miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tienda M&M's en Londres

La primera vez que escuché hablar acerca de las tiendas M&M's World fue en New York. Por falta de tiempo e interés, para que nos vamos a engañar, no incluimos la visita a esta tienda en nuestras vacaciones, pero la cosa ahora ha cambiado.
Llevo en Londres viviendo casi un año y, aunque hay muchas cosas que me quedan por ver, hay un sitio por el que he pasado muchas veces, Leicester Square. Cuando llegué estaban terminando de construir un hotel de lujo el cual en su parte inferior iba a albergar una tienda. Al principio no le presté demasiada atención a este detalle ya que siempre que pasaba por esa zona iba más pendiente de esquivar a la gente que de las cosas que me rodeaban. Pero con el paso de los meses descubrí que esa tienda iba a ser la primera en Europa de esta marca de chocolate tan famosa.
Y aquí es donde yo intento entender mediante una pregunta el motivo para animarnos a entrar en una tienda de chocolatinas de no muy buena calidad (teniendo en cuenta la de algunos chocolates en Europa) y en la que seguramente que todo está carísimo.
¿Como pueden montar una tienda de más de 3000 metros cuadrados sobre los M&M's? El anzuelo está lanzado hacia curiosos y posibles consumidores de este producto.



Al pasar junto a la puerta de la tienda, los colores super chillones, un autobús típico de Londres con pantallas en las que van saliendo algunos de los M&M's más conocidos y unos empleados con sonrisas de oreja a oreja marcándose un baile de vez en cuando, es el reclamo perfecto para atraer la atención del turista, sobre todo si éste es un niño pequeño.
Esta tienda es la más grande del mundo dedicada exclusivamente a un producto hecho de chocolate. Esto no quiere decir que en el interior de la misma sólo nos vayamos a encontrar los típicos M&M's y es que, con una gran visión de marketing, el grupo Mars le ha sabido sacar a su marca estrella una variedad de merchandising inimaginable y que es la envidia de otras marcas.
Aquí podemos encontrar todo tipo de objetos, desde pijamas hasta pendientes con forma de M&M's pasando por artículos de papelería, del hogar, juguetes, figuras para ponerlas en el salón de casa (que por cierto eran carísimas), cuadros con dibujos que representan M&M's disfrazados de princesas y príncipes, etc.


Pero como podréis imaginar, lo que más se vende sin lugar a duda son esas pequeñas chocolatinas de forma circular que tanto gustan a mayores y pequeños. Las encontramos metidas en unos mega tubos de plástico con un dispensador en la parte baja con el cual si no tienes cuidado puede ser un peligro porque caen a montones y no es que sean baratas. Los precios varían dependiendo del peso que lleves.
Las hay de muchísimos colores las cuales podemos encontrar por separado o en divertidas mezclas. Pero esta no es la única forma de comprar M&M's ya que hay muchos dispensadores diferentes bastante curiosos y que a los niños les encantan. Según me comentó uno de los empleados, si compramos un dispensador que ya viene relleno de M&M's nos va a salir bastante más barato que si compramos el dispensador por un lado y los M&M's por otro.


Es curioso el ver a través de un cristal a empleados con su gorro y bata rellenando montones de dispensadores que a continuación pasarán a estar en alguna de las muchas estanterías de la tienda.


Para no alargarme mucho más en esta entrada os comentaré de forma rápida alguna de las cosas que atrajeron bastante mi atención. La primera es que M&M's hace productos exclusivos para cada tienda ya que en la de Londres encontramos muchos objetos que hacen una referencia directa a la ciudad, como pueden ser los peluches de policías o de la guardia real, las típicas cabinas londinenses llenas de M&M's o ropa en la que aparecen lugares de Londres o simplemente el nombre de la ciudad.
Otra curiosidad de la tienda es que tiene baños y que los podemos utilizar todos sin tener que pagar nada. Os parecerá una cosa absurda pero para un turista que se pasa prácticamente todo el día fuera del hotel y que tiene que ir de baño público en baño público, es un dato importante. Además, si tenemos en cuenta que en Londres prácticamente hay que pagar por todo, esto ya puede pasar a ser un descubrimiento a remarcar en la guía y más sabiendo que está en Leicester Square, plaza que cruzaréis varias vecces en vuestro viaje.
Por último quiero destacar la decoración de la tienda. Está toda decorada con colores muy chillones que a los niños les encanta (son unos de los principales clientes aunque no paguen ellos la compra) y por figuras bastante grandes de M&M's en distintas situaciones que son el foco de muchos de los flashes que se ven en la tienda.

martes, 4 de octubre de 2011

La Estatua de la Libertad

Esta entrada, no se si estaréis de acuerdo conmigo, es seguramente una de las más conocidas por todos ya que la Estatua de la Libertad puede que sea uno de los iconos más famosos del mundo. Pero lo que muchos no saben es que este no es su verdadero nombre. En un principio, y gracias a la antorcha que sostiene en alto en la mano derecha, se la llamó "Libertad Iluminando el Mundo".
Este post es de los que yo incluyo en iconos de ciudades aunque esta vez más que un icono de una ciudad en particular, representa a todo un país por el simbolísmo que ha llegado a alcanzar. Para los estadounidenses, esta estatua representa y recuerda la libertad que todo el mundo alcanzaba al llegar a este país compuesto hoy en día por personas descendientes de los 5 continentes.

Pero este monumento no es estadounidense 100% y es que fue un regalo del pueblo francés para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. La fecha de entrega no se pudo hacer justo en la celebración del centenario por problemas técnicos en la construcción y en la localización de un lugar para colocarla y por ello la fecha que aparece en los libros es 1886, 10 años más tarde de la celebración del centenario.
Los franceses se encargaron tanto del diseño como del transporte en barco hasta el país americano siendo el arquitecto de dicho monumento el francés Frédéric Auguste Bartholdi y el ingeniero de la estructura el famoso Gustave Eiffel (véase La Torre Eiffel).
Pero no sólo iban a participar en la construcción los franceses, éstos les encargaron a los estadounidenses que localizasen el sitio donde querían que se instalase y que construyesen el pedestal mencionado antes.
El sitio elegido fue Bedloe Island, hoy en día Liberty Island, en la cual se encontraba una base militar. De ésta se conserva el bastión de artillería como cimientos del pedestal que se pueden apreciar perfectamente ya que es la base con forma de estrella en la que descansa todo el monumento.
La altura de la estatua es de 46 metros alcanzando con el pedestal los 93 metros. Por este motivo, una de las primeras cosas que os van a sorprender bastante cuando os encontréis justo debajo es que la estatua es más pequeña de lo que pensábais y os explicaré el por qué. Si vuestro plan es no ir a la estatua el primer día, os encontraréis por todas las tiendas de souvenirs de New York representaciones de este monumento en los que la Estatua de la Libertad es mucho más grande que el pedestal motivo por el cual os sorprenderá más si cabe cuando vayáis.


La Estatua de la Libertad ha pasado por unas cuantas restauraciones debido al deterioro de los materiales que la componen pero quizás lo que más llama la atención es que la antorcha que hoy en día podemos observar no es la original sino una instalada en 1986. La original está en el vestíbulo del museo que hay en la base.
Otro dato curioso es que cuando ocurrieron los fatales atentados del 11 de Septiembre, Liberty Island se cerró por completo al público y no fue hasta 2004 que se volvió a abrir pero aún quedaba pendiente la apertura del acceso para poder visitar la corona la cual no se reabrió hasta la finalización de unos trabajos de restauración en 2009. Pero no serían los últimos ya que en 2010 se volvería a cerrar para mejorar los sistemas de seguridad e instalar ascensores. Supuestamente se volverá a abrir a finales de este año.
Yo he de decir que cuando fui la rodee, me eché unas fotos y volví a montarme en el ferry porque no quería perder todo el día allí con todas las cosas que me quedaban por ver.

Para conseguir llegar a la estatua es todo una odisea con madrugón incluido. Nosotros estábamos alojados a la izquierda de Central Park y habíamos leído que el primer ferry empezaba a funcionar a las 8:30 y que intentásemos estar antes para poder evitar las colas que se forman que nos podían hacer perder mucho tiempo. Pues bien, mis compañeros de viaje (yo me quedé durmiendo un poquito más, todo hay que decirlo) salieron del hostel a eso de las 7:00 - 7:15 para poder estar en Battery Park sobre las 8:00 que era la hora que calculábamos que se abrirían las taquillas. Cuando yo llegué sobre las 8:30, me los encontré casi congelados esperando ya en la cola del ferry con las entradas en su poder y es que en esta parte de Manhattan hace un frío mañanero en pleno Marzo que corta hasta la respiración.
Tuvimos suerte y cogimos el primer ferry por lo que a las 12:00 ya estábamos de vuelta en Manhattan. Siento no poder contaros nada sobre Ellis Island porque nosotros no bajamos a verla pero con el mismo ferry y sin pagar más podéis disfrutar de ella.
El precio del ferry fueron algo más de 10 $ pero no mucho porque nosotros elegimos hacer esto fuera de la City Pass New York porque salía más barato.
Si no queréis pagar por ir a Liberty Island, hay un ferry que va desde Manhattan a Staten Island que es gratuito y que pasa cerca de la Estatua de la Libertad. Yo mucha más información sobre esto ya no os puedo dar porque no lo utilicé.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Coffee Shops

Es curioso como cuando le dices a la gente que vas a Amsterdam de nuevo todos te repiten lo mismo, ¿qué, a fumar no? Y es que si Holanda es conocida por algo es por la legalización de sustancias como la marihuana y el hachís las cuales puedes encontrar fácilmente en los famosos Coffee Shops.
Pues bien, he de decir que las últimas veces que he visitado la capital holandesa no es que haya fumado mucho (prácticamente nada) pero en los primeros viajes era como llegar al paraíso el cual tenía vetado completamente en mi país. Nada más salir por la estación central de trenes empezabas a sentir como te invadía una sensación de libertad y de despreocupación que no era ni normal (y todavía no había empezado a fumar).
Bueno voy a centrarme en lo que os quería contar. No se la cantidad de Coffee Shops en los que habré estado pero lo que tengo claro es aquellos a los que por algún motivo especial he vuelto. Muchas veces este motivo era simplemente coincidencia o azar lo cual tampoco es que me molestase. Hoy quiero contaros un poquito sobre algunos que se me han quedado grabados en la memoria (muchos de ellos en la de la cámara de fotos porque la mía no estaba muy operativa en ese momento) y que recomiendo visitar.

Pero antes de haceros una lista, os contaré un poco de por qué surgieron este tipo de establecimientos por toda Holanda. Hay que irse hasta finales de la década de los 60 cuando los grupos de amigos quedaban para charlar mientras fumaban marihuana, teniendo en cuenta que era la época de los hippies es muy fácil imaginar que esto pudiese llevarse a cabo. Como con el contrabando siempre había trifulcas y lo que menos les apetecía era eso ya que era el momento del famoso lema "paz y amor", hubo una persona que decidió establecer unos precios para determinadas cantidades y venderlas de forma regular en un bar que da la casualidad que también ofrecía cafés, de ahí el nombre de los establecimientos.
Esto empezó a hacerse por distintas ciudades formando una red de Coffee Shops en los que era muy sencillo obtener estas drogas blandas sin que te timasen en calidad o precio. El primero fue el Sarasani que todavía permanece en la ciudad de Utrecht y el cual es considerado como un templo en este ámbito. En Amsterdam, el primero en aparecer y que todavía permanece pero que no he tenido el gusto de encontrar, (tampoco lo he buscado) es el Mellow Yellow.

Hay que tener en cuenta que hay unas cuantas leyes relacionadas con esta actividad. Lo principal que tenéis que saber es que los menores de 18 años tienen prohibida la entrada en estos establecimientos, la cantidad máxima que puede tener un Coffe Shop son 500 gramos y que un mismo individuo no puede llevar más de 5 gramos encima, si intentáis sacar alguna sustancia del país puede que os conduzca a problemas ya que es en el único europeo que son legales, y para terminar, una un poco curiosa, están prohibidos los teléfonos móviles en estos establecimientos.
Otro matiz importante es que en todos los Cofee Shops está prohibida la venta de alcohol y las únicas bebidas que vais a encontrar son cafés, tés, zumos, batidos y refrescos. La primera vez que fui a Amsterdam si que había alguno en el que si te servían alcohol pero creo que lo prohibieron en 2007 (de esto último no estoy del todo segura).

Y voy a empezar con mi lista personal. El primero que os quiero presentar es el perfecto para ir a primera hora de la mañana a tomar un café y fumarse un porro. Se llama La Tertulia y está situado en el barrio de Jordaan, más exactamente en el 312 de Prinsengracht, junto al canal del mismo nombre. Fue fundado en 1983 por lo que es uno de los más antiguos, de echo es regentado por una madre y su hija y ha pertenecido a la familia desde el principio.
Quizás este Coffee Shop no es lo que uno se espera pero el entrar y estar rodeado de plantas, con vistas al canal y ver como los lugareños van a desayunar con las simpáticas dueñas es todo un ritual para mi cada vez que piso Amsterdam.
Yo me enteré de su existencia en el primer viaje gracias a un chico que estaba durmiendo en el mismo hostel. El lo llamaba el Coffee de las abuelillas pero en ese primer viaje no tuve suerte de visitarlo ya que las dos veces que lo intenté estaba cerrado. Su horario es de 11 de la mañana a 7 de la tarde y de Martes a Sábado. Quizás es mi preferido por lo auténtico que es.


El segundo en mi lista es el Hill Street Blues, llamado así por su cercanía a una comisaría de policía. Este está ubicado en el barrio llamado Centrum más exactamente en el 52 de Warmoesstraat.
Lo que sorprende de este Coffee Shop nada más entrar es que es bastante más grande de lo que uno se espera viéndolo desde fuera, pero eso sólo es lo primero. La decoración es muy normalita pero está toda llena de firmas que, imagino, habrá ido haciendo la gente que ha pasado por allí. No hay ni un mueble, trozo de pared o de techo que se libre de graffitis. Otra de las cosas que me atrajo de este local es que tiene vistas al canal y si coges un sitio cercano a la ventana, el fumarse un porro aquí puede ser de lo más relajante.
Aparte de todo esto, la música está bastante bien mezclando varios estilos y puedes jugar al billar, al futbolín o a alguno de los juegos de mesa que ofrece. Imprescindible el visitarlo, no os defraudará.


Y para no alargarme mucho más en esta entrada, voy a poner el último dejando así la posibilidad de algún día escribir el post Coffee Shops II.
El elegido para ocupar este tercer puesto es todo un clásico, el Dampkring. Está situado también en el barrio Centrum, en la calle Handboogstraat número 29 y es famoso por su aparición en la película Ocean's twelve de la cual se puede ver alguna foto dentro del Coffee Shop con los protagonistas saliendo por la puerta. Por este motivo siempre encontrarás turistas en su interior y a gente echándose fotos en la parte de fuera.
La decoración de este Coffee Shop es totalmente distinta a los otros dos que he explicado antes. En este predomina la madera y los tonos naranjas. Tiene esculturas de budas, pilares con forma de árboles y paredes pintadas con círculos como en los años 60. Espero que la memoria no me falle en esto de la descripción y lo esté confundiendo con otro.
Si tenéis suerte y cogéis una mesa, a nosotros nos tocó primero barra pero después la conseguimos, puede ser un sitio donde pasar un rato muy agradable.


Os habréis dado cuenta que no hablo en ningún momento de calidad y precios tanto de la marihuana como del hachís y esto es porque me junté con varias clases que me habían costado precios distintos y que después de varios Coffe Shops era imposible asociar. Aparte, eso ya no lo tengo reflejado en fotos que me puedan ayudar a recordar así que es una cosa que tendréis que descubrir por vosotros mismos. 
Enjoy the joints!!

martes, 13 de septiembre de 2011

Christiania

Seguro que la mayoría de los que me leéis habéis oído hablar alguna vez de una comunidad un poco hippie situada en la capital danesa denominada a sí misma la ciudad libre de Christiania. El nombre puede sonar algo religioso pero que no os lleve a error, es porque está situada en un céntrico barrio de Copenhagen llamado Christianshavn.
Puede que sea una de las comunidades más alucinantes de Europa porque representa un grupo bastante numeroso de personas que pueden vivir, o mejor dicho convivir, dentro de una ciudad tan importante del norte de Europa durante tanto tiempo sin que hayan conseguido expulsarles del sitio o al menos cambiar su forma de vida. Creo que lo mejor va a ser que empiece por el principio.


Christiania nace a raíz de que el ejército danés abandonara unos cuarteles situados en el centro de Copenhagen en el año 1971. Esos cuarteles, al estar sin uso, son ocupados por un grupo de gente que quiere un espacio libre donde sus hijos puedan crecer en libertad sin tener que estar condicionados a llevar la misma vida que llevan todos los ciudadanos que les rodean.
Así empieza a llegar gente para unirse a esta comunidad la cual tiene unas ideas muy claras sobre autosuficiencia, ecología, cooperativismo, etc. En definitiva, lo que pretenden es un modelo alternativo al que se está desarrollando en Europa en ese momento, más dirigido al modelo capitalista que hoy en día nos encontramos.
Consiguen que el gobierno danés les permita construir sus casas y ellos mismos empiezan a crear unas leyes propias con las que poder convivir en armonía y sin molestar a nadie. Hoy en día viven unas 1000 personas de todas las edades que, unos huyendo de su anterior vida la cual les oprimía o porque ya de por sí comparten los ideales más básicos, aguantan y no caen en las tentaciones de esta vida del siglo XXI dominada por los mercados.

Las normas que rigen esta comunidad son sencillas y de obligado cumplimiento para la gente que allí habita para poder desarrollar una buena convivencia. Principalmente van ligadas con la ecología. Por destacar alguna os diré que está completamente prohibido circular con coches dentro de los límites de Christiania y que el reciclaje es fundamental entre sus habitantes.
Una de las cosas que más sorprende cuando llegas a la frontera es que todas las calles asfaltadas terminan para empezar las que no tienen pavimentación alguna y en las que bicicletas o caminar son los únicos vehículos permitidos. Respecto al reciclaje, si paseáis un poco entre las casas, os daréis cuenta de que todas ellas se han hecho con materiales reciclados siendo así una de las comunidades más verdes de toda Europa.
Pero estas no son las únicas reglas de Christiania, el consumo de drogas duras, los robos o echar fotos son actividades que están completamente prohibidas y por las cuales pueden expulsar a cualquiera. Esta última yo me la salté un poco pero he de decir a mi favor que no me oculté para echarlas puesto que llevaba la cámara colgada del cuello y que al cruzarme con alguno de los habitantes, éstos no me dijeron nada.

En esta comunidad hay de todo, desde bares en los que se encuentra la cerveza más barata de Copenhagen (o por lo menos fue la más barata que yo pagué) hasta una zona para el recreo de los niños. Dentro de su recinto hacen exposiciones de arte, talleres, conciertos, etc. Hay varios artistas reconocidos mundialmente que han actuado aquí.


Hoy en día tienen una gran afluencia de turistas que quieren visitar Christiania intrigados por el modelo de vida que se desarrolla aquí y este filón lo han sabido aprovechar muy bien los habitantes de esta ciudad ya que han montado un mercadillo en el que se pueden encontrar bastantes productos de merchandising y otros que están muy relacionados con las drogas blandas, especialmente con la marihuana.
A este punto de la entrada quería llegar yo. Unos de los temas que más inquieta a sus vecinos es que dentro de Christiania se encuentra un auténtico mercado ilegal de marihuana y hachís en el que, alrededor de unos bidones con fuego (para calentarse), montan unos tenderetes con los distintos tipos de marihuana y hachís repartidos en cajas que van vendiendo tanto al peso como en porros ya liados. Pero hay que tener cuidado con esto porque en el momento que vuelves a pisar las calles de Copenhaguen, la policía te puede parar, registrarte y si te cogen con algo, multarte ya que son sustancias ilegales en el país.


Os animo a que vayáis a conocerlo porque os sorprenderá el colorido y forma de las casas, la tranquilidad de la gente, en entorno en el que está (junto a un lago todo rodeado de árboles), etc.
Espero que, como me pasó a mi, veáis directamente la vida de sus habitantes. Fue bonito ver como una niña muy pequeña ayuda a su madre a fregar los platos, como un vecino le lleva una tarta a otro, como todos se saludan cuando se cruzan por alguna de sus calles dando una sensación de comunidad que en una ciudad de las dimensiones de Copenhaguen o cualquier otra capital europea es cada vez más difícil, por no decir imposible, sentir.

martes, 6 de septiembre de 2011

Hohenzollernbrücke

Hoy toca hablar de puentes de nuevo y es que hace mucho que no escribo sobre ninguno. El elegido para esta entrada ha sido el Hohenzollernbrücke que me llamó la atención sobre todo por lo grande que es y por todo lo que resistió en un momento tan importante en la historia de Alemania como es la Segunda Guerra Mundial.
Se encuentra en la ciudad de Colonia atravesando el río Rin a la altura de la colosal catedral gótica de esta ciudad, y es por eso que su nombre sea un poco difícil de decir para los que hablamos castellano y no tenemos ni idea de alemán.

El puente Hohenzollern fue construido entre los años 1907 y 1911 después de que el antiguo puente fuese demolido. Es un tipo de puente de los que se definen como puentes de arco y éste en particular, está construido de acero y apoyado en pilares de hormigón. Su longitud total es de casi 410 metros y tiene un ancho de algo más de 26 metros que le permite tener 6 vías de ferrocarril y dos pasarelas para los peatones en los extremos.
Debido a la situación de Colonia, se dice que es uno de los puentes ferroviarios con más tráfico de Europa y ello gracias a que las rutas que unen Londres y París con Berlín y otras ciudades centroeuropeas pasan por él. Aparte de estos trenes de larga distancia, también cruzan por él trenes pertenecientes al transporte público de Colonia. La ubicación exacta del puente sería entre las estaciones de Köln Messe/Deutz y ‎Köln Hbf.


Este puente es de admirar debido a su aguante durante los bombardeos a los que fue sometido en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, y es que, viendo cómo quedó la ciudad de Colonia al finalizar la guerra, resulta increíble que este puente aguantase. Lo de aguantar no es del todo cierto y es que los alemanes cuando se vieron rodeados en esta zona por los aliados, decidieron dinamitarlo para que no fuese una vía útil en los desplazamientos del enemigo.
Así pues, el puente que nos encontramos hoy en día es la reconstrucción hecha en 1948 la cual han ido ampliando paulatinamente a lo largo de los años hasta obtener el tamaño que podemos encontrarnos ahora si viajamos hasta esta ciudad del oeste de Alemania.

Pero quizás a mucha gente todo esto que he contado hasta ahora no es lo que más le interesa saber del Hohenzollernbrücke.
Hay una corriente que se está poniendo de moda desde hace unos años en varias ciudades europeas (puede que fuera de Europa también pero lo desconozco) en la que las parejas sellan su amor colocando un candado en el que se lean los dos nombres o simplemente las iniciales de los mismos en alguna zona del puente para a continuación tirar la llave al río para que ese candado no se pueda volver a abrir. Este gesto simbolizaría que ese amor va a durar para siempre ya que el candado no se va a poder quitar del puente nunca (cosa que es mentira porque los ayuntamientos los retiran de vez en cuando).
Lo que muchas de estas personas no saben es que el simple echo de tirar la llave al río contamina bastante, y es que, si sólo fuese una llave pues no pasaría nada, pero cuando son a miles puede llegar a ser un problema. De todas formas, cuantas cosas no se vierten a los ríos, ¿no?, cada uno con su conciencia.

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