.
A las barreras travertinas se las llama así porque están formadas por una especie de piedra caliza muy suave y porosa que se produce en las aguas cársticas que al disolverse y mezclarse con algas y musgos forma estos fantásticos saltos de agua que sorprenden tanto al turista que va caminando junto a la orilla o cruzando cascadas.
Esto de cruzar cascadas a lo mejor suena a locura cuando se lee así sin más pero es que los encargados del parque han instalado a lo largo de casi todo el recorrido para proteger el paisaje y que no se destroce nada por el paso de las miles de personas que visitan el parque cada año unas pasarelas de madera a lo largo de todo el recorrido que hacen que podamos cruzar zonas completamente inundadas sin necesidad de mojarnos.
Una cosa que os llamará mucho la atención son los cambios de color del agua en los distintos lagos pasando de verdes y azules muy claros parecidos a los del Caribe a grises y azules oscuro como los lagos del norte de Escocia. Este fenómeno se debe a múltiples factores como por ejemplo la cantidad de minerales y organismos de las profundidades, la profundidad en sí del lago o el ángulo con el que incide la luz en la superficie de ellos. Eso si, por norma del Parque Nacional de Plitvička, no se puede bañar nadie en ningún sitio del parque aunque la gente este pasando un calor infernal.

Plitvička Jezera

La zona de los lagos esta rodeada de un gran bosque en el que las hayas son el tipo de árbol predominante y en el que viven animales de diversas especies destacando los osos pardos y las distintas aves que hacen de este espacio su zona de cría.

Dentro del parque nos encontraremos con numerosas instalaciones que hacen la visita mas fácil. Hay varios puntos dentro del recorrido en los que encontramos zonas de descanso con algún restaurante y merenderos y, como no, baños y bares donde poder comprar algo de beber para poder sofocar la sed producida por las largas caminatas que nos pegaremos para ver todo el parque.
Aparte de esto, hay varios puntos en los que, si las piernas ya no nos responden como deberían, podemos coger varios medios de transporte para avanzar en la ruta sin cansarnos y sin tener que renunciar a ver ciertas partes como pueden ser unos barcos eléctricos que cruzan uno de los lagos y que nos dan una perspectiva completamente distinta o unos autobuses (super raros) que nos facilitan el descenso al punto de partida.

Plitvička Jezera

La ruta que nosotros elegimos fue la mas larga siendo ésta por la parte de arriba del valle para poder observar los lagos inferiores desde una perspectiva superior. Para acceder a esta ruta, una vez que se ve la cascada mas alta en la que hay como unos bancos para poderse echar la foto de grupo, hay que subir unas escaleras que parecen interminables y que hacen que se llegue a la cima con la lengua fuera. Pero esta ruta no te obliga a verlo todo desde esta altura ya que llega un punto en el que se vuelve a estar en la orilla de los lagos para poder continuar con nuestro camino.

Plitvička Jezera

sábado, 11 de agosto de 2012

Sensōji Temple

Quizás una de las cosas que como turista más hice en Japón fue visitar templos, santuarios o como quieran llamar a los centros donde se practica alguna de las religiones típicas en el país nipón. Lo curioso es que aún no os hubiese hablado sobre alguno de ellos y hoy, unos meses después de regresar de allí, os presento el Templo Sensōji, el más antiguo de Tokyo.
Fue fundado a mediados del siglo VII y hoy en día, después de tantos años, se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la capital. El Templo Sensōji es budista y tiene una historia bastante curiosa de porqué fue fundado e instalado en el barrio del noreste de la ciudad conocido como Asakusa.
La leyenda cuenta que dos pescadores, Takenari y Hamanari, hermanos ellos, se encontraron la estatua de Kannon (diosa de la piedad) un día entre sus redes mientras trabajaban en el río Sumida. Entre los dos decidieron devolver la estatua al río pero todos los días volvía a aparecer atrapada en las redes y éstos, vuelta a devolverla al río día tras día. Este hecho les llevó a pensar que era algo divino y que debían construirle un templo para poder adorarla.
Debido al nombre de la figura y al sitio donde se halla, el templo también es conocido como Asakusa Kannon.

Para empezar la visita a este templo es bueno que accedáis a él por la puerta conocida como Kaminarimon o puerta del trueno. La reconoceréis con facilidad gracias a que en el único vano que tiene, hay un gran farolillo de papel rojo colgado en el centro que recibe el nombre de chōchin y a las dos figuras apostadas en los laterales las cuales representan a Raijin, dios del trueno representado como con un arco con tambores, y Fuujin, dios del viento el cual lleva como una sábana que le pasa por detrás de la cabeza. Para ser dioses estos dos tienen un aspecto que da más miedo que sensación de protección.
Una vez se cruza esta puerta, nos encontramos en la calle Nakamise-dori, una calle repleta de puestecitos en los que poder comprar todo tipo de souvenirs típicos de Japón, desde kimonos hasta galletitas saladas. Esta calle parece que se ha creado con la expansión del turismo pero no, los vecinos de la zona que se dedicaban a vender cosas a los fieles que acudían a este templo consiguieron en el siglo XVII el permiso para poder montar estos puestecitos que hoy vemos (se habrán reconstruido varias veces desde entonces) y así montar el mercado que nos encontramos si visitamos este templo.
Si os gusta traer algún regalito de recuerdo para familiares o amigos, esta calle es el único sitio que vimos en Tokyo en el que poder comprar las cosas típicas (máscaras, farolillos, palillos, etc) sin tener que recorrernos media ciudad para poder verlo todo junto.

Kaminarimon

Cuando ya hayáis recorrido toda la calle de los puestecitos, llegaréis a una segunda puerta conocida con el nombre de Hozomon o puerta del tesoro. Esta sí que es la puerta principal del Templo Sensōji y como tal es mucho más impresionante que la anterior. En ella podemos observar dos alturas y tres vanos de los que vuelven a colgar farolillos aunque distintos. En el del centro volvemos a encontrarnos con un chōchin de papel rojo bastante grande y en los vanos de los extremos dos faroles de cobre conocidos con el nombre de tōrō.
En los extremos de la puerta volvemos a encontrarnos con dos estatuas. En esta ocasión son dos representaciones de Niō, el guardián de buda, que también tiene cara de mala leche. En la parte posterior de la puerta había dos sandalias de paja gigantescos conocidas como waraji que nunca supe qué es lo que representaban allí. Puede que sean las típicas sandalias del peregrino y para hacerles honor a todos los que caminan hasta este templo colgaron las dos réplicas gigantes aquí. Es una hipótesis simplemente.

Hozomon

Una vez hubimos cruzado esta puerta, a mi lo que más me llamó la atención fue la pagoda de cinco pisos que se veía a mano izquierda. Quizás porque era la primera que veíamos pero he de decir que después de haber visto muchas, yo diría que fue una de las que más me gustó por el sitio donde se encontraba y por el rojo que adornaba sus tejados y fachada. Curioso también era la especie de pararrayos que adornaba su punto más alto.
Esta pagoda es conocida como Goju-no To y mide 64 metros de altura. Fue construida a mediados del siglo X y ha tenido que ser reconstruida en varias ocasiones, la última después de los bombardeos que asolaron Tokyo en la II Guerra Mundial.

pagoda sensoji

Hay tres elementos que no pasan desapercibidos, se repite en muchos de los templos que visitamos en Japón, que me llamarón la atención y he de decir que alguno me gustó mucho por su originalidad.
Lo primero las estanterías repartidas por el recinto en las que la gente cuelga tablillas con deseos escritos en ellas. Estas tablillas las suelen comprar en las tiendas del propio santuario y en cada uno la forma y los dibujos que llevan son distintos.
El segundo elemento es la fuente de purificación. En especial la de este templo es preciosa aunque la escultura que tiene en el medio vuelva a tener cara de pocos amigos. El ritual consiste en coger uno de los cacitos que hay, llenarlo de agua y echarse primero un poco en una mano y luego en la otra para terminar limpiándote la boca con el mismo agua. En invierno debe de dar un poco de pereza hacerlo porque se te quedan las manos heladas y no hay toalla alguna con la que poder secarte.
Y para terminar está el O-Koro que es una especie de quemador de incienso de bronce muy bonito en el que los fieles cogen las barritas de incienso para purificarse con el humo que desprenden atrayéndolo hacia sí. Supuestamente este humo tiene el poder de curarte las enfermedades y dolencias así que, por probar no perdéis nada.


fuente de purificación

O-Koro

Una vez realizados los rituales de purificación, la gente se encamina a subir las escaleras del edificio grande en el que rezan y hacen peticiones a sus dioses. Nos encontraremos ante el Sensoji Hondo que es como le llaman ellos al edificio principal del templo en el que supuestamente se encuentra la estatua de la diosa Kannon, y digo supuestamente porque nunca se ha podido ver.
Como en todo lugar de culto que se precie, independientemente de la religión que se practique, hay varios sitios en los que echar dinero como ofrenda a la diosa. En este caso hay dos cajas, una de ellas enorme, en las que, lo que sería la tapa, son unos barrotes que no dejan meter la mano pero por los que si entran monedas y billetes. Los japoneses justo después de echar la moneda hacen una flexión de cabeza con las manos unidas delante del pecho e imagino que empezarán a rezar o pedir algo.

Sensoji Hondo

Sensoji Hondo

Para terminar deciros que este templo está compuesto por más edificios y jardines que no me voy a poner a explicar porque se haría muy larga esta entrada y así os queda algo para que descubráis cuando vayáis a visitarlo.
El horario es bastante bueno ya que abre desde por la mañana temprano hasta las 5 de la tarde por lo que es muy fácil el llegar y encontrárselo ya a pleno rendimiento. La entrada es gratuita y para llegar la mejor forma es coger el metro (Ginza line) y bajarse en la parada Asakusa que está a menos de 5 minutos caminando de la puerta Kaminarimon.

miércoles, 13 de junio de 2012

Haludovo Palace Hotel, un complejo turístico abandonado

Acabo de llegar de Croacia y, al pensar sobre qué podía empezar a escribir, lo primero que se me ha venido a la mente es el hotel abandonado que teníamos justo enfrente de los apartamentos en los que nos alojábamos.
En la isla de Krk, de la que ya hablaré más adelante, en un pueblecito bastante turístico situado en el norte llamado Malinska, allá por el año 1972, el dueño de la revista Penthouse, Bob Guccione, inaugura un hotel - casino de lujo al que llamará Penthouse Adriatic Club.
Esta idea crea un poco de incertidumbre en la sociedad ya que es raro que un hombre de negocios americano invierta 45 millones de dollares en un hotel de tal envergadura en un país comunista el cual está involucrado en la Guerra Fría. Al parecer, a este editor de la famosa revista para hombres, lo que le interesa es que se desarrolle el proyecto a modo de protesta hacia una guerra que ya dura más de 20 años y la cual ve incomprensible.
Este complejo será propiedad de la compañía yugoslava Rijeka Brodokomerc debido a las restricciones que se dan en la Yugoslavia comunista con respecto a las inversiones extranjeras. Por tanto los yugoslavos se encargarán de la gerencia, mantenimiento y servicio aunque con un pequeño matiz y es que Bob Guccione quiere que varias de las chicas que aparecen en su revista trabajen como azafatas haciendo de ellas el reclamo perfecto que puede hacer decidir a americanos y europeos a visitar esta isla del Adriático.
Ésta es una de las pocas fotos que he conseguido encontrar de la época en la que estaba abierto.


Los turistas que venían a este complejo, en cuanto la guerra empezó a ser más feroz en esta región del este de Europa, dejaron de venir eligiendo sitios más seguros en los que poder pasar unas vacaciones relajados y alejados de cualquier peligro.
El hotel por tanto pasó a ser lugar de residencia de los refugiados que no tenían donde meterse. Una vez que la guerra hubo terminado, éstos no tenían intención de dejar lo que había sido su hogar para empezar una nueva vida en otro sitio pero fueron obligados a abandonarlo. Eso si, salieron de él con todo lo que pudieron llevarse consigo: radiadores, tuberías, cableados, etc.

Hoy en día el Haludovo Palace Hotel está en ruinas y da la impresión de que se abandonó deprisa y corriendo ya que muchas de las zonas conservan el mobiliario tal y como se debió dejar en su día.
Aún así, el paso de curiosos que, como nosotros, ha pasado para ver este edificio en ruinas, ha hecho estragos en la decoración, mobiliario y hasta en la estructura del edificio dando una impresión de abandono que conmueve y atemoriza a partes iguales ya que la desolación y soledad que desprende hace que se visite volviendo la cabeza cada dos por tres por lo que pueda aparecer en cualquier momento (acto reflejo que el que lo visite va a experimentar).


En las zonas de habitaciones no hay mucho que impresione ya que éstas se parecen mucho entre sí. Lo que si es curioso ver son los interminables pasillos en penumbra llenos de cristales rotos y con todas las puertas a ambos lados medio abiertas, algunas cerradas a cal y canto y otras que dan a habitaciones completamente oscuras en las cuales ni entramos ya que no llevábamos linternas.
Las zonas comunes ya son otra cosa, eso sí que impresionaba y emocionaba a partes iguales según las íbamos descubriendo. Lo más espectacular era la cantidad de cristales rotos que había por todos lados. En su día, este hotel debió de gozar de unas vistas impresionantes del mar, sobre todo del atardecer que coincide con la orientación del complejo.
El pasar por la bolera situada en la parte baja del hotel la cual tenia las máquinas encargadas de recoger las bolas completamente destrozadas y con todo el suelo de las pistas levantado; las pistas de tenis llenas de vegetación y con las vallas rotas; las piscinas con la mitad de los azulejos rotos y llenas de sanitarios y alguna que otra silla; la zona de bar - restaurante con sus mesas redondas y sillones rasgados; la recepción abandonada completamente con el armario de las llaves vacío completamente pero con sus números de habitaciones pegados en las casillas todavía legibles; la zona de sauna con los azulejos blancos que dan la sensación de encontrarse en un psiquiátrico o algo parecido, etc.
Pero aparte de todo esto, el hotel también contaba con apartamentos que estan un poco separados de lo que es el edificio principal del Haludovo y que han tenido la misma suerte que éste.
En definitiva, en su época tuvo que ser un hotel en el que muy pocos podrían alojarse por los precios que debía tener. Las instalaciones que tiene son mucho mejores que las de algunos de los complejos que nos encontramos ahora 40 años después.



Lo que si es una pena, y si lo visitáis espero que no lo hagáis vosotros también, es que hay gente que pasa por ahí y lo único que sabe hacer es alterar el lugar un poco más haciendo que el siguiente aventurero que se quiera internar por esos largos pasillos para descubrir por el mismo todos los rincones que ofrece este edificio, lo encuentre cada vez en peor estado y con menos objetos que le transporten a esa época y le hagan disfrutar esta experiencia.

viernes, 20 de enero de 2012

Termas de Caracalla

En mi última mañana en Roma decidí visitar el cementerio Campo Cestio. Pensé que no me iba a dar tiempo a ver nada más ese día por el cansancio acumulado gracias a las diez horas diarias que caminé las jornadas anteriores por esta ciudad sin fin, así que cuando salí del hostel, iba con la idea de dejarme las Termas de Caracalla para una futura visita. Lo que no había calculado bien era que éstas iban a estar tan cerca del cementerio y que me iba a sobrar tiempo como para hacerles una visita rápida.
Había oído hablar de ellas, a veces bien y otras veces no tanto, pero no había visto nunca ninguna imagen de como eran y en qué estado me las podría encontrar. Después de una dura ascensión por la Viale Giotto (no es que fuera muy pronunciada ni larga pero mis pies ya no podían más) el llegar allí y ver los restos de un impresionante y grandioso edificio de ladrillo me dejó un poco paralizada. No esperaba para nada encontrarme con semejantes restos y es que, aunque la mayoría de las paredes se han caído y no hay ninguna zona que conserve el techo, para mi fue sobrecogedor el poder contemplar estas ruinas. Os dejo una imagen sacada de google para que os hagáis una idea general de la clase de termas que se construían estos romanos.


Como seguramente habréis deducido u oído contar a alguien alguna vez, los romanos eran muy dados a la vida en sociedad. Alguno de los lugares de recreo que utilizaban para ello han perdurado en el tiempo y hoy los podemos visitar. El complejo más conocido y que más visitas recibe cada año puede que sea el Coliseo de Roma pero no solamente en Roma perduran ruinas de esta época. Esta civilización conquistó países a ambos lados del Mediterráneo dejando parte de su cultura en cada uno de éstos. Pero no me quiero liar más hablando de la historia general del Imperio Romano.
Una de las principales aficiones de los romanos era el cuidado del cuerpo y la mente, para ello, la higiene era uno de los puntos más importantes. De esta forma y por esta actitud tan social que los caracterizaba, diseñaron baños públicos en los que poder relacionarse con sus vecinos. Las ganas de poder llevar a cabo actividades en común, les llevó a construir termas allá donde iban pero ninguna comparable a las de la capital. En Roma, que se sepa, construyeron varias antes de las Termas de Caracalla, más pequeñas y con menos lujos.
El emperador Marco Aurelio Antonino Bassiano, conocido como Caracalla, inauguró en el año 216 d.C. las que pueden presumir de ser las más lujosas jamás construidas nunca aunque no las más grandes. Con sus revestimientos en mármol, sus mosaicos en los suelos y las valiosas esculturas que debía de haber distribuidas por las distintas salas (hoy en día se conserva alguna aunque no en el recinto de las termas), los romanos debían sentir todo el poder que ostentaba el Imperio en esa época.
Estas termas también son consideradas una joya de la arquitectura y la ingeniería gracias a los sistemas utilizados para el abastecimiento de agua, la calefacción (no solamente del agua sino de todo el edificio mediante grandes hornos) y el posterior desagüe.
La lástima de esta historia es que en el 517 d.C. gracias a la destrucción por parte de los bárbaros que querían conquistar la ciudad del acueducto que abastecía las termas, éstas tuvieron que ser abandonadas de forma obligatoria.



El edificio estaba diseñado simétrico desde el eje central duplicando así muchas de las salas para poder atraer a más gente. Toda persona que entraba en las termas, realizaba un recorrido establecido ya. Voy a intentar explicarlo rápido y sencillo sin utilizar los nombres romanos de las salas para no liaros y que lo podáis recordar fácilmente si estáis pensando visitarlas.
Todas las personas, una vez atravesado el vestíbulo, se cambiaban en el vestuario. De aquí pasaban a un enorme patio en el que realizaban ejercicio hasta que se encontraban lo suficientemente cansados como para empezar a relajarse. Podían darse unos masajes o bien pasar a lo que sería una especie de sauna amplificada para seguir sudando un poco más. El siguiente paso era la sala de los baños de agua caliente en el que se frotaban para eliminar las impurezas de la piel (con la ayuda del esclavo o del personal que trabajaba en las termas) y a continuación se tomaban un baño templado y otro frío en otras dos salas distintas. El recorrido terminaba en una piscina al aire libre en la que podían nadar cuanto quisieran.
Pero aquí no terminaba el día en las termas ya que una vez finalizado el recorrido podían o bien ir a las bibliotecas, o a las tabernas, o a conversar en alguno de los salones o simplemente darse unos paseos por el enorme jardín situado en la parte interior del recinto termal.


Para llegar a las Termas de Caracalla lo más fácil y rápido es coger el metro, línea B, parada Circo Massimo y en unos 5 minutos te plantas en las taquillas en las que venden los billetes de acceso. La situación exacta del complejo es entre la Viale Aventino y la Viale delle Terme di Caracalla.
Y como casi nada es gratis, pues esto no iba a ser una excepción. La entrada normal cuesta 6 €, hay una reducida para estudiantes, profesores y jóvenes entre 18 y 24 años que sale por 3 €, y los menores de 18 años y mayores de 65 no pagan.
Los horarios son bastante amplios, los lunes sólo abre de 9 a 2 del mediodía y de martes a domingo las puedes encontrar abiertas desde las 9 de la mañana hasta una hora antes de la puesta del sol aproximadamente.
Estos datos los he sacado de internet ya que hace un año y pico que las visité y no me acuerdo exactamente de precios y horarios. Espero que no hayan cambiado mucho.

martes, 10 de enero de 2012

The Shambles

Últimamente lo de viajar a otros países no lo hago demasiado a menudo porque en cuanto tengo algunos días libres vuelvo para España a visitar a familia y amigos pero siempre hay algún fin de semana en el que una escapada a algún rincón de Inglaterra se puede hacer. La última escapada fue a la capital del condado de Yorkshire situada hacia el noreste de Inglaterra y conocida por el nombre de York.
Desde Londres se puede ir de varias formas pero la más económica es en autobús y si es con la empresa Megabus mucho mejor ya que, como comenté en la anterior entrada, es la compañía low cost de autobuses del Reino Unido.
Esta ciudad tiene fama por ser una de las que más historia tiene dentro del Reino Unido y es visitada por muchísimos turistas de todo el mundo que llegan atraídos por la fama de ciudad medieval que ostenta.
Pero en esta entrada no quiero extenderme demasiado con la historia de York ni con las cosas que hay que ver en general porque mi idea es centrarme en una de las calles del centro (que es lo que más me llamó la atención) llamada The Shambles.

The Shambles, o traducida al español como El Caos, es una pequeña calle de la Edad Media de la que se dice es la mejor conservada de toda Inglaterra.
Está compuesta por casas a tres alturas en las que la parte inferior es un pequeño comercio (creo recordar que sin excepción) dándole a la calle el ambiente comercial que ha tenido a lo largo de toda su existencia. Pero este tipo de tiendas ya no son lo que eran en un principio.
El nombre The Shambles proviene de la palabra inglesa utilizada para nombrar a los antiguos mataderos y es que, donde hoy en día nos encontramos tiendas de regalos, restaurantes, chocolaterías, etc. que son una incitación a gastar para todo turista que recorre esta calle, antes podíamos hallar carnicerías con sus piezas ensangrentadas, despellejadas y destripadas colgadas de las cornisas que sobresalen gracias a grandes ganchos que según dicen todavía perduran en algunas tiendas pero que yo no vi ya que ni me fijé en ese detalle. Y me diréis, por qué no te ibas fijando, pues bien porque, como bien nos iba contando un chaval que vive en esta ciudad, en el centro de la calle había una zanja por la que antiguamente corría la sangre de los animales y yo iba obsesionada con poder verla. Tampoco hubo suerte con esto a no ser que para ellos la zanja sea la parte de calzada situada un poco más baja que las aceras (observar en la foto).

Aunque a mi me decepcionó un poco que sólo fueran unas cuantas casas las que tenían pinta de haber perdurado en el tiempo y no todas como yo me esperaba (esto es una apreciación propia y no puedo asegurar que alguna de las casas que se encuentran en esta calle sea más nueva que las demás), he de decir que te deja un muy buen sabor de boca la visita sobre todo por algunas casas en las que por la inclinación que van tomando hacia delante con el paso de los años parece que se van a caer en cualquier momento y en las que seguro que a más de uno le daría pavor entrar por miedo a que esas vigas de madera centenarias cediesen e hiciesen que las casas se viniesen abajo. En alguno de los tramos de la calle la separación es tan corta entre la parte superior de las casas enfrentadas que seguro que si se intentan dar la mano personas a ambos lados, podrían.


martes, 13 de septiembre de 2011

Christiania

Seguro que la mayoría de los que me leéis habéis oído hablar alguna vez de una comunidad un poco hippie situada en la capital danesa denominada a sí misma la ciudad libre de Christiania. El nombre puede sonar algo religioso pero que no os lleve a error, es porque está situada en un céntrico barrio de Copenhagen llamado Christianshavn.
Puede que sea una de las comunidades más alucinantes de Europa porque representa un grupo bastante numeroso de personas que pueden vivir, o mejor dicho convivir, dentro de una ciudad tan importante del norte de Europa durante tanto tiempo sin que hayan conseguido expulsarles del sitio o al menos cambiar su forma de vida. Creo que lo mejor va a ser que empiece por el principio.


Christiania nace a raíz de que el ejército danés abandonara unos cuarteles situados en el centro de Copenhagen en el año 1971. Esos cuarteles, al estar sin uso, son ocupados por un grupo de gente que quiere un espacio libre donde sus hijos puedan crecer en libertad sin tener que estar condicionados a llevar la misma vida que llevan todos los ciudadanos que les rodean.
Así empieza a llegar gente para unirse a esta comunidad la cual tiene unas ideas muy claras sobre autosuficiencia, ecología, cooperativismo, etc. En definitiva, lo que pretenden es un modelo alternativo al que se está desarrollando en Europa en ese momento, más dirigido al modelo capitalista que hoy en día nos encontramos.
Consiguen que el gobierno danés les permita construir sus casas y ellos mismos empiezan a crear unas leyes propias con las que poder convivir en armonía y sin molestar a nadie. Hoy en día viven unas 1000 personas de todas las edades que, unos huyendo de su anterior vida la cual les oprimía o porque ya de por sí comparten los ideales más básicos, aguantan y no caen en las tentaciones de esta vida del siglo XXI dominada por los mercados.

Las normas que rigen esta comunidad son sencillas y de obligado cumplimiento para la gente que allí habita para poder desarrollar una buena convivencia. Principalmente van ligadas con la ecología. Por destacar alguna os diré que está completamente prohibido circular con coches dentro de los límites de Christiania y que el reciclaje es fundamental entre sus habitantes.
Una de las cosas que más sorprende cuando llegas a la frontera es que todas las calles asfaltadas terminan para empezar las que no tienen pavimentación alguna y en las que bicicletas o caminar son los únicos vehículos permitidos. Respecto al reciclaje, si paseáis un poco entre las casas, os daréis cuenta de que todas ellas se han hecho con materiales reciclados siendo así una de las comunidades más verdes de toda Europa.
Pero estas no son las únicas reglas de Christiania, el consumo de drogas duras, los robos o echar fotos son actividades que están completamente prohibidas y por las cuales pueden expulsar a cualquiera. Esta última yo me la salté un poco pero he de decir a mi favor que no me oculté para echarlas puesto que llevaba la cámara colgada del cuello y que al cruzarme con alguno de los habitantes, éstos no me dijeron nada.

En esta comunidad hay de todo, desde bares en los que se encuentra la cerveza más barata de Copenhagen (o por lo menos fue la más barata que yo pagué) hasta una zona para el recreo de los niños. Dentro de su recinto hacen exposiciones de arte, talleres, conciertos, etc. Hay varios artistas reconocidos mundialmente que han actuado aquí.


Hoy en día tienen una gran afluencia de turistas que quieren visitar Christiania intrigados por el modelo de vida que se desarrolla aquí y este filón lo han sabido aprovechar muy bien los habitantes de esta ciudad ya que han montado un mercadillo en el que se pueden encontrar bastantes productos de merchandising y otros que están muy relacionados con las drogas blandas, especialmente con la marihuana.
A este punto de la entrada quería llegar yo. Unos de los temas que más inquieta a sus vecinos es que dentro de Christiania se encuentra un auténtico mercado ilegal de marihuana y hachís en el que, alrededor de unos bidones con fuego (para calentarse), montan unos tenderetes con los distintos tipos de marihuana y hachís repartidos en cajas que van vendiendo tanto al peso como en porros ya liados. Pero hay que tener cuidado con esto porque en el momento que vuelves a pisar las calles de Copenhaguen, la policía te puede parar, registrarte y si te cogen con algo, multarte ya que son sustancias ilegales en el país.


Os animo a que vayáis a conocerlo porque os sorprenderá el colorido y forma de las casas, la tranquilidad de la gente, en entorno en el que está (junto a un lago todo rodeado de árboles), etc.
Espero que, como me pasó a mi, veáis directamente la vida de sus habitantes. Fue bonito ver como una niña muy pequeña ayuda a su madre a fregar los platos, como un vecino le lleva una tarta a otro, como todos se saludan cuando se cruzan por alguna de sus calles dando una sensación de comunidad que en una ciudad de las dimensiones de Copenhaguen o cualquier otra capital europea es cada vez más difícil, por no decir imposible, sentir.

viernes, 24 de junio de 2011

Ascensión a la cúpula de la Basílica de San Pedro

Uno de los motivos por los que yo me decidí a entrar en el Estado del Vaticano (que más parece un barrio dentro de Roma) es por todo el arte que se puede apreciar en su interior, pero no es el único. Esto no es nuevo en el blog ya que en la entrada de los Museos Vaticanos hablé un poco sobre esto.
Hoy os voy a hablar de uno de los lugares más impresionantes para poder observar la capital italiana en toda su magnitud, la cúpula de la Basílica de San Pedro y lo que conlleva el subir hasta ella.


Creo que mi labor con este blog es informaros de cómo yo me las he apañado para acceder a los sitios, que creo que puede ser lo más rápido y barato, etc. Pues bien, con este monumento lo dejo a vuestra elección y es que el precio de la entrada va a depender mucho de los días que se lleven visitando Roma y de la forma física de cada persona.
Para localizar la taquilla deciros que tenéis que esperar la cola de acceso a la Basílica y una vez dentro, por una puerta situada a la derecha de la principal, os encontraréis con carteles que indican por dónde subir a la cúpula.
Es gracioso cuando se llega a la taquilla después de haber aguantado de pie en una cola un poco larga y te pone: ascensión a la cúpula en ascensor 7 €, entrada sin ascensor 5 €. Cuando lees esto dices, con lo alta que está y por 2 €, subo en ascensor de cabeza. Pero la cosa tiene su truco. Lo que quieren decir con estos precios es: subir 550 escalones 5 € y "sólo" 320 escalones 7 €. Y es que el ascensor sólo te lleva a la parte inferior de la cúpula y el resto lo tienes que hacer andando como todo el mundo y por escaleras que para los que padezcan claustrofobia o algún problema de corazón puede ser duro.
Pero algo bueno tiene que tener el introducir la subida a la cúpula en tu planificación del viaje y es que te deja margen suficiente para acoplarla en cualquier hueco gracias los horarios. Abre todos los días desde las 8 de la mañana y cierra, dependiendo de si es invierno o verano, a las 5 ó las 6 respectivamente.
La visita se hace aproximadamente en 1 hora y media aunque puede variar mucho de unas personas a otras dependiendo del tiempo que se tome en la parte más alta de la cúpula admirando todo lo que la rodea.

Y ahora os contaré un poco sobre esta cúpula. Todos habréis oído hablar alguna vez de Miguel Ángel, ese artista italiano que tantas obras tiene repartidas principalmente por Europa. Pues él fue el que la diseñó aunque no llegó a verla concluida ya que le alcanzó la muerte antes de su finalización. Esta cúpula tenía que ser un símbolo por dónde se encuentra situada y para ello, dentro de su estilo renacentista, la hizo impresionante tanto en arquitectura como en dimensiones. La parte superior de la cúpula alcanza la altura de 136 m aproximadamente desde el suelo y tiene un diámetro interno de algo más de 41 m.
El Interior fue decorado por el pintor Giuseppe Cesari y representa un montón de santos con Dios en la linterna principal. También en el interior podemos encontrar una inscripción en latín con letras de 2 m de altura que dice: "Tu eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia. A ti te daré la llave del reino de los cielos" y es que la cúpula se encuentra justo encima de la tumba del apóstol.

Lo que más me gustó a mi de toda la ascensión fue el pasar por unos estrechos corredores que siguen la inclinación de la cúpula y en los que dos personas juntas no entran. Os puedo asegurar que los recordaréis toda la vida una vez hayáis tenido que pasar por ellos.
Y una vez arriba, qué deciros, se presenta Roma con toda su magnitud. Es gracioso ver a la gente intentando localizar el Coliseo, el Panteón de Agripa, etc. desde esa magnífica situación. Otro de los monumentos que es bonito ver desde esa perspectiva es la Plaza de San Pedro con sus columnas que antes nos habían parecido enormes y que ahora ya no lo son tanto y la gente haciendo la cola para pasar a la Basílica que ahora parecen formar un camino de hormigas que van al hormiguero.

jueves, 16 de junio de 2011

Barrio Rojo de Amsterdam

Todo el mundo, cuando le dices que vuelves de nuevo a Amsterdam, te dice con una mirada pícara acompañada de esa risilla a medias enseñando uno de los colmillos, ¿ya vas a fumar porros y de putas eh? Bueno a mi lo de las putas no, pero tengo amigos a los que les ha pasado y es que Amsterdam es conocido por la libertad que hay a la hora de encontrar y consumir estos productos que son ilegales en prácticamente la totalidad de los países.
Pues bien, como el Barrio Rojo es uno de los lugares más visitados de la capital holandesa, creo que va siendo hora de hacer una pequeña entrada para los que si van buscando disfrutar de este tipo de turismo o para los que simplemente sienten la curiosidad de ver con sus propios ojos eso que tantas veces les han contado o han leído y que ahora pueden disfrutar ellos mismos.


Los límites del Barrio Rojo o "De Wallen" como lo llaman en Holanda, no es que los tenga yo muy claros pero os puedo dar un perímetro que os puede guiar bastante para encontrarlo en un mapa. Por el Norte lo más fácil es deciros que según salís por la puerta de la estación central de tren, os encontraréis un espacio abierto bastante amplio y que una vez que lo hayáis cruzado veréis a mano izquierda un edificio decorado con letras y toldos verdes que marca el punto de partida por el Noroeste para empezar a internarnos en el barrio. Empezaremos a ver callejuelas llenas de Coffeshops y tiendas dedicadas al mundo del sexo. Una de las calles principales que nos encontramos es el inicio de Warmoesstraat, calle que limita a mi parecer el barrio por la parte Oeste.
La calle que lo delimita por el Este es Oudezijds Achterburgwal y por el Sur para cerrar el perímetro yo pondría Damstraat que termina en la plaza de Dam.
No se si habrá quedado muy clara mi explicación pero con localizar las calles que he ido poniendo en un mapa os quedará claro.

El Barrio Rojo no es un barrio que se haya creado en nuestra época para satisfacer las necesidades de nuestros días y es que su origen, no tan antiguo como la profesión que se desarrolla en él, data del siglo XIII cuando los marineros que llegaban a Amsterdam con ganas de satisfacer sus necesidades buscaban chicas con las que conseguirlo. La prostitución en esta zona de Amsterdam se fue desarrollando a lo largo de los siglos pasando por alguna época en la que quedó terminantemente prohibido practicarla pero en las que se conseguía el efecto contrario. En el siglo XVII es cuando aparecen los famosos escaparates en los cuales las prostitutas se exhiben a su público y es que éstas, antiguamente, se ofrecían en puertas y ventanas.
La legalidad definitiva para ejercer la prostitución en Holanda se consigue en 1911 y es por lo que hoy en día las mujeres que la ejercen tienen la obligación de tener seguro, pagar impuestos, declarar a hacienda, etc. como cualquier otro trabajador holandés que se precie.
El origen del nombre del barrio, según he leído en otros sitios, proviene de la costumbre que tenían los trabajadores de dejar su farolillo en la puerta del burdel para estar localizado si es que los necesitaban para continuar con su actividad. Es coincidencia también que el rojo sea el color que representa la lujuria y el sexo echo por el cual los clientes ya lo tienen asociado con la actividad de la prostitución que allí se desarrolla.

Pero el Barrio Rojo tiene dos caras muy distintas, la diurna y la nocturna. Lo primero a tener en cuenta cuando uno llega a este barrio es que es el más antiguo de la capital holandesa por lo que es curioso el pasear por él a plena luz del día y admirar las casas que lo forman que nos transportan a épocas pasadas y las cuales reflejan sus fachadas en los canales repletos de puentes que hacen que haya un ir y venir constante de personas y bicicletas.
Al ser el barrio más antiguo, también posee la iglesia gótica más antigua conocida como Oude Kerk y un sinfín de museos de todos los estilos que van desde el museo Amstelkring, del cual ya he hablado con anterioridad en este blog, a los museos del sexo o la marihuana.
Pero el carácter liberal del barrio durante el día también se puede apreciar en los negocios montados en sus calles donde los más abundantes son los coffeshops pero que no los únicos. También encontramos locales de streeptease, estudios de tatuajes, tiendas especializadas en condones, lencería erótica y como no restaurantes y bares.
Es interesante que veáis la diferencia que vais a encontraros entre las prostitutas que llevan a cabo su actividad a plena luz del día con las que la llevan por la noche y es que la prostitución no para en este barrio.
Ahora un consejo para que no tengáis ningún percance con nadie, no saquéis fotos directamente a las chicas que están tras los escaparates porque os puede aparecer alguien con mala leche dispuesto a quitaros la cámara. Podéis echar todas las fotos que queráis a los canales y que se vean las casas pero nunca directamente a ellas. Recordarlo.


Y ese era más bien el Barrio Rojo de día que difiere bastante al de la noche en el que todo se vuelve rojo gracias a las muchas luces de este color que iluminan las fachadas de los burdeles.
Las calles se llenan de hombres de muchas nacionalidades distintas que van paseando por las callejuelas mirando los escaparates en los que se encuentran las chicas las cuales de vez en cuando les lanzan un gesto un tanto lujurioso para que éstos se sientan atraídos y se decidan a pasar para lo que todos ya sabemos y no hace falta explicar.
Yo, como mujer, no es que me sienta cómoda en este barrio durante la noche y es que aunque ves algunas otras paseando junto a su pareja o amigos (turistas todos) no es lo que abunda.
Y por otro lado está el factor alcohol y drogas que como en todos los sitios en los que hay alguna actividad de ocio nocturna aparecen frecuentemente cambiando la forma de ser del que los consume y dando un aspecto a la zona de descontrol que para nada es lo que hay.

jueves, 9 de junio de 2011

Plaza de la Ciudad Vieja

La Plaza de la Ciudad Vieja es, como su nombre indica, una de las principales y más antiguas plazas de Praga. Esta ciudad es característica por las callejuelas estrechas que la forman y el llegar a un espacio abierto como el que representa la plaza, impacta al turista que lo ve por primera vez.
En el siglo XI esta plaza, como muchas otras de Europa, albergaba un mercado y no fue hasta el siglo XIV cuando se autorizó a los burgueses a que establecieran el ayuntamiento en este emplazamiento.
Hoy en día es un lugar repleto de turistas y, como pasa en todos los sitios turísticos, se ha creado en torno a ella una red negocios basada en restaurantes con sus terrazas, paseos en coches de caballos o bicicletas múltiples, vendedores de todo tipo, etc. que hacen que la Plaza de la Ciudad Vieja tenga una vida propia sobre todo a partir de que empieza el buen tiempo.

Pero esta plaza tiene que tener algún que otro atractivo (aparte de que es un espacio abierto entre callejuelas) que haga que sea uno de los sitios más importantes de la ciudad y es la arquitectura que en ella nos encontramos.
Uno de los edificios que primero llaman la atención es la Iglesia de Nuestra Señora de Týn de la cual, desde la plaza, sólo se puede observar la parte superior de la nave central y las dos torres de estilo gótico ya que por delante de la iglesia nos encontramos unas elegantes casas que son las que dan a la plaza. Si nos fijamos en las torres, descubriremos que no son iguales aunque lo parezcan ya que la torre de la derecha es más ancha que la de la izquierda, ¿curioso no?.


El siguiente edificio que atrae la atención del visitante es el del Ayuntamiento formado por unos cuantos edificios que no tienen nada que ver entre sí y que se fueron adhiriendo al edificio original a medida que se iban necesitando dependencias nuevas. Todo empezó con la compra de una casa y el posterior acondicionamiento de la misma para poder desarrollar la actividad. El echo de comprar un edificio ya construido fue la falta de fondos para poder construir uno nuevo.
La parte que más llama la atención es la que tiene la fachada de piedra. En esta zona del ayuntamiento podemos encontrar la torre, la capilla gótica y el reloj astronómico.
La torre alberga un mirador en la parte superior que, por lo que me ha contado todo el mundo que ha estado en la ciudad checa y ha tenido la oportunidad de subir, tiene unas vistas inigualables de Praga en general y de la Plaza de la Ciudad Vieja en particular.
La capilla gótica está en la primera planta y sobresale de la torre por lo que se la reconoce al momento. La fachada, aparte de las vidrieras típicas en estos edificios, está decorada con santos, escudos y una virgen con el niño.
Y por último hablaros un poco del reloj astronómico, puede que uno de los monumentos más fotografiados y más comprado en forma de souvenirs de todo Praga. El reloj fue construido a principios del siglo XV y hoy en día sigue siendo uno de los relojes más impresionantes del mundo.
Se pueden apreciar 3 partes bien diferenciadas. La primera serían un par de ventanitas con un gallo en medio por las cuales aparecen unos autómatas cada vez que el reloj marca la hora punta. La segunda y más importante sería el reloj en sí el cual tiene forma de astrolabio y aparte de indicar la hora, representa el movimiento del sol y la luna alrededor de la tierra y su paso por los signos del zodiaco representados en otra circunferencia. A los lados del reloj podemos observar 4 figuras que representan las debilidades de la sociedad en la Edad Media que son la vanidad, la avaricia, la muerte y la lujuria. Y la tercera y última es el disco calendario en el que se muestran círculos en los que vienen representados los meses del año a partir de escenas que representan trabajos rurales y otros más pequeños con los signos del zodiaco.


Otros de los edificios a resaltar en esta plaza son la Iglesia de San Nicolás, iglesia de estilo barroco construida en el siglo XVIII y que, debido a un bombardeo al final de la Segunda Guerra Mundial que acabó con una parte del ayuntamiento que quedaba justo delante de la iglesia, se consiguió su unión a la Plaza de la Ciudad Vieja.


La Casa U Minuty es otro de los edificios que pasó a formar parte del ayuntamiento pero que yo creo que se podría ver como un edificio aparte gracias a todas las escenas esgrafiadas que aparecen en su fachada y que se merecen una atención específica dentro de todos los edificios de la plaza. Por otro lado, en esta casa se dice también que vivió el escritor Franz Kafka.


El palacio Golz-Kinsky es otro de los edificios importantes en esta plaza debido a que nos introduce un nuevo estilo con su fachada, el rococó. Está decorado con estucos rosas y blancos y hoy en día alberga una colección de arte perteneciente a la Galería Nacional.
Y para terminar con los edificios que podéis encontrar en esta plaza la Casa de la Campana, otro edificio del gótico característico de Praga y que se mantuvo oculto bajo una apariencia barroca por muchos años hasta que se decidió restaurarla descubriendo así su verdadera naturaleza.

Para terminar resaltaré el monumento que hay en el centro de la plaza dedicado al más importante reformista checo Jan Hus muerto en la hoguera en el siglo XV por hereje. Jan Hus es uno de los personajes ilustres de la República Checa y es que, con sus ideas, se le considera el precursor de la Reforma Protestante que un siglo después haría famoso a Martín Lutero.

Monumento a Jan Hus y Palacio Golz-Kinsky
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