viernes, 25 de noviembre de 2011

Guardia Real

Hoy, ojeando las fotos que tengo de antiguos viajes, me he dado cuenta de que tenía unas cuantas de ellas enfocadas directamente hacia la Guardia Real de distintos palacios distribuidos por Europa.
No es un tema que interese a la persona que está intentando buscar información para poder organizar su viaje gracias a las aportaciones de viajeros que ya conocen el país o la ciudad que pretende visitar, pero a mi, me ha parecido una curiosidad bastante llamativa.
Es interesante ver que en la puerta de muchos de los palacios siempre hay, independientemente de que sea invierno o verano, alguna garita con un joven de pie, con la vista al frente y sin moverse ni un pelo. Es una profesión que siempre me ha llamado la atención ya que no tiene que ser nada fácil aguantar todo un turno de trabajo allí apostado sufriendo las inclemencias del tiempo (algunas veces demasiado adversas) y los continuos flasazos de los turistas que van a visitar el palacio y que buscan el poder situarse lo más cerca posible del Guardia para inmortalizar el momento.
La mayoría de estos cuerpos especiales de seguridad son para defender al monarca de una nación pero yo he querido meter también en esta entrada a la Guardia Suiza Pontificia porque vistos desde el objetivo de la cámara de un viajero, realizan la misma función exceptuando que ellos, en lugar de defender a un Rey, defienden al Papa (figura que para mucha gente representa exactamente lo mismo que un monarca en su propio país).

Guardia Suiza Pontificia, Ciudad del Vaticano

Högvakten, Guardia Real del Palacio de Estocolmo

Guardia Real del Palacio de Bratislava

Guardia Real del Palacio de Bratislava

Guardia Real del Palacio de Copenhaguen

Muchos de estos cuerpos hacen desfiles para recrear el momento de un cambio de guardia, y aunque suele ser agobiante de la gente que se reúne a verlos, es curioso observar como caminan todos llevando el mismo paso, con la cabeza bien alta y su movimiento de brazos acompasado al ritmo que suele imprimir uno de ellos el cual suele poseer un rango mayor.
El cambio de guardia del que más he oído hablar ha sido del de Londres. Esto es fácil ya que hoy en día es mi lugar de residencia. Aún así, antes de llegar a la capital inglesa, este cambio ya ocupaba esta posición y es que es una de las atracciones más visitadas en Londres. He de decir en su contra que es aburrido como el solo y que si se visita esta ciudad con poco tiempo yo no me preocuparía demasiado en dedicarle mucho interés.


Cambio de guardia en el Palacio de Buckingham, Londres

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cementerio Judío de Varsovia

Como ya sabréis los que a menudo me leéis, tengo bastante afición por los cementerios. Principalmente porque me parecen lugares de un increíble interés cultural en los que poder conocer mejor a las personas, gracias a sus tumbas que un día vivieron en la ciudad en la que se encuentre ubicado y por medio de ellas, las costumbres que hoy en día tiene la gente que te cruzas por la calle cuando visitas un nuevo lugar.
Este cementerio es distinto a todos los demás que hubiese visitado antes ya que las personas enterradas aquí, en su gran mayoría, no pudieron traspasar a sus descendientes sus costumbres (esto lo explicaré más adelante) por lo que se puede decir que la sociedad de la Varsovia que conocemos hoy en día tiene muy poca relación con la que un día habitó en las inmediaciones de este cementerio.

Intentaré explicaros de forma rápida y sencilla el motivo en el que me baso para deciros esto. La mayor parte de la sociedad judía de la Europa de la primera mitad del siglo XX fue exterminada indiscriminadamente a manos de los nazis en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Una de las ciudades de esa época con más judíos era Varsovia, de hecho, se dice que su gueto era el más grande de toda Europa. En el interior de sus muros se agrupaba una población que llegó a alcanzar una cifra superior a 400.000 personas, más de un 30% de la población de Varsovia, que tenían que vivir hacinadas en unas 380 hectáreas que se iban reduciendo a medida que la población iba disminuyendo por enfermedades, falta de alimentos o deportaciones a los campos de concentración. Dentro del perímetro del gueto se encontraba emplazado el Cementerio Judío que hoy os presento.
Ahora ya sabéis mejor el motivo por el cual es uno de los más grandes de toda Europa sino el mayor.


Cuando traspasas las puertas del cementerio, te encuentras con una zona bastante amplia de la que salen caminos en todas direcciones que se internan hacia un bosque de altos árboles que cubren todo lo que queda a sus pies; verdes y húmedos matorrales los cuales casi no te dejan ver el suelo y verticales tumbas que sobresalen de ellos. A medida que penetras por alguno de estos caminos, todo se va volviendo más verde, más oscuro y húmedo, en definitiva más lúgubre, sombrío, triste.
Sinceramente, yo no se si de ir sola me hubiese aventurado a recorrer las zonas más alejadas a las que sólo se tiene acceso por caminos de tierra rodeados a ambos lados por tumbas. Para que os hagáis una idea de lo estrecho de algunos caminos deciros que las arañas montaban sus telarañas tomando como base tumbas a ambos lados de las sendas. En estos casos te tenías que salir del camino y andar entre las tumbas las cuales muchas estaban rotas, caídas y cubiertas por plantas. En estos momentos, la sensación que tenía en el cuerpo era rara, agobiante, como si el salir de allí fuese lo que más necesitase. El estar rodeada de tumbas nunca me había causado tal sensación y menos teniendo en cuenta que era mediodía.
Hasta este día, todos los cementerios me habían transmitido, soledad, tranquilidad, paz, en definitiva, me habían hecho desconectar del desorden y el alboroto del centro de las ciudades por las cuales iba pasando, sobre todo en momentos de temporada alta del turismo en los que es imposible relajarse y desconectar. Pero ese día tan gris en el que, aunque era por la mañana, parecía que estaba a punto de anochecer ya, las sensaciones fueron completamente distintas.



Esta es una muestra de los caminos que nos vamos encontrando a medida que nos internamos en el Cementerio Judío

Este es un cementerio de unas 33 hectáreas fundado a principios del siglo XIX y en el que se encuentran alrededor de 250.000 tumbas en las cuales se está trabajando para poder identificar ya que los archivos del cementerio fueron quemados por los nazis. Es un trabajo difícil por el estado de algunas de ellas.
Como anécdota, el estar en frente de la tumba de Lázaro Zamenhof y no darme ni cuenta hasta no ver más tarde en casa las fotos. Este hombre es el creador del Esperanto, lengua que pretendía que fuese la solución a todos los problemas de comprensión entre personas de distintos idiomas, siendo ésta la auxiliar para comunicarse en estos casos. 

Tumba de Lázaro Zamenhof
  
Para llegar hasta él, tendréis que buscar la calle Okopowa números 49/51. En la entrada os podréis encontrar un cartel bastante deteriorado en el que poder leer los horarios. Abre todos los días pero hay que tener en cuenta varios factores. De Lunes a Jueves abre de 10 de la mañana a 5 de la tarde, los Viernes de 9 de la mañana a 1 del mediodía y los Sábados y Domingos de 11 a 4. Estos horarios se puede decir que son los de verano porque en otoño e invierno la hora de cierre viene marcada por cuando anochece. Los días que corresponden a fiestas judías permanece cerrado.
Recuerdo que tuvimos que pagar algo para poder visitarlo pero no era mucho y os puedo asegurar casi cien por cien que no os arrepentiréis de haberlo pagado.
Yo aconsejo que lo incluyáis en vuestra visita al barrio judío de la ciudad porque os marcará bastante y lo recordaréis siempre.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tienda M&M's en Londres

La primera vez que escuché hablar acerca de las tiendas M&M's World fue en New York. Por falta de tiempo e interés, para que nos vamos a engañar, no incluimos la visita a esta tienda en nuestras vacaciones, pero la cosa ahora ha cambiado.
Llevo en Londres viviendo casi un año y, aunque hay muchas cosas que me quedan por ver, hay un sitio por el que he pasado muchas veces, Leicester Square. Cuando llegué estaban terminando de construir un hotel de lujo el cual en su parte inferior iba a albergar una tienda. Al principio no le presté demasiada atención a este detalle ya que siempre que pasaba por esa zona iba más pendiente de esquivar a la gente que de las cosas que me rodeaban. Pero con el paso de los meses descubrí que esa tienda iba a ser la primera en Europa de esta marca de chocolate tan famosa.
Y aquí es donde yo intento entender mediante una pregunta el motivo para animarnos a entrar en una tienda de chocolatinas de no muy buena calidad (teniendo en cuenta la de algunos chocolates en Europa) y en la que seguramente que todo está carísimo.
¿Como pueden montar una tienda de más de 3000 metros cuadrados sobre los M&M's? El anzuelo está lanzado hacia curiosos y posibles consumidores de este producto.



Al pasar junto a la puerta de la tienda, los colores super chillones, un autobús típico de Londres con pantallas en las que van saliendo algunos de los M&M's más conocidos y unos empleados con sonrisas de oreja a oreja marcándose un baile de vez en cuando, es el reclamo perfecto para atraer la atención del turista, sobre todo si éste es un niño pequeño.
Esta tienda es la más grande del mundo dedicada exclusivamente a un producto hecho de chocolate. Esto no quiere decir que en el interior de la misma sólo nos vayamos a encontrar los típicos M&M's y es que, con una gran visión de marketing, el grupo Mars le ha sabido sacar a su marca estrella una variedad de merchandising inimaginable y que es la envidia de otras marcas.
Aquí podemos encontrar todo tipo de objetos, desde pijamas hasta pendientes con forma de M&M's pasando por artículos de papelería, del hogar, juguetes, figuras para ponerlas en el salón de casa (que por cierto eran carísimas), cuadros con dibujos que representan M&M's disfrazados de princesas y príncipes, etc.


Pero como podréis imaginar, lo que más se vende sin lugar a duda son esas pequeñas chocolatinas de forma circular que tanto gustan a mayores y pequeños. Las encontramos metidas en unos mega tubos de plástico con un dispensador en la parte baja con el cual si no tienes cuidado puede ser un peligro porque caen a montones y no es que sean baratas. Los precios varían dependiendo del peso que lleves.
Las hay de muchísimos colores las cuales podemos encontrar por separado o en divertidas mezclas. Pero esta no es la única forma de comprar M&M's ya que hay muchos dispensadores diferentes bastante curiosos y que a los niños les encantan. Según me comentó uno de los empleados, si compramos un dispensador que ya viene relleno de M&M's nos va a salir bastante más barato que si compramos el dispensador por un lado y los M&M's por otro.


Es curioso el ver a través de un cristal a empleados con su gorro y bata rellenando montones de dispensadores que a continuación pasarán a estar en alguna de las muchas estanterías de la tienda.


Para no alargarme mucho más en esta entrada os comentaré de forma rápida alguna de las cosas que atrajeron bastante mi atención. La primera es que M&M's hace productos exclusivos para cada tienda ya que en la de Londres encontramos muchos objetos que hacen una referencia directa a la ciudad, como pueden ser los peluches de policías o de la guardia real, las típicas cabinas londinenses llenas de M&M's o ropa en la que aparecen lugares de Londres o simplemente el nombre de la ciudad.
Otra curiosidad de la tienda es que tiene baños y que los podemos utilizar todos sin tener que pagar nada. Os parecerá una cosa absurda pero para un turista que se pasa prácticamente todo el día fuera del hotel y que tiene que ir de baño público en baño público, es un dato importante. Además, si tenemos en cuenta que en Londres prácticamente hay que pagar por todo, esto ya puede pasar a ser un descubrimiento a remarcar en la guía y más sabiendo que está en Leicester Square, plaza que cruzaréis varias vecces en vuestro viaje.
Por último quiero destacar la decoración de la tienda. Está toda decorada con colores muy chillones que a los niños les encanta (son unos de los principales clientes aunque no paguen ellos la compra) y por figuras bastante grandes de M&M's en distintas situaciones que son el foco de muchos de los flashes que se ven en la tienda.

martes, 4 de octubre de 2011

La Estatua de la Libertad

Esta entrada, no se si estaréis de acuerdo conmigo, es seguramente una de las más conocidas por todos ya que la Estatua de la Libertad puede que sea uno de los iconos más famosos del mundo. Pero lo que muchos no saben es que este no es su verdadero nombre. En un principio, y gracias a la antorcha que sostiene en alto en la mano derecha, se la llamó "Libertad Iluminando el Mundo".
Este post es de los que yo incluyo en iconos de ciudades aunque esta vez más que un icono de una ciudad en particular, representa a todo un país por el simbolísmo que ha llegado a alcanzar. Para los estadounidenses, esta estatua representa y recuerda la libertad que todo el mundo alcanzaba al llegar a este país compuesto hoy en día por personas descendientes de los 5 continentes.

Pero este monumento no es estadounidense 100% y es que fue un regalo del pueblo francés para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. La fecha de entrega no se pudo hacer justo en la celebración del centenario por problemas técnicos en la construcción y en la localización de un lugar para colocarla y por ello la fecha que aparece en los libros es 1886, 10 años más tarde de la celebración del centenario.
Los franceses se encargaron tanto del diseño como del transporte en barco hasta el país americano siendo el arquitecto de dicho monumento el francés Frédéric Auguste Bartholdi y el ingeniero de la estructura el famoso Gustave Eiffel (véase La Torre Eiffel).
Pero no sólo iban a participar en la construcción los franceses, éstos les encargaron a los estadounidenses que localizasen el sitio donde querían que se instalase y que construyesen el pedestal mencionado antes.
El sitio elegido fue Bedloe Island, hoy en día Liberty Island, en la cual se encontraba una base militar. De ésta se conserva el bastión de artillería como cimientos del pedestal que se pueden apreciar perfectamente ya que es la base con forma de estrella en la que descansa todo el monumento.
La altura de la estatua es de 46 metros alcanzando con el pedestal los 93 metros. Por este motivo, una de las primeras cosas que os van a sorprender bastante cuando os encontréis justo debajo es que la estatua es más pequeña de lo que pensábais y os explicaré el por qué. Si vuestro plan es no ir a la estatua el primer día, os encontraréis por todas las tiendas de souvenirs de New York representaciones de este monumento en los que la Estatua de la Libertad es mucho más grande que el pedestal motivo por el cual os sorprenderá más si cabe cuando vayáis.


La Estatua de la Libertad ha pasado por unas cuantas restauraciones debido al deterioro de los materiales que la componen pero quizás lo que más llama la atención es que la antorcha que hoy en día podemos observar no es la original sino una instalada en 1986. La original está en el vestíbulo del museo que hay en la base.
Otro dato curioso es que cuando ocurrieron los fatales atentados del 11 de Septiembre, Liberty Island se cerró por completo al público y no fue hasta 2004 que se volvió a abrir pero aún quedaba pendiente la apertura del acceso para poder visitar la corona la cual no se reabrió hasta la finalización de unos trabajos de restauración en 2009. Pero no serían los últimos ya que en 2010 se volvería a cerrar para mejorar los sistemas de seguridad e instalar ascensores. Supuestamente se volverá a abrir a finales de este año.
Yo he de decir que cuando fui la rodee, me eché unas fotos y volví a montarme en el ferry porque no quería perder todo el día allí con todas las cosas que me quedaban por ver.

Para conseguir llegar a la estatua es todo una odisea con madrugón incluido. Nosotros estábamos alojados a la izquierda de Central Park y habíamos leído que el primer ferry empezaba a funcionar a las 8:30 y que intentásemos estar antes para poder evitar las colas que se forman que nos podían hacer perder mucho tiempo. Pues bien, mis compañeros de viaje (yo me quedé durmiendo un poquito más, todo hay que decirlo) salieron del hostel a eso de las 7:00 - 7:15 para poder estar en Battery Park sobre las 8:00 que era la hora que calculábamos que se abrirían las taquillas. Cuando yo llegué sobre las 8:30, me los encontré casi congelados esperando ya en la cola del ferry con las entradas en su poder y es que en esta parte de Manhattan hace un frío mañanero en pleno Marzo que corta hasta la respiración.
Tuvimos suerte y cogimos el primer ferry por lo que a las 12:00 ya estábamos de vuelta en Manhattan. Siento no poder contaros nada sobre Ellis Island porque nosotros no bajamos a verla pero con el mismo ferry y sin pagar más podéis disfrutar de ella.
El precio del ferry fueron algo más de 10 $ pero no mucho porque nosotros elegimos hacer esto fuera de la City Pass New York porque salía más barato.
Si no queréis pagar por ir a Liberty Island, hay un ferry que va desde Manhattan a Staten Island que es gratuito y que pasa cerca de la Estatua de la Libertad. Yo mucha más información sobre esto ya no os puedo dar porque no lo utilicé.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Coffee Shops

Es curioso como cuando le dices a la gente que vas a Amsterdam de nuevo todos te repiten lo mismo, ¿qué, a fumar no? Y es que si Holanda es conocida por algo es por la legalización de sustancias como la marihuana y el hachís las cuales puedes encontrar fácilmente en los famosos Coffee Shops.
Pues bien, he de decir que las últimas veces que he visitado la capital holandesa no es que haya fumado mucho (prácticamente nada) pero en los primeros viajes era como llegar al paraíso el cual tenía vetado completamente en mi país. Nada más salir por la estación central de trenes empezabas a sentir como te invadía una sensación de libertad y de despreocupación que no era ni normal (y todavía no había empezado a fumar).
Bueno voy a centrarme en lo que os quería contar. No se la cantidad de Coffee Shops en los que habré estado pero lo que tengo claro es aquellos a los que por algún motivo especial he vuelto. Muchas veces este motivo era simplemente coincidencia o azar lo cual tampoco es que me molestase. Hoy quiero contaros un poquito sobre algunos que se me han quedado grabados en la memoria (muchos de ellos en la de la cámara de fotos porque la mía no estaba muy operativa en ese momento) y que recomiendo visitar.

Pero antes de haceros una lista, os contaré un poco de por qué surgieron este tipo de establecimientos por toda Holanda. Hay que irse hasta finales de la década de los 60 cuando los grupos de amigos quedaban para charlar mientras fumaban marihuana, teniendo en cuenta que era la época de los hippies es muy fácil imaginar que esto pudiese llevarse a cabo. Como con el contrabando siempre había trifulcas y lo que menos les apetecía era eso ya que era el momento del famoso lema "paz y amor", hubo una persona que decidió establecer unos precios para determinadas cantidades y venderlas de forma regular en un bar que da la casualidad que también ofrecía cafés, de ahí el nombre de los establecimientos.
Esto empezó a hacerse por distintas ciudades formando una red de Coffee Shops en los que era muy sencillo obtener estas drogas blandas sin que te timasen en calidad o precio. El primero fue el Sarasani que todavía permanece en la ciudad de Utrecht y el cual es considerado como un templo en este ámbito. En Amsterdam, el primero en aparecer y que todavía permanece pero que no he tenido el gusto de encontrar, (tampoco lo he buscado) es el Mellow Yellow.

Hay que tener en cuenta que hay unas cuantas leyes relacionadas con esta actividad. Lo principal que tenéis que saber es que los menores de 18 años tienen prohibida la entrada en estos establecimientos, la cantidad máxima que puede tener un Coffe Shop son 500 gramos y que un mismo individuo no puede llevar más de 5 gramos encima, si intentáis sacar alguna sustancia del país puede que os conduzca a problemas ya que es en el único europeo que son legales, y para terminar, una un poco curiosa, están prohibidos los teléfonos móviles en estos establecimientos.
Otro matiz importante es que en todos los Cofee Shops está prohibida la venta de alcohol y las únicas bebidas que vais a encontrar son cafés, tés, zumos, batidos y refrescos. La primera vez que fui a Amsterdam si que había alguno en el que si te servían alcohol pero creo que lo prohibieron en 2007 (de esto último no estoy del todo segura).

Y voy a empezar con mi lista personal. El primero que os quiero presentar es el perfecto para ir a primera hora de la mañana a tomar un café y fumarse un porro. Se llama La Tertulia y está situado en el barrio de Jordaan, más exactamente en el 312 de Prinsengracht, junto al canal del mismo nombre. Fue fundado en 1983 por lo que es uno de los más antiguos, de echo es regentado por una madre y su hija y ha pertenecido a la familia desde el principio.
Quizás este Coffee Shop no es lo que uno se espera pero el entrar y estar rodeado de plantas, con vistas al canal y ver como los lugareños van a desayunar con las simpáticas dueñas es todo un ritual para mi cada vez que piso Amsterdam.
Yo me enteré de su existencia en el primer viaje gracias a un chico que estaba durmiendo en el mismo hostel. El lo llamaba el Coffee de las abuelillas pero en ese primer viaje no tuve suerte de visitarlo ya que las dos veces que lo intenté estaba cerrado. Su horario es de 11 de la mañana a 7 de la tarde y de Martes a Sábado. Quizás es mi preferido por lo auténtico que es.


El segundo en mi lista es el Hill Street Blues, llamado así por su cercanía a una comisaría de policía. Este está ubicado en el barrio llamado Centrum más exactamente en el 52 de Warmoesstraat.
Lo que sorprende de este Coffee Shop nada más entrar es que es bastante más grande de lo que uno se espera viéndolo desde fuera, pero eso sólo es lo primero. La decoración es muy normalita pero está toda llena de firmas que, imagino, habrá ido haciendo la gente que ha pasado por allí. No hay ni un mueble, trozo de pared o de techo que se libre de graffitis. Otra de las cosas que me atrajo de este local es que tiene vistas al canal y si coges un sitio cercano a la ventana, el fumarse un porro aquí puede ser de lo más relajante.
Aparte de todo esto, la música está bastante bien mezclando varios estilos y puedes jugar al billar, al futbolín o a alguno de los juegos de mesa que ofrece. Imprescindible el visitarlo, no os defraudará.


Y para no alargarme mucho más en esta entrada, voy a poner el último dejando así la posibilidad de algún día escribir el post Coffee Shops II.
El elegido para ocupar este tercer puesto es todo un clásico, el Dampkring. Está situado también en el barrio Centrum, en la calle Handboogstraat número 29 y es famoso por su aparición en la película Ocean's twelve de la cual se puede ver alguna foto dentro del Coffee Shop con los protagonistas saliendo por la puerta. Por este motivo siempre encontrarás turistas en su interior y a gente echándose fotos en la parte de fuera.
La decoración de este Coffee Shop es totalmente distinta a los otros dos que he explicado antes. En este predomina la madera y los tonos naranjas. Tiene esculturas de budas, pilares con forma de árboles y paredes pintadas con círculos como en los años 60. Espero que la memoria no me falle en esto de la descripción y lo esté confundiendo con otro.
Si tenéis suerte y cogéis una mesa, a nosotros nos tocó primero barra pero después la conseguimos, puede ser un sitio donde pasar un rato muy agradable.


Os habréis dado cuenta que no hablo en ningún momento de calidad y precios tanto de la marihuana como del hachís y esto es porque me junté con varias clases que me habían costado precios distintos y que después de varios Coffe Shops era imposible asociar. Aparte, eso ya no lo tengo reflejado en fotos que me puedan ayudar a recordar así que es una cosa que tendréis que descubrir por vosotros mismos. 
Enjoy the joints!!
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